Después de mi duro entrenamiento con Jiraiya durante dos largos años, he vuelto a la Aldea Oculta de la Hoja. Me siento mucho más fuerte, y creo que ya nadie podrá vencerme. La aldea sigue igual, con sus puestos, su viveza, y…. ¡Wow, Sakura está más más… grande! Quizás por fin acepte una cita, pero eso después de mostrarle mis nuevas habilidades adquiridas en mi duro entrenamiento. Una cosa, ¿dónde está Kakashi? Le he traído un regalo que le encantará. Ahora puedo controlar el chakra del kyuubi y creo que el Equipo 7 se sentirá muy contento de verme, espero.

Videojuegos de Naruto hay muchos, como hay también capítulos de la serie y tomos de manga. Lo que nadie puede discutir es que el universo creado por Masashi Kishimito viene arropado por un éxito sin precedentes que solo otras series míticas como Dragon Ball pueden igualar. Ahora, con la disparidad de plataformas actuales, la serie Naruto se ha diversificado en multitud de videojuegos que potencian distintos aspectos jugables en referencia a los sistemas en los que se mueven, pero que guardan un determinante común: el combate.

El primer Ultimate Ninja Storm solo apareció en PlayStation 3, considerádose a día de hoy uno de los mejores referentes del personaje en videojuegos. CyberConnect 2, con su sabio manejo de tiempos en videojuegos de lucha, y al apoyo de la propia Namco Bandai, ha traído esta segunda entrega también a la consola de Microsoft, algo que sin duda se demandó tiempo atrás y que explica los objetivos principales de mayor audiencia pensados para este juego.

Este nuevo Naruto nos ofrecerá los acontecimientos de la segunda parte del manga conocida como Shippuden, unos tres años después de la gran madurez física -y menos psicológica-, que han experimentado los personajes. Esta parte Shippuden ha sido explotada en bastantes ocasiones en otros videojuegos sobre todo en las últimas referencias de Naruto en Nintendo DS, con lo que el lector atraído por la serie va a conocerse de carrerilla todos los saltos argumentales que le esperan en la historia.

COMBATES CON PINCELADAS DE EXPLORACIÓN Y ROL

Los más de 170 capítulos que componen la parte Shippuden han sido condensados en el videojuego, exactamente en el modo historia que viene bautizado como “Aventura definitiva”, un modo difícil de encuadrar pero que tiene un poco de todo: aventura, rol y como no, combates, y de calidad. En este modo podremos ir manejando a distintos personajes característicos de la serie (hasta 42 junto a dos sorpresas que preferimos no desvelar), por escenarios de suma calidad como la Villa Oculta de la Hoja, La villa de la Arena o la guarida de los Akatsuki.

Estos lugares podremos recorrerlos mientras hablamos con los NPC que lo pueblan, realizamos a su vez pequeñas misiones secundarias, comerciamos, descubrimos secretos o interactuamos con el entorno. En todo caso el aspecto de la interacción ha quedado a medio camino de lo esperado. Es una delicia ver a nuestro personaje en entornos pre-renderizados de calidad sumamente bella, pero que están expuestos a cámara fija, puercos en animaciones y bastante carentes de vida. A esto le sumamos la poca interacción en los mismos, dejando cierta sensación de que el personaje parece estar en otra dimensión jugable respecto al escenario.

Pero a aparte de esto, lo mejor sin duda son los combates, herederos del primer juego, como era de esperar, y con las novedades bastante justas. Los combates están divididos en varias fases que los convierten en épicos, donde podremos ver cambios en el escenario y hasta secuencias de golpes que nos sumergen en un capítulo del anime interactivo. Esto ocurre con el enfrentamiento de los jefes, que serán tres veces más numerosos que en el primer juego. Los cinco niveles de dificultad dan mucha vida y hará que ciertos combates finales tengan que repetirse hasta que salgamos bien parados. Por suerte, tendremos un gran número de lugares para guardar la partida.

