Lejos de terminar nuestras aventuras en las oscuros y decadentes túneles de un metro postapocalíptico, Metro: Last Light nos sigue presentando nuevos episodios descargables que ahondan en la fastuoso mundo de la literatura de Dmitry Glukhovsky.

Anteriormente, los aficionados al FPS desarrollado por 4A Games y Deep Silver, pudimos disfrutar de las historias alternativas que nos presentaron en el primer DLC: Facción, en la que explorábamos los diferentes tipos de jugabilidad que presentaba el juego, con pantallas de acción directa, zonas de avance y sigilo, o un interesante gymkana radioactiva. Sin embargo, el nuevo episodio descargable del título, olvida la variedad de sus estilos para centrarse en un único objetivo: la supervivencia del más fuerte.

ADÉNTRATE EN LOS PELIGROS DE LA TORRE

Separándonos un poco de la trama principal del juego, el nuevo DLC para Metro: Last Light deja atrás la epopeya futurista de Ayrtom, para centrarnos en las desventuras de un simple soldado lesionado de la Línea Roja, que ante la incapacidad de poder ayudar a sus compañeros en el frente de batalla, se somete voluntario a las sesiones de prueba del equipo de investigación y su novedoso equipo de simulación de combate.

Con grandes dosis de ingenio y una increíble capacidad de gestión de recursos, la facción comunista de la Línea Roja, ha conseguido desarrollar un completo simulador virtual, donde presentar a todos los camaradas inexpertos, los peligros que existen más allá de las fortificaciones.

Al entrar en el programa de simulación, accederemos a una serie de 5 niveles de batalla, en los que tendremos que demostrar nuestra capacidad armamentística, contra una serie de oleadas de adversarios de todo tipo: desde los tácticos y poderosos humanos, con instrumentos bélicos potentísimos, hasta las horribles deformaciones de la superficie conocidas como los Nosalis, cuya sed de sangre es lo único que necesitan para convertirse en una demoledora máquina de matar.

Portada del segundo DLC de Metro: Last Light.

De esta manera, y con la única ayuda de nuestra propia sangre fría, tendremos que hacernos valer a lo largo de toda clase de escenarios cargados de elementos tácticos y defensivos para nuestra supervivencia: como barriles explosivos, verjas que frenen las oleadas enemigas, o zonas inundadas de una sustancia viscosa que frene el avance de nuestros adversarios.

Afortunadamente, el juego nos irá dando la oportunidad de poder conseguir ciertas ventajas durante nuestros avances, como la posibilidad de solicitar apoyo de un equipo de reconocimiento o más munición, siempre a cambio de las escasas municiones militares que iremos ganando con cada muerte.

Con cada nivel superado, iremos desbloqueando nuevo armamento especializado para las frenéticas sesiones de juego, así como la posibilidad de adquirir una mayor puntuación dentro del simulador, con las drásticas variaciones que presenta el juego: luchar en la oscuridad, enfrentarse en gigantescos escenarios, o la indeseable opción de luchar contra incontables oleadas de enemigos.

Marcos Pelillo 19 | 09 | 2013