
Activision sigue dispuesta a exprimir la franquicia Guitar Hero hasta la última gota, tras ir rebajando la dureza de sus temas progresivamente desde que Neversoft se hizo cargo de la franquicia, hasta llegar a Band Hero buscando un espectro de público más amplio. Grupos como Aerosmith o Metallica han sido también protagonistas de sendos títulos de relativo éxito, y ahora le toca el turno a Van Halen, mítico cuarteto del hard-rock ochentero, en el enésimo Guitar Hero que deja un sabor agridulce. Veamos por qué.
No hay duda de que Van Halen tiene su hueco en la historia de la música contemporánea, han conseguido sobrevivir a otros de su quinta como Guns‘n’Roses o Nirvana, pese a carecer de la gracia divina que les permitiera perpetuarse cuales Rolling Stones o la propia banda de Genne Simons, que sigue levantando pasiones con el fuego y la sangre en cada uno de sus conciertos. Tampoco es que el grupo de los hermanos Van Halen cree mucha expectación tras las fronteras estadounidenses, y mientras que la visita este año de auténticos dinosaurios como Hetfield, Ulrich y compañía en el Rock in Rio –conocido popularmente como `Pachanga en Arganda´ por la abrumadora cantidad de pop comercial que inundará dicho festival- augura lleno total, un supuesto similar con los chicos de Pasadena habría sido un despropósito, máxime cuando llevan desaparecidos en combate desde su última gira en 2004 al otro lado del charco.

Dejemos pues a un lado el sensacionalismo de estrellas del rock venidas a menos y centrémonos en su mejor contexto musical e histórico, que han intentado retratar de manera virtual los chicos de Neversoft sin demasiado tino, no sólo porque se han dejado en el tintero una buena cantidad de temas esenciales en un recopilatorio de este calibre por carecer de sus derechos de uso, sino porque además de contar con muy pocas pistas, se han metido con calzador canciones de relleno de otros grupos como Offspring o Foo Fighters, que le sientan a este Guitar Hero protagonizado por Van Halen como a un Cristo dos pistolas. En total nos encontramos unos misérrimos veintiocho temas del grupo de Eddy, aumentando hasta más de cuarenta y cinco de otros grupos sacados del cajón de los descartes en Guitar Hero anteriores.
Pese a contar con canciones únicamente interpretadas por David Lee Roth –olvidaos de Sammy Hagar o Gary Cherone- se pueden encontrar temas que cualquiera tocará gustoso en compañía o en solitario como Eruption y su salvaje tapping de Eddy con la guitarra (un auténtico rompededos en experto), o la genial adaptación del Oh, Pretty Woman a la batería; se habrían agradecido otros como Summer Nights o Me Wise Magic. Tampoco se hacen ascos a la hora de interpretar el I Want It All de Queen o Rock and Roll is Dead de Kravitz, pero seamos francos: no son Van Halen, y si la intención era captar clientes potenciales que no fuesen fans de la banda, se convierte en algo contraproducente para aquellos que busquen el juego única y exclusivamente por ellos. Quizás Activision debería haber sacado los temas como contenido descargable y punto, hubiera evitado a los más acérrimos tener que pagar por temas que no les interesan lo más mínimo y todos habríamos salido ganando, incluso una de las jugarretas más gordas que han cometido ha sido la imposibilidad de importar los temas para tocarlos con Guitar Hero 5.
Guitar Hero: Van Halen tiene un inicio apoteósico al comenzar el modo carrera: el público –que sigue siendo una colección de quintillizos scriptados con muy poco detalle– abarrota el estadio en la penumbra, y entonces Eddy aparece marcándose un espectacular sólo como buen virtuoso que es, tras interpretar el tema y acompañarse de un bis, aparecen las siguientes canciones… que no son de Van Halen, por lo que todo el `feeling´ que se creara en un principio, cae estrepitosamente sin atisbo de volver a levantarse hasta el final del juego.

Hay que señalar que todo el cuarteto está bastante bien modelado, y pese a unas animaciones un tanto robóticas se recrean bastante bien gestos típicos de Roth, Wolfang y Eddy, sobretodo este último al que veremos tapear a placer e incluso hacer scratching en el mástil de su guitarra con el pie. Encontramos también una sorpresa bastante desagradable: hasta que no acabemos la carrera no desbloquearemos al grupo clásico con sus greñas al viento, y tendremos que conformarnos con un Van Halen New Age, recién salidos de la peluquería y con ropa pija, incluso con cierto toque adolescente en el caso de Eddy y Wolfang que no les pega nada.
Los escenarios también cumplen sobradamente, no nos hubiera importado algún cuchitril típico del clubbing californiano de la época, dado que casi la totalidad del primer álbum se encuentra presente en este pequeño recopilatorio, pero por lo general los estadios lucen muy correctos y detallados, salvo algún caso como el de Roma que se presenta un tanto pobre. El acabado general no es tan bueno como lo fue en GH: Metallica pero sigue siendo muy vistoso y agradable, de todas formas al centrarnos en la tabla de notas que van cayendo pasan a ser algo secundario para el jugador, siendo el espectador el que puede recrearse a placer en este aspecto, tampoco os contamos nada nuevo ya que es algo inherente a este género musical, y lleva sucediendo desde que se inaugurara en la pasada generación.
GUITAR HERO: VAN HALEN-ÍNDICE
PÁGINA 1 – Análisis del juego.
PÁGINA 2 – Conclusiones.
para echar uno vicios genial, por todos es sabido que la saga está dando bastante tumbos
le daré una oportunidad, pues posee todo lo que quiero aunque su duración sea escasa.
viva van halen, rock rules!!!
VIVA YNGWIE MALMSTEEN
papi puse el juego pa play 3 pero cuando le quiero dar arranque me pide un microfono
Tanto si aun no habéis podido jugar a la beta de Diablo III, como si el pasado fin de semana disfrutasteis de la Beta abierta, os ofrecemos una nueva oportunidad de disfrutar del título antes de que ...