Dentro del amplio género y oferta en videojuegos musicales, vemos con buenos ojos la capacidad que tiene la industria para reciclarse y dar al público variedad. Completada la invasión de mandos y periféricos que basan su atractivo en movimientos o gesticulación, los juegos de baile viven un momento dulce al encontrarse en pleno apogeo. En medio de ese mar de propuestas para mover el esqueleto, surge el dios del pop para reivindicar que sus pasos siguen siendo, de lejos, los más atrevidos y rompedores para desmadrarnos a base de expresión corporal.

MOONWALKEANDO EN EL SALÓN

Michael Jackson: The Experience, sintetiza en su título todo lo que pretende ser, un Just Dance con Jacko como protagonista. Directo y a las claras, da la oportunidad hasta a cuatro jugadores de desmadrarse emulando a tan magnánimo icono de la música contemporánea, el cual aún tras su muerte sigue estando de rabiosa actualidad. Una vez la Wii absorbe el disco y comienza a reproducirse, una pequeña introducción con calentadores y brillantes lentejuelas da paso a un menú simple como el mecanismo de un chupete: elegir tema para empezar a bailar o acceder a unos insulsos extras, consistentes en vídeos de práctica protagonizados por fibrosos y flexibles bailarines profesionales, los cuales iremos desbloqueando a medida que nos desoxidamos con las canciones del modo principal.

Una vez metidos en faena veintiséis serán los temas que podremos escoger, en cualquier reunión de amigos provista de su correspondiente ristra de wiimandos. A primera vista se antoja un tracklist algo escaso, sobretodo con la amplia discografía que tiene el artista, pero siendo francos y dado el altísimo componente social del juego (uno de los pilares de su éxito), no jugaremos en soledad más que para practicar y vencer al colega de turno que imitaba a Jacko en su infancia o adolescencia, tampoco es que el juego invite a más cuando no hay amigos cerca, ya que en la sobriedad de sus opciones no hay cabida para un modo online. Podemos sentenciar por tanto que la lista es suficiente, pero por los pelos.

Sin embargo todo defecto relativo al juego, queda en segundo plano cuando Thriller, Beat It, Bad, Black or White, o cualquier otro de los grandes éxitos de Jacko comienza a sonar. El entorno gráfico es sencillo pero funcional: cual videoclip ochentero como puesta en escena, Michael se representa con un modelado virtual resultón y bien animado, al igual que los coreógrafos que habitualmente le acompañan, mostrando los pasos más característicos de sus singles gracias a la técnica de Motion Capture. La recreación de dichos movimientos resulta increíble, desde luego no se ha descubierto la pólvora, pero funciona y no necesita mayores alardes.

ANNIE ARE YOU OK?

La clave para conseguir que Jacko baile en Wii, ha sido la supervisión de Travis Payne, el coreógrafo personal del difunto rey del pop. Tales detalles justifican la compra de un título como éste, vale que Ubisoft esté explotando el fenómeno de los juegos de baile para estrujarlo hasta la última gota, pero el elemento que realmente diferencia a The Experience, pese a ser un clónico de Just Dance en cuanto a mecánica, es la brutal sensación de tener a Michael Jackson delante nuestro, al cual imitaremos con fervor casi religioso generando altas cotas de diversión.

Reiterando una vez más en cuanto a su fuerte componente social, las capacidades de este juego explotan con la consabida reunión de cuatro jugadores. En ese sentido resulta un éxito sin discusión, pues Michael Jackson: The Experiencie, atrae a cualquiera que se encuentre en diez metros a la redonda, sintiendo la imperiosa necesidad de descoyuntarse las caderas a golpe de wiimote. Tampoco podemos negar que aumenta la estadística de jugadores femeninos en el mundillo: el título en cuestiónn es un fortísimo imán de chicas dispuestas a sudar la camiseta. En definitiva resulta idóneo para veladas en casa, y un poco de variedad tras toda una semana disparando a zombies o conduciendo por Laguna Seca no viene nada mal.

Falta mencionar que, llegados al punto en el que da incluso igual la puntuación que recoge el juego a tenor de la posición del mando, cogiendo bien el ritmo de la coreografía llega a ser bastante preciso, algo que comprobaréis cuando el que se encuentra a tu lado no para de marcar “perfects” en cada paso, y una vez cogido el punto podremos hacer lo propio. Tenemos la opción de hacer uso de los tutoriales de baile si queremos perfilar nuestra destreza, pero parecen una clase aburrida de Fama, por lo que pronto pasaremos de ellos y no volveremos a verlos jamás. Al menos al principio te recomiendan y enseñan a calentar, pues algún que otro incauto de sedentarios hábitos de vida puede sufrir un tirón que lo deje tieso.

MICHAEL JACKSON: THE EXPERIENCE-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

José Luis Fernández 07 | 12 | 2010