Como habíamos reseñado, estos combates se sustentarán en la flexibilidad y suavidad de acciones, con bastante sencillez para hacerse con los controles. Sin duda, el uso de jutsus ha mejorado, con amplias novedades en número. A su vez los QTE aportan frescura y diversión extra al combate, dándonos distintas puntuaciones conforme hagamos la pulsación. Esto ofrecerá una participación interactiva, con escenas sacadas del anime y algún extra ideado para los fans. Los personajes de apoyo pueden usarse gracias a los gatillos superiores, pudiendo realizar técnicas en conjunto y dotando de momentos hilarantes y esperpénticos a ciertas fases.

EL ESTRENO DEL ONLINE

El modo Combate Libre nos da mucha más libertad en concentrarnos en la salsa del juego, los combates. Los mas de 40 personajes disponibles (Naruto, Sakura, Gaara, Ino, Choji, Kakashi…) darán profundidad y diversión a los distintos combates con la CPU o bien con otro jugador. Habrá más de 20 escenarios de la serie, siendo medianamente interactivos.

Pero sin duda la mayor novedad, algo que da un empujón a la innovación del título, es la presencia de un modo online. Cierto que no estamos ante un modo online excesivamente profundo, pero que hace su aparición como una primera piedra de toque para ser mejorado en posteriores entregas. La posibilidad de enfrentarnos a otros usuarios del mundo con una amplia plantilla de luchadores hace de la experiencia mucho más profunda y satisfactoria.

En todo caso debemos nombrar algunos aspectos negativos de esta nueva entrega. Para empezar, el modo historia, a pesar de su durabilidad, peca de ser algo repetitivo y plano, teniendo que rehacer los mismos caminos una y otra vez. Se puede decir que le falta cierto carisma, personalidad y más dado el amplio universo que hay disponible para explotarlo. Tampoco ha ayudado mucho el camino en los escenarios, muy bonitos y elegantes, pero carentes de vida, y sumamente planos.

En lo que respecta a los combates, el nivel de interacción varia mucho dependiendo de si nos enfrentamos a un jefe final o no. Por otra parte, no ha sentado bien la ausencia de jutsus por equipos o la carencia del choque de poderes, que sí estuvo en el primer Ultimate Ninja Storm. A esto hay que sumarle la escasez de modos de juego (solo tres) y a la poca profundidad del online, que da cierta sensación de ser una prueba que aunque no disgustará, sí que deja cierto halo de querer ofrecer más y que se ha prefiero no arriesgar llevándolo más lejos.

ASPECTOS TÉCNICOS

El juego está bañado de un delicioso cel-shading que nos sumergirá en una serie de televisión interactiva, con colores muy llamativos y expresiones faciales increíbles al momento de ejecutar las habilidades en los combates. En todo caso, como dijimos anteriormente, los escenarios son pre-renderizados, mucho más bonitos pero sin movimiento, repletos de detalles pero con poca interactividad; y la cámara fija no queda del todo bien si echamos la mirada atrás en otros juegos de Naruto. Se agradece la amplia variedad de personajes, todos muy bien representados, diferenciados y realmente únicos en movimiento. Por otra parte, los escenarios en combate guardan una mayor interactividad y hasta pueden ser destruidos de manera parcial en los grandes enfrentamientos. En todo caso los tiempos de carga nos han parecido algo excesivos y lentos.

La música guarda los temas que ya hemos visto en las series con algunas remasterizaciones, con ese toque de humor no solo visto en los dibujos sino también en los sonidos que saben representar muy bien su papel. A su vez se han respetado las voces originales en japonés, aunque para contentar a todos también están las voces en inglés. Los textos vienen subtitulados al castellano. Qué decir de la jugabilidad, completamente accesible. No nos llevará ni 10 minutos saber controlar a cada uno de los personajes, ya que la realización de movimientos es sumamente sencilla, y la aparición de los QTE da mayor frescura y dinamismo a la propuesta. La dificultad aparece muy ajustada en sus cinco niveles y el modo campaña principal ofrece más de 15 horas de juego que, combinando con el modo online y el modo versus, aseguran una gran cantidad de horas.

NARUTO SHIPPUDEN ULTIMATE NINJA STORM 2-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

David Hernández 08 | 11 | 2010