Convertirse en superhéroe se demuestra al alcance de cualquiera en la saga Kick-Ass, y en esta versión para consolas de los madrileños Freedom Factory, tenemos la oportunidad de ponernos en la piel del superhéroe de andar por casa Kick-Ass, y combatir el crimen de la ciudad con ayuda de Hit-Girl y el resto de enmascarados.

Kick-Ass 2

La adaptación libre de Kick-Ass 2 la firma el estudio madrileño Freedom Factory, con un beat’em up callejero muy repetitivo que al menos conserva la personalidad de los protagonistas del cómic y la película. Las páginas de Mark Millar, llevadas al cine por Matthew Vaughn y Jeff Wadlow, con Chloë Grace Moretz y Aaron Johnson como protagonistas, nos introducen en un mundo de superhéroes con una gran particularidad: son gente mundana sin superpoderes cuya fuerza es su convicción. Por eso en el juego dependemos del poder de nuestros puños en combates cuerpo a cuerpo.

El título está disponible para PlayStation 3, Xbox 360 y PC, aunque por sus gráficos en lugar de junio de 2014, su lanzamiento parece de junio de 2009.

En Kick Ass 2, Hit-Girl ha prometido abandonar la lucha y aunque accederá a entrenarle, Kick-Ass se busca un nuevo grupo con el que seguir contribuyendo a mantener la paz en la comunidad. Es Justice Forever, formado por el Coronel Estrellas, el Teniente Rayas o Battle Guy, con los que hará frente al Hijoputa (Motherfucker).

En el juego comenzamos a mamporros contra los enemigos que nos marca Hit-Girl, que irá llamándonos al móvil para darnos instrucciones. Nuestro primer objetivo es Black Death, parte del equipo de supervillanos del Hijoputa, en otro tiempo amigo de David, el adolescente de instituto bajo el ceñido traje verde y amarillo. No es David el que debería acabar con él, pero es una adaptación libre que sigue los patrones principales de lo imaginado por Millar, y el menor de sus “fallos”.

Kick-Ass 2

Kick-Ass 2 es un beat’em up callejero en el que el protagonista va recorriendo escenarios reducidos enfrentándose a pandilleros y góticos. El personaje tiene unos movimientos de lucha muy limitados: pegar con sus bastones, pegar patada, desarmar a sus contrincantes y cubrirse rodando por el suelo hacia atrás. Además, combinando el botón de patada, con el botón de pegar con los bastones, podemos ejecutar seis técnicas diferentes (cabeza de metal, Far Cry, Fan Fatal…), aunque no responden todo lo bien que se necesitaría.

También contamos con un par de tásers con los que provocar cortocircuitos en puertas o atacar a enemigos, y que nos rellenarán la barra de vida si los tenemos cargados.

Gráficamente presenta una estética cel shading acorde con el espíritu del género al que adapta, el cómic de Mark Millar, sin embargo, técnicamente deja bastante que desear. El movimiento de la cámara es algo defectuoso y durante los combates perderemos la perspectiva con facilidad, haciendo que la lucha, de por sí poco fluida, se vuelva pesada (desaparecemos de la pantalla). Por si fuera poco, para agregar diversidad, el juego se vuelve en algunas ocasiones de desplazamiento lateral sin posibilidad de cambiar la cámara: podremos movernos en profundidad pero sin cambiar el punto de vista, lo que aún denotará más los problemas con la cámara.

Kick-Ass 2

Kick-Ass 2 podría ser un hack’n slash simple, de pega-pega rústico y divertido, pero es frustrante, repetitivo y pronto pierde la diversión que parece prometer al principio. En otra época habría sido un título interesante. Su incentivo rejugable es nulo, ni por el trofeo Platino en PS3, fácil de sacar a la primera en el puñado de horas que dura la historia principal, único modo del juego.

Los escenarios nos muestran una ciudad de Nueva York muy simple y rectangular y el diseño de personajes es muy básico, tanto que los enemigos se repiten una y otra vez con las mismas caras, el mismo cuerpo y el mismo vestuario. Si te cansas de los tres mismos movimientos y de encontrar malos cada vez que giras una esquina, puedes huir de ellos y continuar, no afecta al desarrollo, eso sí, a los jefes finales de cada nivel tendremos que hacerles frente y más vale que tengamos algo de experiencia en lo de golpear y huir.

El nivel de dificultad es bastante alto, y es que en los enemigos más potentes dos golpes serán suficientes para dejar fuera de juego al protagonista. Esto es especialmente dramático en los jefes finales, que con cada muerte tendremos que tragarnos una pantalla de carga antes de volver a intentarlo, sin embargo, en el resto del juego, los enemigos que hemos matado continúan muertos cuando volvemos a la vida. Y hablando de enemigos, la IA de los mismos es más artificial que inteligencia.

En cuanto a nuestra libertad de movimientos, el juego muestra un recorrido pasillero, marcado incluso por flechas amarillas que no nos permiten ni parar a pensar. No es que haya caminos alternativos por los que perdernos, pero por si acaso ya tenemos las flechas amarillas.

En conclusión, Freedom Factory pone en nuestras manos una adaptación libre de la aventura de David Lizewski como el enmascarado Kick-Ass, con Hit-Girl, Doctor Gravedad y el resto de protagonistas del cómic y la película, aunque lo más divertido del juego son los diálogos de Hit-Girl. El beat’em up carece de ritmo y de variedad, es repetitivo en el combate y en las misiones. Tampoco destaca su apartado gráfico, con numerosos errores de clipping, bugs, escenarios repetitivos, enemigos repetidos…

A pesar de no venderse al precio de una novedad triple A, sus casi 40 euros siguen pareciendo excesivos para el producto final, que debería pulir muchos fallos en jugabilidad al menos.

Lo mejor

  • Los fans del cómic de Mark Millar (o sus adaptaciones a la gran pantalla) tienen la oportunidad de manejar a Kick-Ass
  • Trofeo Platino fácil

Lo peor

  • Muchos fallos gráficos
  • Muy repetitivo
  • Combates poco fluidos
  • Texturas pobres
  • Cámara mejorable
Rocío González en 21 | 07 | 2014