AVENTURA PARANORMAL: INTERESANTE Y POBRE

Escogiendo influencias de los máximos exponentes de la aventura gráfica actual (la de la acción y el control del personaje directo), Murdered utiliza varias mecánicas similares a los juegos de Telltale Games y también de Quantic Dreams, proponiendo una historia de primeras interesante en la que las conversaciones con los diferentes personajes se vuelven imprescindibles. El problema del juego es su simpleza a la hora de afrontar los casos y, a su vez, la repetición de las mismos actos una y otra vez hasta alcanzar el clímax narrativo.

Murdered: Soul Suspect - Análisis

Como buen fantasma podremos poseer a los ciudadanos de Salem y escuchar sus pensamientos (a menudo intranscedentes), también ejercer influencia en ellos en ocasiones contadas. Nuestro muestrario de poderes fantasmales va aumentando progresivamente desde el principio de la aventura, pero se echa de menos más variedad al margen de la dualidad “poseer, influenciar”. Es de agradecer la presencia de un videojuego que no pertenezca a una saga, pero su simpleza y su falta de ideas más allá de lo narrativo hace que lo verdaderamente imposible sea la existencia de una posible serie de juegos basados en Murdered.

Exploración, sigilo y mucha charla conforman el núcleo básico de Murdered, un juego en el que el clipping, por una maldita vez, es bien aceptado y recibido gracias a nuestra labor fantasmal. El verdadero problema viene dado por la misma estructura del juego, un guion a base de escenarios cerrados en los que deberemos resolver los interrogantes, luego seguiremos por la ciudad de Salem, ésta sí de paseo libre, pero volveremos a encontrarnos con otro caso, fácilmente definible como capítulo: recogida de pruebas, posesiones, influencias, caso cerrado y a seguir.

Esta mecánica se repite en cada momento importante del juego y la ciudad se convierte en pasatiempo para recoger los innumerables coleccionables que hay repartidos en el juego y, también, conceder los deseos de paz a las almas descarriadas que pululan por el escenario en forma de misiones secundarias.

Murdered: Soul Suspect - Análisis

En poco más de ocho horas se puede dar el juego por acabado, pero a diferencia de otros, esto sucede si hemos sido respetuosos con las conversaciones, los pensamientos y la recogida de coleccionables. En caso contrario Soul Suspect puede llegar a reducirse hasta las 5 o 6 horas, algo muy escaso para un juego de 60 euros que no ofrece extras por rejugarlo.

La sensación al jugarlo es de interés comedido; vamos solucionando enredos de la historia y nos acercamos al “Campanero”, el asesino del protagonista, con interés. Cuando llegamos por fin al final el producto ejerce su visión efervescente en nuestro cerebro y lo olvidamos en días. Ése es el verdadero problema del juego de Airtight Games.

Su interés por la apuesta a algo que no sea un FPS se viene abajo por su facilidad y la falta de retos, estamos esperando la nueva escena no jugable para saber más, pero los momentos de jugabilidad directa no dejan de ser “obligaciones”. Además, la inclusión de demonios, entes que debemos evitar a toda costa, parece un añadido posterior a la concepción original, como una imposición obligada por el equipo de desarrollo “para que tenga más variedad y acción”, cuando lo que realmente necesitaba eran puzles más difíciles, casos menos obvios y una duración más extensa.

 

ANÁLISIS DE MURDERED: SOUL SUSPECT – ÍNDICE

Adrián Hernán 04 | 06 | 2014