La espera por fin llega a su fin y Microsoft ha decidido engalanar por todo lo alto su franquicia baluarte, en una superproducción de superproducciones y llevando a Xbox 360 al límite de su capacidad. Es la hora de retomar la historia que dejamos pendiente hace ya cuatro largos años, y tras los sobresalientes ODST y Reach, Halo retoma la saga numerada por todo lo alto, estrenando estudio desarrollador que toma el relevo de Bungie, y enseñando al mundo con suma contundencia cómo va a ser la nueva trilogía del Jefe.

Se acabó manejar simples soldados humanos, fuera spartans de clase cuatro con ganas de desaparecer en combate, porque John ha despertado de su criogenización en la Dawn y junto a su fiel IA Cortana ha de enfrentarse no sólo al destino de la humanidad, sino al de todo el universo conocido. Bienvenido de nuevo Jefe Maestro, ya sabes lo que tienes que hacer y bienvenidos todos a Requiem.

SIERRA UNO UNO SIETE

Es posible que la Doctora Halsey no reparara en dilemas morales a la hora de crear a los Spartan, la fuerza militar de origen humano más poderosa de la galaxia, pero es innegable que su obra resultase clave para que la raza humana no hubiera desaparecido bajo el azote del Covenant y sus radicales dirigentes. Con la Tierra a salvo y las fuerzas enemigas a raya, el destino de John-117 quedó sellado tras la destrucción del último anillo Halo y el destino de la fragata Forward Unto Dawn -o al menos lo que queda de ella- rumbo al planeta Forerunner.

Halo 4 marca un nuevo hito en la historia del videojuego por dos poderosos motivos que desgranamos a continuación: por un lado se trata de la producción más cara de la historia en lo que a la compañía se refiere, y es que Microsoft en su filial Game Studios no ha querido dejar nada al azar con la saga que catapultó al éxito a su consola de videojuegos desde el 2002, extendiendo un cheque en blanco al equipo desarrollador y suavizando las presiones que siempre ha tenido el gigante de Redmond con sus estudios respecto a presupuestos y fechas de lanzamiento –que se lo digan a Turn 10 o a Lionhead, sin ir más lejos-.

Por otro, el cambio de estudio con 343 Industries como receptor del testigo ha supuesto una evolución más acusada de lo que Bungie nos tenía acostumbrados; formado por extrabajadores del estudio original y mucha sangre nueva, 343i fue creado expresamente para desarrollar la nueva trilogía del Jefe Maestro, ya que la propiedad de la franquicia reside en su totalidad en Microsoft, y Bungie decidió que ya había terminado una etapa en su historia y debía empezar otra nueva. La expectación como tal ha sido tan grande como el tamaño de los niveles que caracterizan a la saga, y si de algo podemos dar fe es que Halo 4 no sólo está a la altura de lo que se espera de él, sino que va todavía un paso más allá.

XBOX 360 AL LÍMITE

Dejémonos de rodeos y vayamos directamente al grano de forma clara y precisa: Los valores de producción de Halo 4 son, probablemente, los más altos que haya alcanzado juego alguno de consola. 343i ha cogido la base del motor gráfico creado por Bungie en Xbox 360 (que venía a su vez de Halo 2), y lo ha reescrito de tal manera que cada línea de código ha sido optimizada al milímetro para mostrar un poderío visual sin precedentes en dicha máquina. Con el estándar 720p por bandera, 30 imágenes por segundo estables como rocas y un antialiasing (ya sabéis, la técnica que permite eliminar los molestos ‘dientes de sierra’ que generan los modelados geométricos) casi infinito, el despliegue visual mostrado sobrepasa al de cualquier otro título aparecido en la consola de la gran equis verde.

halo 4 review

Y no de números precisamente se vanagloria el regreso del Jefe Maestro, sino del detalle con el que se ha tratado cada metro cuadrado de superficie para que parezca que está siendo ejecutado en un hardware muy superior. Para empezar todo resulta extremadamente nítido y limpio, en un despliegue de texturas de todo tipo para recrear desde las fragatas de la UNSC, hasta la diversidad natural y geográfica del planeta Requiem, pasando por las construcciones Forerunner y su peculiar arquitectura. La distancia de visionado es apabullante aunque en las zonas más recargadas el ojo entrenado aprecie cierta pérdida de detalle a medias distancias, y la iluminación pese a resultar predefinida, ofrece un resultado tan sumamente natural que roza la perfección.

La suma de exprimir la cirtuitería de Xbox 360 junto al trabajo de optimización y arte implementados con la precisión de un cirujano por parte de 343i, ofrece una experiencia sin igual en una máquina que, recordemos, salió a la venta hace ya la friolera de siete largos años. En cuanto a otros detalles técnicos como puede ser las físicas y el manejo de partículas, la CPU de la consola saca pecho para seguir demostrando que con Havok se desenvuelve con total destreza, y a la hora de desintegrar a los nuevos enemigos con nuestros rifles de luz la cantidad de elementos que chisporrotean en pantalla asombrará al más pintado. Por último, el rediseño de personajes y enemigos se aleja de los colores y motivos con los que se empeñaba Bungie en decorar a sus creaciones, siendo más realistas y serios ahora.

HALO 4-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y antecedentes.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

José Luis Fernández 01 | 11 | 2012