Luckyman saltando

Luckyman se ha destapado como una grata sorpresa entre la ingente cantidad de lanzamientos que convierten la tienda de apps de Android, Google Play, en una jungla. Este videojuego español de Artificial Bytes nos muestra una estética que ya hemos visto en muchas ocasiones en los videojuegos para teléfonos móviles inteligentes (colorida, algo infantil, graciosa y de un impacto instantáneo en el jugador) con una mecánica que hemos visto más bien poco. Luckyman es un videojuego de habilidad mental, de puzles, donde el jugador controla al escenario y no al protagonista de la aventura.

En alguna ocasión se ha comparado Luckyman con videojuegos míticos como Lemmings en cuanto a la imposibilidad de controlar directamente al personaje, que avanza y avanza sin freno. Esta comparación es correcta, pero con ciertos matices. En Luckyman nunca manejamos al avatar, pero tampoco le dictamos órdenes. Es gracias a la subida y bajada de plataformas y columnas que permitimos que siga avanzando hasta el final de cada nivel. También a la utilización de algunas mejoras que vamos abriendo a través de cofres. Podemos parar el tiempo para que nos dé tiempo a subir a una plataforma o también se puede optar por la utilización de unas botas que nos impulsan a varios metros de altura para superar la formación de paredes.

Luckyman tiene tiempo. Cada nivel se debe completar en un tiempo determinado pues, aunque no aparece un contador en la pantalla, el scroll hacia la derecha va comiendo al personaje. La suma de habilidad temporal y reflejos es capital para superar los niveles: subiendo y bajando plataformas prevemos próximos movimientos y debemos hacer el trayecto de Luckyman lo más horizontal posible (si salta o se deja caer, aunque sean un par de segundos, nos podemos ver en problemas en niveles avanzados).

El trasfondo argumental nos presenta a un arqueólogo de la época victoriana, el profesor Ashcroft, que debe encontrar la manera de impedir el fin del mundo. Se hace especial hincapié en las leyendas y dioses del pasado como brote del peligro del mundo. Entre los escenarios que recorremos destaca la presencia del País Vasco o Egipto, fondos bien realizados que otorgan a este título de vistosidad gráfica.

Luckyman cayendo

Estética agraciada y una curva de dificultad de vértigo

Es un juego de estética y visualización típica de un plataformas 2D que esconde en su interior un rompecabezas. Lo que lo convierte en un juego poco visto en el catálogo de Android. Lo convierte, a su vez, en un juego que puede confundir al usuario que se lo descarga, pues puede parecer algo que no es. Tras esas imágenes estáticas que pueden pasar por un endless runner u otro tipo de juego de plataformas lo que brilla es un juego de puzles que puede llegar a desesperar en los primeros compases.

Luckyman no es fácil, pero se deja jugar muy fácilmente. Tardaremos un rato en controlar todas sus posibilidades y la utilización de power-ups es obligada para superar niveles, eso sí, cuando el jugador ya se ha acostumbrado a las muertes constantes de Luckyman es cuando ve las posibilidades que atesora. Es un juego que avanza con lentitud pero que obliga al usuario a pulsar la pantalla sin cesar, procesando muchos cálculos por segundo. Es interesante notar esa diferencia entre jugar y ver Luckyman, ahí es cuando la percepción de velocidad cambia radicalmente.

Este videojuego Android (tiene previsto un lanzamiento en iOS próximamente) se ha destapado como una descarga interesante. Además, la publicidad intrusiva brilla por su ausencia y no hemos notado que se trate de un pay-to-win, pues los extras que tiene, como las mejoras o monedas, se pueden conseguir jugando diariamente. Eso sí, también se pueden desbloquear mejoras comprando en la tienda oficial.

luckyman tiempo bala

Conclusiones

Luckyman es un juego divertido que podrá atraparnos durante un tiempo. Es un rompecabezas, y puede que esto eche para atrás a algunos jugadores, pero su mecánica es original y adictiva. El jugador, eso sí, debe tener claro a qué tipo de juego se enfrenta, pues imaginarse otra otro género viendo las imágenes (y debe pasar a menudo) puede convertirse en algo usual. Tampoco hubiera estado mal la inclusión de más escenarios para hacer el juego más largo y habilidades extra que completen a las existentes.

Lo mejor:

  • La mecánica es muy novedosa.
  • Es bonito y luce un acabado muy profesional.
  • Exige de nuestra pericia y nuestra concentración absoluta.
  • Es gratuito.

Lo peor:

  • Si se observa externamente, parece un juego lento.
  • Su mecánica tranquila puede no gustar en la primera partida.
  • Se puede confundir con un juego totalmente distinto.
  • Algunos niveles más redondearían el conjunto.
Colaborador 19 | 12 | 2016