La fórmula de oro vuelve a brillar con luz propia en la séptima entrega del karting por excelencia. La franquicia Super Mario Kart se enfrenta a su inevitable encuentro con la nueva consola portátil de Nintendo, para intentar ofrecer la diversión característica de la saga en aras de convertirse en una de las estrellas de estas navidades.

Esta vez nos encontramos con una Nintendo 3DS cuyo máximo exponente radica, además de en su pantalla táctil (que en este caso poco nos interesa), en la posibilidad de representar entornos en 3D estereoscópico. Sobre el papel, esta característica parece la idónea para aplicar en videojuegos pertenecientes al género de conducción. ¿Qué tal ha funcionado en el nuevo título producido por Nintendo?

UNA LARGA HISTORIA

Cuando Super Nintendo copaba la atención tanto de la prensa internacional, como del público en general, cuando la campaña publicitaria de “El Cerebro de la Bestia” inundaba la mayoría de medios interactivo, una nueva forma de ver a nuestro fontanero italiano favorito nacía gracias al aprovechamiento del ultrafamoso por aquel entonces Modo 7.

Esta característica específica de la consola de sobremesa de Nintendo permitía efectos gráficos nunca antes vistos en consola alguna. Gracias a su aprovechamiento, se podía generar una verosímil sensación de profundidad mediante la disposiciónn de un plano (carente de volumen, eso si) tridimensional que, junto con la utilización de escalado de mapas de bits en tiempo real, fueron los principales reclamos estéticos de títulos como F-Zero o el primer Mario Kart de la historia.

Obviamente, no solo de la técnica vive el creativo, por lo que Super Mario Kart no sólo conseguía un acabado gráfico realmente atractivo, sino que añadía al paquete una endiablada jugabilidad arcade, la inclusión de los personajes más carismáticos de la serie, integraba los campeonatos dentro de escenarios inspirados en la saga Mario Bros y, además, se sacaba de la manga un modo batalla tan sencillo como antológico.

En posteriores entregas, algún altibajo salpicaría una serie que ha tenido capítulos en Nintendo 64 (primer contacto de la saga con entornos tridimensionales), Game Boy Advance (con uno de los apartados gráficos en 2D más atractivos), Game Cube (con una entrega donde los cars admitían 2 pasajeros), o Wii (donde se aprovechaba su sistema de reconocimiento para un intuitivo manejo). Ahora llega el turno de disfrutar con Mario kart 7 en Nintendo 3DS tras su paso por la anterior portátil de doble pantalla.

DIVERSIÓN A 150CC

Nada más disputar las primeras carreras con alguno de los personajes que están disponibles desde el principio (entre los que se encuentran Toad, Mario, Luigi o Yoshi), el feeling jugable de este capítulo de la saga no tiene precio.

El control responde de manera perfecta al analógico de nuestra consola, las carreras se vuelven tan frenéticas como divertidas y los ítems (tanto los nuevo como los viejos) siguen siendo el principal aliciente para jugar una y otra vez a Mario Kart 7 tanto sólo como aprovechando el modo multijugador. La importancia del derrape vuelve a estar presente: contravolanteando con habilidad en las curvas podremos incluso obtener un impulso extra a modo de Mini-turbo que nos otorgará ventajas adicionales. Si así lo deseamos, también tenemos la opción de controlar nuestro kart mediante el sistema de detección de movimientos de la consola, aunque es poco recomendable si se quiere disfrutar de la experiencia en 3D.

Por otra parte, vuelven las monedas a la ecuación jugable de Mario Kart; como sucedía en versiones anteriores, cuando consigamos monedas podremos ver como nuestro Kart mejora sus prestaciones en cuanto a velocidad y resistencia ante los choques entre vehículos. Dependiendo del número que portemos con nosotros (hasta un máximo de 10) nuestro vehículo será más veloz, aunque perderemos dichas monedas poco a poco con las arremetidas de nuestros contrincantes.

