La segunda incursión del Bond rubio para consolas viene a ocupar el incómodo espacio en blanco que la productora del agente del M16, Metro Goldwyn Mayer, ha dejado debido a sus problemas económicos. Mientras esperamos qué será de la entrega número veintitrés de la saga, Activision nos trae Blood Stone, un videojuego que, por labores de producción y esfuerzo realizado, bien podría considerarse el auténtico nuevo capítulo de la mítica serie.

Blood Stone es una de las apuestas más fuertes de la compañía californiana y viene acompañada a las tiendas con la particular revisión para Wii que ha sufrido la considerada por todos, mejor entrega del agente doble cero, Goldeneye. Tras la aparición hace dos años de la porción jugable de la película Quantum of Solace que, pese a contar con elementos dignos de mención, no resultó ser una entrega al más alto nivel.

Blood Stone nos llega como un trabajo liberado de fechas de entrega y de necesidades de adaptación respecto a una contrapartida de celulosa que en este caso no existe. Jugable y divertida pero lejos del nivel del juego de Rare, la nueva entrega del agente más importante al servicio de su majestad gustará a quienes ya disfrutaron de la anterior entrega y de otros productos notables de la franquicia como 007: Todo o Nada o 007: Nightfire.

MEZCLADO, NO AGITADO

Bizarre Creations, uno de los estudios más competentes de la actualidad y famosos por su serie Project Gotham Racing fue realmente con Formula 1 para PSX, con probabilidad el mejor juego de esta competición, el que les permitió abordar otros proyectos. Con Blood Stone rompen la tendencia racing de su catálogo y se lanzan de cabeza con este encargo tan delicado, pues contentar a la crítica, a los fans de James Bond y sobretodo mantener un nivel elevado digno de Goldeneye no parece tarea fácil.

Como buen estudio británico, Bizarre se acerca a este mítico personaje con paso lento pero firme, tratando de perfilar una serie de elementos básicos en la franquicia: la acción trepidante, el lujo, los escenarios exóticos, los malos malísimos y las buenas buenísimas. Pese a lo que se pensó en un inicio, la aportación de Bizarre a la saga no está basada totalmente en la conducción al estilo de 007: Racing. Juegos como el logrado Fur Fighters o The Club demuestran que el estudio inglés también tiene experiencia con las aventuras en tercera persona, y eso, precisamente, es Blood Stone.

A primera vista, su desarrollo jugable bebe de las aventuras de acción actuales, tomando como principal referencia los últimos juegos de la serie Splinter Cell de Ubisoft. El ritmo de la acción en tercera persona se ve, no obstante, roto con las grandilocuentes fases de vehículos. La mítica marca asociada a Bond, Aston Martin, protagoniza con su modelo DB9 las persecuciones y las carreras más espectaculares de los últimos tiempos, convirtiéndose en una orquestada coreografía digna de las mejores fases de Stuntman.

Como contrapartida lógica a las cientos de explosiones, cambios extremos de dirección y choques frontales se encuentra el excesivo script de las persecuciones. No serán pocas las veces que tras reintentar una y otra vez la misión automovilística nos aprendamos las curvas y momentos emocionantes de memoria, dejando poco a la imaginación.

PRODUCCIÓN “MADE IN HOLLYWOOD”

Todos los avatares de Blood Stone están cuidados al máximo. Una editora grande como Activision garantiza un trabajado esfuerzo por conseguir que la conjunción de elementos que no están asociados a la creación genérica del videojuego se cuiden al máximo. El apartado sonoro de un juego de James Bond debe ser, paralelamente a la calidad jugable del producto en sí, de una categoría más que contrastada. Este caso no es una excepción. Con el respaldo de la Metro, el tema original de James Bond y el trabajo de Richard Jaques, compositor entre otros de Metropolis Street Racer, Mass Effect o Headhunter, aseguran la alta calidad en este aspecto.

El reparto de voces, aunque lógico, también se encuentra a un nivel sobresaliente, el propio Daniel Craig, Judi Dench o Joss Stone -que también canta el tema de apertura de juego-, dotan a sus personajes de una garra y viveza similar a cualquier película de estas características. Hasta el más mínimo detalles está cuidado, las marcas licenciadas que acompañan normalmente una producción del agente 007 repiten en esta aventura; veremos el clásico Aston Martin además de otras como Koenigsegg. La lista de personalidades con experiencia en otros campos es extensa, pero a veces, ni toda una producción, digna de un estudio mítico como MGM asegura un videojuego perfecto.

JAMES BOND 007: BLOOD STONE-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y jugabilidad.

PÁGINA 2 – Apartado técnico y otras menciones.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 22 | 11 | 2010