La cámara Kodak Easy Share Max, tras varias semanas de prueba, se enfrenta a nuestro test después de pasar por innumerables situaciones. Con el objetivo de reivindicarse como una de las más sólidas alternativas dentro del selecto grupo de cámaras híbridas (que sin ser ni réflex ni compactas, ofrecen características manuales muy versátiles), la nueva Easy Share Max resulta impresionante sobre el papel. Pero, ¿qué tal se comporta en la práctica?

ATRACTIVAS CARACTERÍSTICAS

Muchos de nosotros, a la hora de elegir una cámara fotográfica, nos planteamos muchos interrogantes. Una de las primeras cuestiones es elegir entre réflex o compacta. Las ventajas de las primeras son obvias: entre muchas otras, tendremos la posibilidad de utilizar objetivos intercambiables, de configurar las opciones de la toma de forma manual y, en definitiva, de conseguir espectaculares resultados, eso sí, invirtiendo mucho tiempo en su manejo.

Kodak EasyShare Max

Obviamente, el precio de estos dispositivos es más alto de lo que pueden resistir muchos bolsillos. Ahí entran en juego las compactas: una gran variedad de precios, modos automáticos a tutiplén para el que no quiere calentarse la cabeza, y manejabilidad total. Desafortunadamente, las opciones de personalización que ofrecen pueden no colmar las ansias creativas de muchos usuarios.

Kodak dispone de una gama de compactas cuyas características se adaptan a una gran variedad de usuarios. En el caso de la Easy Share Max tendremos muchas de las opciones que hacen de las cámaras compactas una atractiva decisión, junto a particularidades manuales solo disponibles en cámaras SLR. El zoom de 30X, la posibilidad de manejar manualmente opciones como la sensibilidad ISO, la abertura del diafragma o los valores F, así como la opción de grabar vídeo a 1080p, son las grandes bazas de esta cámara fotográfica.

BUENA RESPUESTA GENERAL

A la hora de tomar fotografías, la Kodak Easy Share dispone de suficientes modos automáticos como para disparar buenas tomas en diferentes condiciones lumínicas. Además, su potente zoom nos permitirá lograr detalles de gran calidad a la vez que provocamos llamativos efectos Bokeh (difuminado del fondo destacando el motivo principal).

El modo panorámico nos permitirá, de forma sencilla, recrear paisajes por medio de fotografías que alcanzan los 180º de ángulo de visión horizontal y los 150º si la disposición elegida es la vertical. Además, su estabilizador de imagen evitará la trepidación, sobre todo, si utilizamos modos de captura para escenas en movimiento o si llevamos al límite las posibilidades del zoom de 30 aumentos.

Análisis de Kodak EasyShare Max

Investigando sus opciones manuales hemos conseguido buenos resultados, tanto con niveles de luminosidad altos como con escenas de bajo contraste y escasa luz. Uno de los puntos flacos del objetivo Schneider-Kreuznach Variogo lo hemos encontrado en el excesivo ruido y pérdida de detalle que experimenta a la hora de fotografiar escenas interiores con poca luz o escenarios nocturnos sin flash.

Por otra parte, el modo vídeo 1080p nos permite adaptar todas las particularidades de la cámara a la captura de escenas en movimiento, algo que puede resultar de gran utilidad para el usuario de la cámara. Nuestros viajes quedarán capturados, además de en multitud de fotografías, en vídeos FULL HD 1080p, algo realmente sorprendente en una cámara de estas características. Además, gracias a su efectivo modo macro y a la distancia focal que permite su zoom 30X, lograremos grandes efectos cinematográficos después de experimentar con las particularidades técnicas de la Kodak Easy Share Max. Como es marca de la casa, compartir de forma sencilla nuestro trabajo en redes sociales resultará tan sencillo como presionar un botón.

El hecho de contar con un sistema de alimentación basado en pilas recargables de Litio en lugar de las extendidas baterías, pese a que resulta algo más incómodo, responden sin problemas a pesar de someterlas a multitud de cargas en poco tiempo.

UNA BUENA OPCIÓN

Kodak EasyShare Max camara

La cámara Kodak Easy Share Max se presenta como una de las grandes alternativas para todos aquellos que, viendo cómo su cámara compacta se les queda pequeña, tampoco quieren calentarse demasiado la cabeza rascándose el bolsillo con la adquisición de una Réflex digital.

El dispositivo que nos ocupa cuenta con muchas de las ventajas de las cámaras SLR, integradas en un compacto y manejable cuerpo lleno de posibilidades creativas. Pese a que el exceso de ruido en las tomas con poca luminosidad puede ser un punto flaco (subsanado en muchas ocasiones por su flash integrado), y el sistema de estabilización de imagen no funciona tan bien grabando vídeo como tomando imágenes estáticas, la relación calidad-precio de la Kodak Easy Share Max la convierten en una de las cámaras más recomendables de su gama. Una buena opción por menos de 300 euros.

Puntuación: 4/5.

Sergio Melero 29 | 11 | 2011