Disfrutar de la reedición de videojuegos legendarios siempre es una gozada. El mundo del ocio interactivo, no obstante, ha dado con un gran filón comercial y muchas veces se ha aprovechado de lo barato que resulta generar este tipo de productos sin preocuparse por la calidad final. Muchos títulos pierden en su conversión HD, no solo por desvelar defectos que pasaban desapercibidos en anteriores generaciones de sistemas de entretenimiento; hay veces que surgen nuevos problemas tanto jugables como estéticos que las compañías no están por la labor de resolver.

El lanzamiento de Metal Gear Solid HD Collection en PS3 fue bien recibido, bastante mejor calificado que la de Silent Hill y, además, ponía a tres títulos de éxito de nuevo en el panorama videojueguil: Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty, Metal Gear Solid 3: Snake Eater y Metal Gear Solid: Peace Walker. En la conversión para PS Vita cae de la ecuación el título exclusivo de PSP. Konami no ha considerado oportuno incluir en el pack al notable Peace Walker, conservando eso si los otros dos títulos que, por méritos propios, son los mejores del trío inicial.

SNAKE & RAIDEN EN HD

metal gear solid 3 hd

Los que hayáis jugado a estas dos obras maestras no encontraréis ninguna novedad a nivel argumental. Mientras que en Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty interpretaremos el rol de Raiden dos años después del incidente del carguero que involucró a Solid Snake y Otacon en su lucha por liberar al mundo de la amenaza de Metal Gear Rex, en Snake Eater nos enfrentaremos a la amenaza del potente Shagahod de la mano de Big Boss, durante un periplo que le llevará a cuestionarse sus propios ideales mientras se enfrenta a la dura prueba de ver cómo su mentora cambia de bando en plena Guerra Fría.

Dentro de este pequeño resumen argumental se encuentra la esencia de dos títulos que, aún manteniendo los cánones que conviertieron a Metal Gear Solid en uno de los videojuegos más recordados de PS One, han sabido reinventarse para ofrecer planteamientos jugables, cinemáticos y estéticos novedosos dentro del género de la acción y la infiltración.

En Metal Gear Solid 2 se introdujeron nuevos movimientos (como descolgarse de salientes, esconderse en taquillas o poder ocultar a los enemigos caídos), la posibilidad de cambiar la vista a primera persona para poder disparar con mayor precisión (en el anterior título solo se podía en el modo francotirador) y una decisión tan polémica como arriesgada: dejarnos controlar a Solid Snake durante las primeras dos horas de juego para desvelar más tarde a Raiden como el verdadero protagonista. Todos estos aspectos los podemos volver a disfrutar de la mejor manera posible: en una flamantes HD que ponen de manifiesto algo realmente importante. Los títulos que nos ocupan han resistido de forma fantástica el paso del tiempo.

CARISMA INTERACTIVO

A parte de la revolución conceptual que ha supuesto la saga para el sector, su intachable factura cinemática y el carisma de los personajes y enemigos que aparecen en cada videojuego, la jugabilidad de Metal Gear Solid 2 destaca por su dinamismo y efectivo planteamiento. En Sons of Liberty podremos hacer decenas de acciones para infiltrarnos en la espectacular planta de descontaminación Big Shell. Reptar por el suelo, llamar la atención de nuestros enemigos para luego atacarles por la espalda, despistarlos colocando revistas eróticas en su ruta, infiltrarnos en lugares de gran vigilancia disfrazados, etc.

Los enfrentamientos con los enemigos finales acentúan la acción mediante momentos memorables, las conversaciones vía Codec nos dejan momentos para el recuerdo, y el factor de ciencia ficción introduce elementos de thriller al conjunto que potencian el interés del jugador por la trama. Para la ocasión, se ha introducido la posibilidad de manejar los accesos directos a las armas y los objetos mediante la pantalla táctil, y la opción de realizar zoom en los vídeos pulsando sobre el lugar que queremos ampliar.

mgs hd collection vita

En Snake Eater tendremos la posibilidad de realizar las mismas acciones que en Sons of Liberty, añadiendo a la ecuación un sinfín de nuevas opciones. La más destacada, sin ninguna duda, es la supervivencia. En el juego que nos ocupa deberemos infiltrarnos en territorios boscosos plagados de detalle, donde la fauna y la flora nos permitirán abastecernos de alimentos, medicina y diversas ventajas. Otro de los añadidos más acertados es el CQC (Close Quarters Combate), un sistema de combate cuerpo a cuerpo que nos permite neutralizar al enemigo desde variados puntos de contacto, ahogarlo con facilidad, amenazarlo con un cuchillo para que nos desvele información, o dejarlo KO mediante llaves de Judo. Para la ocasión, podremos apuntar al cuello del enemigo con el cuchillo mediante el trackpad trasero de nuestra PS Vita y, haciendo un preciso movimiento con los dos dedos, desgarrarle la garganta.

Aunque los añadidos exclusivos de PS Vita son bastante anecdóticos, los accesos directos por medio del control táctil son muy útiles, aunque su pequeño tamaño nos dificulte en ocasiones elegir un objeto específico con rapidez. De lo que no nos cabe la menor duda es que, con estos dos videojuegos, tendremos diversión para rato tanto por lo adictivo de la campaña principal como por la cantidad de extras que incluye: destacan las misiones VR y los añadidos rescatados directamente de las versiones Subsistence y Substance de ambos videojuegos. Además, podremos compartir las partidas si contamos con la versión de PS3, algo útil si deseamos cambiar la tele por la consola portátil para disfrutar de Metal Gear HD Collection en todo su esplendor.

METAL GEAR EN HD

mgs hd collection

Es verdad que, a diferencia de lo que ocurre con otros videojuegos, los que nos ocupan no han sido sometidos a una renovación gráfica integral. Esto quiere decir que no encontraremos una mayor densidad poligonal en los modelados ni texturas mejoradas en exceso (aunque muchas de ellas se ven mejor que sus homónimas de PS2).

De todas formas, resulta realmente increíble poder disfrutar en la pantalla de nuestras PS Vita de semejantes obras maestras del diseño y la estética interactiva en HD: los colores han ganado en intensidad, los escenarios dan la sensación de ser mucho más complejos (sobre todo en Snake Eater) y la suavidad de movimientos (con una tasa media en torno a los 55 en Sons of Liberty y a los 50 en Snake Eater) hacen que las animaciones de los personajes y las cinemáticas se sitúen a un nuevo nivel. Es increíble comprobar cómo, después de tantos años, dichos juegos cuentan con una dirección cinematográfica en las escenas intermedias muy superior a la de la mayoría de videojuegos actuales.

Por su parte, el sonido también ha sido remasterizado para la ocasión: la banda sonora de Harry Gregson-Williams protagoniza un apartado casi sin defectos. El doblaje al inglés es perfecto y, por desgracia, los subtítulos en español cuentan con un inaceptable número de faltas ortográficas que, afortunadamente, no repercuten de forma definitiva en la experiencia jugable.

METAL GEAR SOLID HD COLLECTION-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Sergio Melero 05 | 07 | 2012