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La saga estrella de Rockstar Games llega a nuestra Ds para escalar hasta lo más alto de un catálogo que, pese a contar con algunos de los mejores juegos de la presente generación portátil, se ha visto asediado con propuestas sin la calidad mínima aceptable dentro del sector del entretenimiento interactivo. GTA: Chinatown Wars podría haber sido un juego de segunda fila para Nintendo Ds, si se hubiera programado con la única intención de sacar tajada gracias a la consola más vendida en los últimos tiempos. Sin embargo, Rockstar Leeds da una lección magistral sobre las bases de programación en este sistema portátil, tanto a las compañías que han intentado exprimir sus posibilidades táctiles aprovechando las virtudes de la doble pantalla, como a la propia Nintendo. El secreto: hacer valer los más de 10 años que atesora la franquicia en multitud de sistemas de entretenimiento, para condensar los elementos que han definido la esencia GTA en el medio interactivo dentro de un mismo título. Grand Theft Auto: Chinatown Wars consigue, con una frescura pocas veces vista, aunar la jugabilidad clásica de la saga con una más que fidedigna adaptación de las virtudes que hemos podido disfrutar en sus últimos capítulos. El resultado no podría haber sido mejor, ya que Rockstar puede presumir de contar con el mejor videojuego programado hasta la fecha para la consola portátil de Nintendo. Y eso, teniendo en cuenta que estamos hablando de un sistema cuyo catálogo alberga títulos de compañías tan respetadas como Square-Enix, Konami o la propia Nintendo, es decir mucho.

A mediados de los noventa, el influyente diseñador de videojuegos Dave Jones tenía algo grande en mente. Soñaba con una experiencia interactiva sin limitaciones, un golpe de aire fresco para un sector que contaba con centenares de títulos cuyo desarrollo era fundamentalmente lineal. El videojuego fue fraguando su carácter dentro de un contexto escénico realista. Tres grandes ciudades, directamente inspiradas en localizaciones reales, se ponían al servicio del jugador para que, de la forma que el considerara oportuna y en el orden que más le apeteciera, comenzara a sembrar el caos con el objetivo de aumentar su puntuación. Esta controvertida mecánica basada en premiar al jugador por cometer todo tipo de actos ilegales, no tardó en sembrar la polémica a nivel mundial con el lanzamiento de Grand Theft Auto durante 1997. Una polémica que, desde los primeros títulos de la saga hasta el capítulo que nos ocupa, ha sido uno de los aspectos que ha llevado a la entonces discreta compañía DMA Design, hasta el más rimbombante estrellato dentro de la incombustible Rockstar Games.

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Las constantes mejoras tecnológicas propiciadas por el avance de los sistemas de entretenimiento, han tenido un reflejo ejemplar en la saga Grand Theft Auto. Desde su concepción pseudo-tridimensional hasta el desarrollo del entorno urbano bajo un contexto vectorial realista, se ha recorrido un largo camino que, sin embargo, ha mantenido intactas muchas de las virtudes jugables de la saga. Otras, no obstante, han sido sustituidas o adaptadas a las necesidades de cada época, para mantener al día tan valioso producto. Hemos tenido que esperar al lanzamiento de GTA: Chinatown Wars, para poder disfrutar del sabor añejo de los primeros capítulos de la serie combinado con la mecánica jugable que propone la portátil de Nintendo. El resultado, sin lugar a dudas, esta a la altura de los mejores juegos de la compañía británica.

EL DESTINO NOS PONE A PRUEBA.