Mario Kart7 para 3DS

Otro de los aspectos que influyen definitivamente en la jugabilidad del título, es el nivel de personalización de los vehículos y las prestaciones exclusivas de cada personaje. De esta forma, cambiando el tipo de carrocería, las ruedas e incluso el ala delta (que se desplegará automáticamente en los grandes saltos) nuestro Kart se adaptará de diferente manera a los circuitos que nos encontraremos a nuestro paso.

Otro de los añadidos del videojuego que nos ocupa reside en algunos ítems nuevos, como puedan ser la flor de fuego (que nos dará el clásico poder que otorga en los títulos de plataformas de Mario) o la hoja Tanuki (que te permitirá dar coletazos con tu disfraz de mapache o protegerte de los ítems adversos). Además, esta vez algunos circuitos tienen partes que se desarrollan bajo el agua, con el plus de variedad que ello conlleva.

MODOS A TUTIPLÉN

No serán pocas las opciones que, tanto jugando en solitario como en compañía, nos ofrecerá este nuevo videojuego creado por Nintendo, con la colaboración de Retro Studios. Por una parte, tendremos el clásico modo Grand Prix dividido en tres cilindradas. Avanzando a través de los diferentes campeonatos, iremos desbloqueando nuevos retos, personajes y complementos.

El clásico modo contrareloj nos permitirá mejorar nuestro estilo de conducción en los diferentes circuitos del título que nos ocupa, luchando contra el fantasma de la máquina o compitiendo contra el nuestro o el de otros jugadores via Wi-Fi o Street Pass.

Por su parte, en el modo batalla disfrutaremos de frenéticos enfrentamientos en escenarios diseñados para tal fin. La batalla de globos consiste en acabar con los tres globos de los rivales intentando conservar los nuestros, mientras avanzamos a través de los escenarios recolectando todo tipo de ítems. Disfrutando en compañía (ya sea vía Wi-Fi o en red local), el resultado es tremendamente divertido. En Batalla de Monedas deberemos competir por recoger el máximo número de estas intentando incluso robar las de los oponentes lanzándoles ítems. Cuando el crono llega a cero, el que consiga mayor número de monedas habrá conseguido la victoria.

La mayoría de los modos de Mario Kart 7 se pueden disfrutar con otros siete amigos como máximo, ya sea en red local con un solo videojuego o mediante la conexión Wi-Fi. En esta última opción, incluso tendremos la oportunidad de disfrutar del canal Mario Kart (que nos deparará no pocas sorpresas), crear comunidades con reglas establecidas, obtener datos de otros usuarios gracias a Street Pass y Spot Pass, etc. Más de 30 circuitos han sido reunidos en este nuevo y flamante Mario Kart: encontraremos nuevas y espectaculares incorporaciones (como Colinas Daisy o el Galeón de Wario) junto a recreaciones de recorridos clásicos (entre los que destacan trazados a la altura del Castillo de Bowser en Game Boy Advance, o la Jungla Dino Dino rescatada de Gamecube). Sin duda, el planteamiento de Mario Kart 7 es muy completo.

GRÁFICAMENTE SENCILLO…

Mario Kart N3DS

…a la par que brillante. Lo primero que impresiona de Mario Kart 7 al iniciar la partida es su sorprendente suavidad y su detallado efecto 3D estereoscópico. Todo se mueve a 60 fps con una nitidez digna de mención, un trabajo de texturizado incluso superior en muchos casos a Mario Kart Wii y un modelado de escenarios y personajes que, pese a situarse por debajo de otros títulos en cuanto a densidad poligonal, no desentona para nada en el colorido conjunto estético que conforma el videojuego que nos ocupa.

En cuanto al sonido, ninguna sorpresa al respecto: una banda sonora notable que conjuga a la perfección con efectos de todo tipo, mientras se suceden los gritos y voces típicos de personajes como Peach, Daisy, Bowser o el propio Mario.

MARIO KART 7-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Sergio Melero 02 | 12 | 2011