Nunca me gustó el cubismo, pero entiendo que exista. Eso es lo que representa Minecraft para mí, es una vanguardia. Por muchas razones. En primer lugar por el clima en el que surge, no me negarán que en esto de los videojuegos hay cierta sensación de “Eso ya se hizo” desde hace algunos años… Concretamente desde que dieron el salto a las 3D con la aparición de la primera Playstation y se convirtieron en un producto de consumo de masas. Si nos ceñimos estrictamente a lo conceptual los juegos que jugamos hoy en día son exactamente iguales que aquellos, un personaje en 3D en un mundo 3D, lo único que ha cambiado desde entonces es el envoltorio. Mundos más grandes, más profundos, con más detalle, historias más largas…

En segundo lugar porque rompe con todo lo anterior, pasándose la estética por el mismo sitio que Picasso, otorgando un nuevo valor y significado a lo que vemos. Tiene su propia identidad visual y eso es algo que no se ve todos los días.

Toda una ciudad en Minecraft.

En tercer lugar porque su planteamiento también es transgresor teniendo en cuenta a lo que estamos acostumbrados, normalmente en un videojuego lo que debemos hacer es destruir, aniquilar y matar a diestro y siniestro. Minecraft también nos da una bofetada en este plano. Construye, nos dice, haz de este mundo algo tuyo. Mira como crece y disfruta compartiéndolo con otros jugadores. La historia eres tú. Muchos jugadores en este punto se ven desorientados y al ver algo así abandonan por miedo a que les estallen las meninges…

Pero en mi opinión, éste es su mayor logro y el secreto de su éxito. Establecer un diálogo constante entre el jugador y el entorno. Cambiar el concepto con el que el jugador se comunica y se relaciona con el juego desde la base es su mayor innovación. Eso es lo que lo ha convertido en un nuevo clásico. Porque veamos, la versión de Minecraft para Xbox 360 es la consolidación de su triunfo mundial. Si no hubiera cautivado ya a millones de usuarios en todo el mundo y no tuviera esa capacidad de desarrollo potencial… ¿Creéis que alguien se arriesgaría a sacar un juego de 2009 como novedad en los tiempos que corren? Pienso que poco se imaginaría el sueco Markus Persson en aquellos días en que programó la Beta la locura con que iba a contagiar al mundo…

Cualquier mundo, cualquier lugar que se te ocurra, desde el continente de Westeros donde se sitúa la acción de Canción de Hielo y Fuego, pasando por Harry Potter y el Edificio Baxter de los 4 fantásticos hasta la réplica del Reino Unido puede estar representado gracias a la versatilidad de su sistema de construcción.

La Torre Eiffel versión Minecraft.

Incluso he leído se utiliza en clases de arte para estimular la creatividad. Lo cierto es que no me extraña nada, estamos ante un juego que ha venido para quedarse. De hecho esa esencia creativa no ha pasado desapercibida y algunos juegos de hoy en día ya la copian a su manera, siendo el caso de Disney Infinity el más evidente, donde también podemos crear y modificar el entorno sobre la marcha.

DOS MODOS DE JUEGO: SURVIVAL Y CREATUIVE

El primero es una concepción clásica de videojuego, tienes tu personaje, tu barra de vida y has de recolectar materiales para crear tu primera mesa de crafteo a la vez que sobrevives a los espontáneos y normalmente nocturnos ataques de diversas fieras corrupias. Ideal para familiarizarse con el interfaz y los menús.

El segundo es la libertad, es la verdadera caja de arena. Es el “haz lo que quieras, porque haz lo que quieras será la única ley”. En este modo el juego pone a nuestra disposición todos sus recursos para que demos rienda suelta a lo que llevamos dentro. Aquí es donde brilla con luz propia.

Resumiendo Minecraft es un videojuego, es una herramienta, es un lenguaje, pero sobre todo es divertido, porque está vivo y cambia constantemente. Existen multitud de páginas web sobre él, foros y hasta su propia versión de Wikipedia donde el jugador puede comenzar a desentrañar sus secretos, que ya os adelanto, no son pocos. Así bien, nos encontramos ante un juego atípico que requiere un aprendizaje activo por parte del usuario, no os creáis que vais a hacer la Estatua de la Libertad en cinco minutos, pero que nos ofrece infinitas posibilidades a cambio.

Una de las versiones del Big Ben de Minecraft.

En un mundo en el que parece que todo está ya hecho, romper las reglas es la única manera de evolucionar.

No resulta difícil establecer un paralelismo entre la Historia del Arte y la de los Videojuegos en este punto ya que el que les escribe piensa que los videojuegos son precisamente eso, una forma de arte que surgió a mediados del pasado S. XX. Algún día se estudiarán como tales en las instituciones educativas, no me cabe la menor duda de ello. Aunque como con el cubismo siempre habrá quien diga: “Pues a mi me parece una mierda que ha pintado un niño de 6 años”.

Es vuestra decisión acercaros a él o no. Yo lo hice y me sorprendí. Y disfruté.

LO MEJOR

  • La libertad y poder crear cualquier cosa que imaginemos.
  • Su ruptura para con lo convencional.

LO PEOR

  • Que no tengas paciencia.
  • Que no quieras entenderlo.
Jess Barbieri 16 | 10 | 2013