La conclusión de la gran epopeya de BioWare ya está aquí y viene dispuesta a cumplir las expectativas, con una experiencia cinematográfica cargada de acción, tensión y momentos dramáticos intensos que siguen madurando el sector y matizando esa frase hecha que tanto nos gusta en el medio: los videojuegos no son solo una cosa de niños.

Mass Effect 3 cierra una de las trilogías más importantes de la generación, que ha ido ganando en popularidad desde que llegase a PC y Xbox 360 su primera entrega. Como última iteración cumple con todos los preceptos y lleva al usuario a vivir una experiencia intensa, que difiere en algunos planteamientos de las dos primeras partes, pero que a fin de cuentas busca contentar al jugador con algo más que tiros y diálogos de fuerte carga emocional.

BioWare ha sabido articular una propuesta única, que en el sector del ocio interactivo no tiene comparación y que bien podría estar a la altura de otras trilogías de renombre. Puede que haya cambios y que algunos echen en falta una mayor libertad de exploración, pero una tercera parte que aspira a ser épica no puede basarse únicamente en lo que ya mostraron sus dos primeras partes. La lucha por salvar la galaxia nunca fue tan dura.

LA TIERRA EN PELIGRO

Como bien sabréis, Mass Effect 3 comienza con la Tierra siendo asediada por los Segadores, esa simpática raza alienígena que cada cierto tiempo se dedica a erradicar todo rastro de vida del universo. Nuestro querido (o querida) Comandante Shepard deberá hacer frente a un amenaza que ya venía pronosticando desde hace dos títulos. Para ello, deberá convencer al resto de razas de la Alianza, una misión harto complicada que nos llevará a tomar complejas decisiones por media galaxia.

Para ello contaremos con la ayuda de viejos conocidos, como Liara o Garrus, que además de funcionar perfectamente como compañeros de fatigas, respaldan la sensación de unidad que toda trilogía necesita. Habrá nuevos personajes, como el hipervitaminado James Vega, pero los más nostálgicos no podrán dejar de lado a los antiguos camaradas, que para colmo necesitan de nuestro liderazgo para hacer entrar en razón a sus respectivas razas e intentar plantar cara a los Segadores.

De nuevo, tendremos la posibilidad de movernos por diferentes sistemas de la Vía Láctea, permitiendo al jugador visitar planetas hasta ahora inexplorados en entregas previas. No es casualidad que Mass Effect 3 comience en la Tierra, puesto que era uno de los sitios que siempre habíamos querido visitar. También regresaremos a ciudades y planetas que ya habíamos visto con anterioridad, respaldando esa sensación de unidad que necesita la historia en su conjunto.

ANTE TODO, UN BUEN GUIÓN

shepard y liara

Si por algo se ha caracterizado la saga desde sus inicios, ha sido por unos diálogos de calidad, que nada tienen que envidiar a las mejores propuestas del género. La ciencia ficción ya tiene su gran space opera en el sector del ocio electrónico y nada tiene que envidiarle a producciones cinematográficas mucho más conocidas, como puede ser la saga Star Wars. Lo mejor del asunto viene dado por la libertad que ofrece el propio sector del videojuego, donde la preocupación por ofrecer un producto aséptico y para todos los públicos brilla por su ausencia. Aquí hay violencia, sexo y todo lo imprescindible para que el jugador adulto se sienta como en casa.

La narración seguirá siendo uno de los puntos fuertes, aunque en esta tercera entrega ha ganado más protagonismo la acción, como ya sucedió en la segunda parte. Esto responde, nuevamente, al principio básico de toda trilogía, sea del medio que sea: en la primera entrega se pone la base con algún momento inolvidable, en la segunda se profundiza y se abre al camino al gran final, mientras que en la tercera se disparan todos los fuegos artificiales. Al principio de nuestra aventura no gozaremos de la libertad necesaria para explorar el mapa a nuestro antojo, aunque será cuestión de tiempo poder movernos libremente por el universo en busca de misiones secundarias, así como recursos para nuestra lucha contra los Segadores.

Esta ausencia de libertad durante los primeros instantes de juego está plenamente justificada: si nuestra misión es salvar la Tierra y, de paso, la galaxia, no tiene mucho sentido dedicarse a visitar bares para echarnos unos bailoteos con las Asari de moral distraída. Pero BioWare, que conoce a su fans como nadie, aunque estos casi lapidaran al estudio por Dragon Age II (que no es, en absoluto, un mal título), permite que una vez hayamos tomado las riendas de la salvación de nuestro planeta podamos visitar otros lugares e, incluso, disfrutar de momentos de asueto para nuestro esparcimiento (entiéndase, de nuevo, como ver a las Asari hacer bailes exóticos).

MASS EFFECT 3-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Apartado Técnico y Jugable.

PÁGINA 3 – Multijugador e importancia de la saga.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

Antonio López 06 | 03 | 2012