Criterion vuelve a tomar el mando de una de las series de velocidad más importante de la historia del medio para demostrar que la metamorfosis sufrida tras Need for Speed: Hot Pursuit (2010) se ha convertido en la nueva seña de identidad para los coches más veloces de Electronic Arts. Tras un paso en falso necesario llamado The Run (Criterion no puede, todavía, marcarse un juego por año como quisiera EA) los reyes de la velocidad cazurra y sinsentido vuelven a tomar un apellido mítico para la marca Need for Speed: Most Wanted. El que se convirtiera en el nuevo dios de canis y chonis de extrarradio vuelve a nacer mejorado hasta límites insospechados respecto a la anterior entrega.

Criterion ha logrado para la saga de EA el renacimiento a la actualidad, a las ventas y a las buenas críticas y como tal, la empresa seguirá al mando respecto a venideras iteraciones ¿Apuestas para comprobar si en 2014 vuelve Underground? Sin duda el siguiente paso lógico tras el supuesto nuevo Burnout. Pasemos entonces a desmenuzar cada uno de los apartados de este arcade brillante que supera en todo a The Run y al noventa por cien de títulos de la saga, cupo en el que Hot Pursuit no entra, pues ciertas mecánicas no son más que actualizaciones del excepcional trabajo realizado hace dos años.

INTANGIBLE BURNOUT EN UNA CIUDAD VIVA

Si ha habido una comparación obvia desde que Criterion puso sus manos en Need for Speed era la relación con la serie que los puso en el mapa de desarrolladoras. Burnout supuso un rejuvenecimiento en un género, el arcade, que poco más ofrecía desde mediados de los noventa con los desarrollos de Sega para máquinas arcade. Burnout creó marca, y de ahí se traslado años más tarde al imaginario de Need for Speed, encallado entonces en inútil cambio de llantas y ensanchamientos para fans del tunning.

Hot Pursuit ya recogió muchos de los elementos Burnout para la marca de EA, el resultado fue un éxito absoluto. Pero lo que en el título de carreras policiales era una suave brisa refrescante se ha convertido en un huracán Sandy más que obvio. Para Criterion, las semejanzas con Burnout Paradise lo convierten oficiosamente en la nueva entrega de su anterior serie. El cambio se ha consolidado en su segunda entrega, espectacular y brillante en ocasiones, veloz como pocos, y tan divertido en su faceta multijugador que se hace difícil dejar de lado el mando.

need for speed most wanted

La presentación de Most Wanted está cuidada al milímetro, ni esas marcas de ruedas en la carátula ni los menús de opciones se muestran así por casualidad, es una muestra del trabajo de Criterion con su nueva criatura. Most Wanted emana elegancia y personalidad y a ello ayuda el nivel de detalle gráfico, verdaderamente un paso adelante respecto a las dos anteriores entregas. Tanto la ciudad de Fairhaven, repleta de vida, preciosismo urbano y desafío como todos los coches disponible (más de treinta deportivos o utilitarios) y sus deformaciones son de un acabado más que notable, sin duda entre lo mejor del género en esta generación.

Pero todo ello empequeñece contra la velocidad en la que se desarrolla el juego, las carreras rasgan nuestros oídos de forma instantánea y todo ello sin que se resienta, tanto en PS3 como en Xbox 360 (quizás con una paleta de colores más sobrecargada que en la de Sony), la tasa de fotogramas ni las estructuras poligonales, sin duda un trabajo de artesano en esta generación, en la que se verán pocos videojuegos más con esa suavidad a esas velocidades. Para redondear este apartado, la ciudad supera en niveles de complejidad a otras de género (Burnout Paradise, Midnight Club: Los Angeles) con centenares de recovecos, caminos secundarios y autopistas a diferentes niveles.

NEED FOR SPEED: MOST WANTED-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y Apartado Técnico.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 07 | 11 | 2012