CONCLUSIONES

analisis mgs 3d para nintendo 3ds

La experiencia de jugar a Metal Gear Solid 3 en una consola portátil, sin recortes llamativos y además añadiendo sutiles mejoras que aumentan el grado de satisfacción del usuario es, sin duda excelente. Los años permiten que estas cosas ocurran y si sirve para que nuevos jugadores descubran la saga en una consola para todos los públicos como es 3DS, mejor que mejor. Un juego con una historia inmejorable, unas secuencias cinemáticas imborrables y un gusto por la estética y por el detalles realmente excelente.

Detenernos en las bondades de Metal Gear Solid 3 resulta una praxis poco más que redundante y vacía. Mucho se ha dicho sobre este título y el simple hecho de nombrarlo como uno de los topes de la Historia del software no es más que una afirmación. Eso sí. Defectos derivados de la propia tecnología en el que se basa, el trabajo de los programadores en la conversión a la portátil y cierta vagancia en algunos momentos del desarrollo echan por los suelos el ejercicio, memorable, de jugar a Snake Eater.

Los defectos de la conversión, que ha mejorado muchísimo respecto a lo mostrado en el pasado E3 de Los Ángeles, no deben disminuir las posibilidades de compra de este producto, una pieza de coleccionista y un pedazo de historia en forma de pequeño cartucho para Nintendo 3DS, la primera en recibir este preciado regalo aumentando sus posibilidades de inmersión gracias al efecto 3D de la consola. Un producto irregular en ocasiones, pero con una calidad incuestionable y fuera de toda duda.

LO MEJOR:

– Volver a vivir una historia apasionante.
– El juego en el que se basa es excepcional.
– Todos loe extras en forma de secretos y coleccionables.
– Gráficamente sigue dando guerra.
– Es un juego atemporal.
– El efecto 3D.

LO PEOR:

– La pantalla táctil, pura obligación para Konami.
– Desactivación del efecto 3D en ocasiones.
– La resolución de 3DS impide el disfrute total del juego.
– Injugable sin el Circle Pad.

METAL GEAR SOLID 3D: SNAKE EATER-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 14 | 03 | 2012