HONOR


Derrota dulce porque, pese a no convertirse en el impactante retorno que muchos esperaban, el reinicio de Medal of Honor consolida las bases que sus descendientes deberán seguir para reinstaurar el prestigio perdido. El rigor y respeto que Danger Close se ha auto-impuesto para crear la campaña principal logran que el jugador se sienta como una pieza diminuta que forma parte del gran engranaje de la guerra. Las acciones de los cuatro protagonistas no cambiarán el transcurso de la historia pero si la de sus vidas; es una visión intimista de las consecuencias de un casus belli como pocas veces alguien se había atrevido a desarrollar.

Victoria amarga porque, por muy variados que sean los diez niveles de la campaña, ésta dura muy poco y se ve perjudicada por la errática IA de los compañeros, los gráficos un tanto desfasados y la eterna sensación de que el guionista acaba de aprenderse todas las frases cliché del cine bélico y quiere compartirlo con el resto de la humanidad. Por no olvidar unas secuencias cinematográficas que rompen el ritmo y una crítica velada acertada pero sustentada en tópicos.

¿Y qué hay del multijugador? Los mapas están muy bien diseñados y los contenidos han sido refinados hasta la obsesión para evitar injusticias. Hay habilidades, progresión de niveles, armas, combos de muertes… pero el modo online se encuentra exento de alma, como si DICE hubiese caído en las garras de la rutina laboral. Quizás una escala menos épica y más humana, como ocurre en la campaña, hubiese mejorado las cosas.
Medal of Honor es un shooter decente y original -al menos la mitad de su contenido- pero su escasez de contenidos lo convierte en un pasatiempo de fin de semana. Incluso el interesante modo Tier 1, que reta a los jugadores a conseguir la mayor puntuación posible, acaba antes de que pueda demostrar su potencial.

A grandes rasgos, da la sensación de que el título es un soldado enviado al frente de batalla a morir; Black Ops está a la vuelta de la esquina y el producto necesitaba unos meses más de desarrollo para añadir niveles o depurar el multijugador. De nuevo, una decisión tristemente errónea porque su campaña vacía de artificialidades y rica en humanidad se merece más atención de la que seguramente recibirá. Aquellos con ganas de descubrirla pese a la brevedad de su duración no se arrepentirán, y entenderán porqué el reinicio sigue ensalzando el honor en detrimento del deber.

LO MEJOR

– La autenticidad de la campaña principal.
– Los mapas del multijugador diseñados por DICE.
– Los momentos “Medal of Honor”.

LO PEOR

– La campaña y el multijugador tienen poco contenido.
– Gráficos simplemente aceptables.
– Clichés a mansalva.

MEDAL OF HONOR-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Apartados técnicos y multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Daniel Cáceres 28 | 10 | 2010