La historia del mundo del ocio electrónico ha tenido en la figura de Mario uno de los símbolos más importantes e influyentes que alcanzamos a recordar. Ya sea protagonizando inolvidables aventuras de plataformas, convirtiéndose en un versátil deportista o rememorando sus inicios enfrentándose al ahora entrañable Donkey Kong, el carisma de Mario se ha mantenido imperturbable durante casi una treintena de años.

No cabe la menor dudad de que el tirón de este fontanero italiano parece no tener fin, y que su figura permanecerá en lo más alto del ranking de los personajes interactivos más conocidos mientras Nintendo siga involucrada en el sector del videojuego. Shigeru Miyamoto, cuando aún se preguntaba si la compañía japonesa le renovaría su contrato dentro del departamento de arte, se sacó de la manga ya no solo un personaje que cambiaría el mundo del entretenimiento interactivo, sino un concepto jugable que se reivindicaría como uno de los hallazgos más influyentes del sector.

EL HOMBRE SALTARÍN…

… contra el Gorila Burro. Allá por el año 1981, mientras el mundo del videojuego se enfrentaba a los problemas subyacentes de su mutación hacia el concepto de industria que lo revolucionaría, nació Donkey Kong. Dicha recreativa, cuyo singular planteamiento nos situaba como un peculiar personaje que, con el objetivo de rescatar a la hermosa Pauline, escalaba interminables andamios mientras un amenazante gorila lanzaba barriles por doquier, marcó un antes y un después en la forma de entender la programación de videojuegos. Con el lanzamiento de Pitfall! (1982) por parte de Activision, y la consolidación del héroe de azuloso atuendo y llamativa gorra roja mediante Super Mario Bros. (ShigeruMiyamoto, 1985), se instauraron los pilares fundamentales dentro del género de las plataformas con Scroll horizontal.

A partir de ahí, con varios cambios generacionales a sus espaldas y una evolución continua marcada por el lanzamiento de videojuegos como Super Mario Bros. 3, Super Mario 64 o Super Mario Galaxy, Nintendo no se ha olvidado de sus orígenes gracias a la franquicia Mario vs Donkey Kong. Bajo un concepto similar a la máquina recreativa que iniciara la cabalgada de Mario (por aquel entonces Jumpman) hasta el olimpo de los dioses, esta franquicia ha demostrado que las grandes ideas, por muy sencillas en su concepto que se manifiesten, pueden dar lugar a videojuegos divertidos e imaginativos para los que no pasan los años.

Mientras muchos aseguran que el sector del videojuego no ha llegado a madurar lo suficiente, títulos como el que nos ocupa demuestran que, dentro del mundo del arte, no puede hablarse en términos absolutos cuando nos referimos a la calidad de una obra específica. Si no, ¿cómo se explica que producciones animadas como Blancanieves y los siete Enanitos (Walt Disney, 1937), o films como “Gertie el Dinosaurio” (Winsor McKay, 1914), dejen en evidencia incluso en términos técnicos, a producciones mucho más recientes? El nuevo Mario vs Donkey Kong nos da la clave.

EL TERCER CAPÍTULO DE LA SAGA

Game Boy Advance fue el sistema que acogió el renacer de esta franquicia, con un divertidísimo y desafiante primer capítulo titulado Mario vs Donkey Kong. En este videojuego controlábamos directamente a Mario, en aras de conseguir que Donkey Kong nos devolviese nuestros preciados Mini-Marios (unos encantadores juguetes de cuerda diseñados a imagen y semejanza del popular fontanero). Para ello, debíamos sortear innumerables obstáculos a través de imaginativos niveles inspirados en el concepto primero de la saga. Tras el éxito de esta producción, el segundo capítulo de la franquicia fue lanzado directamente para la portátil de doble pantalla diseñada por Nintendo.

Pero esta vez el jugador no controlaba directamente al fontanero bigotudo, sino que interactuaba con los escenarios y los Mini-Marios para que estos simpáticos juguetitos nos ayudaran a vencer al siempre malhumorado Donkey Kong. De esta forma, el concepto evolucionaba hacia una fórmula donde la estrategia se tornaba fundamental para resolver los divertidos puzles que se nos planteaban en cada uno de los niveles. El capítulo descargable subtitulado Minis March Again, completó una oferta interactiva para la portátil de Nintendo donde el protagonismo del modo “Construcción” fue fundamental a la hora de crear niveles para compartir en la red.

TODOS CONTRA DONKEY


El capítulo que nos ocupa sigue la estela de estos dos últimos títulos, para ofrecernos un nuevo contexto jugable lleno de retos, sorpresas y desafiantes momentos. El nuevo Mario vs Donkey Kong: Megalío en Minilandia asegura horas y horas de diversión interactiva, apoyada por un editor que nos permitirá crear imaginativos niveles en muy poco tiempo. Esta vez, todo trascurre durante la reinauguración de un singular Parque de atracciones. Como principal reclamo, con la entrada todos los interesados recibirán una atractiva figurita de Pauline totalmente gratis. Eso sí, hasta agotar existencias.

Desafortunadamente, cuando Donkey Kong se dispone a recibir su obsequio… bueno, ya os lo podéis imaginar: Mario se queda sin stock y Donkey, enfadadísimo, decide llevarse a la auténtica Pauline a su choza, pese al intento de nuestro bigotudo héroe por impedirlo. Menos mal que contamos con los Mini-Marios, junto a otros graciosotes compañeros de cuerda, para recorrer todo el parque de atracciones en busca del malhumorado gorila ataviado con su característica corbata roja. Bajo esta premisa se orquesta un conjunto muy compacto, estéticamente llamativo y efectivo en su apartado jugable, donde tendremos que decidir con nuestro stylus si vacilar la estrategia a seguir para que los simpáticos juguetitos alcancen su objetivo en cada uno de los niveles.

MARIO VS DONKEY KONG: MEGALÍO EN MINILANDIA-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y gráficos.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Sergio Melero 07 | 02 | 2011