Huang Lee ha llevado una vida repleta de satisfacciones. Nunca ha tenido que hacer grandes sacrificios para disfrutar sin preocupaciones, rodeado de fortuna y con todos sus caprichos servidos en bandeja. Es por ello que, tras la muerte de su padre, la misión que le ha sido encomendada no deje de ser un pequeño inconveniente dentro de su rutinaria vida de lujo y riquezas. Sin embargo, cuando Huang vuelve a Liberty City para entregar la espada Yu Jian a su tío Wu “Kenny” Lee, con el fin de preservar el dominio que su familia ha ejercido sobre las tríadas en esta convulsa metrópolis, toma buena cuenta de que las cosas no son tan sencillas como podía parecer. Después de que le robaran la espada y fallaran en el intento de acabar con su vida, Huang se ve inmerso en una red de delincuencia, traiciones y conspiraciones que dibujan un nuevo objetivo en su vida. La venganza de su padre es imperante para conseguir limpiar el nombre de su familia.

gta historiaPese a que la trama principal de GTA: Chinatown Wars no posee la compleja estructuración que caracteriza al guión de otros títulos de la saga, como San Andreas o GTA 4, el libreto escrito por Dan Houser cuenta con suficiente encanto y brinda un elenco de personajes tan polifacético que, casi sin darnos cuenta, nos convierte en máquinas devoradoras de misiones a las primeras de cambio. Y es que el escenario donde se desarrolla el juego, versionado directamente desde la ciudad representada en GTA 4, está perfectamente recreado para la ocasión.

LITTLE BIG TOWN.

El trabajo que ha realizado Rockstar Leeds, bajo la tutela de Rockstar North, con el traslado de ¾ partes de la Liberty City que pudimos disfrutar en el cuarto capítulo de la saga al entorno de desarrollo que ofrece Nintendo Ds es, simplemente, magistral. Sobre un sólido engine renderizado en cel shading, la recreación de la ciudad y de todos sus elementos la convierten, por méritos propios, en el espacio escénico interactivo tridimensional más grande y detallado gestionado por una portátil de Nintendo. Muchos elementos vistos por primera vez en Grand Theft Auto 4, han sido trasladados al título que nos ocupa de una forma sorprendente. De esta forma, toda la ciudad se presenta sin ningún tipo de transición entre sectores, dejando en manos del jugador la exploración de cualquiera de sus zonas desde el principio. Asimismo, se mantiene el paso del día a la noche y los cambios atmosféricos que, por si fuera poco, intervienen de forma dinámica en el desarrollo del entorno. De esta forma, la gente correrá buscando cobijo si empieza a diluviar, mientras muchos otros salen de sus casas abriendo el paraguas. Durante la noche, habrá menos tráfico que de costumbre, la cantidad de transeúntes que recorren la ciudad será considerablemente menor y las luces de las farolas irán iluminando el entorno poco a poco.

Por otra parte, los edificios proyectan sombras sobre el asfalto, imitando de forma muy eficiente la iluminación dinámica de GTA 4. Se han editado muchas texturas diferentes para representar las condiciones del pavimento en GTA: Chinatown Wars, imitando el suelo perfectamente asfaltado, las calles con grietas y parches o las zonas con suelo adoquinado. En las aceras y los callejones pueden observarse cubos de basura, buzones, escombros, bocas de incendios y multitud de detalles imposibles de enumerar, cuya reacción ante los impactos está estudiada por separado. En el caso concreto de los buzones, un cúmulo de papeles se dispersa por doquier tras el paso de un temerario conductor. Farolas, semáforos y cubos de basura pueden caer encima de los transeúntes si reciben el impacto de un vehículo, dando como resultado la reiteración de situaciones realmente caóticas. No es extraño que todo esto alerte a los diferentes servicios de la ciudad, provocando la rápida aparición de ambulancias, cuyos ocupantes no dudan en salir del vehículo para reanimar a las víctimas del accidente. Mientras tanto, varios coches de policía te persiguen mientras dejas atrás al camión de bomberos, que trabaja para apagar el fuego que tú mismo has ocasionado, mientras una horda de personas curiosas observan la escena. Gracias a estas situaciones, el juego no deja de ser sorprendente, por la cantidad de acontecimientos diferentes que pueden desembocar de tus acciones, tanto si estás en medio de una misión como si tu máxima radica en sembrar el caos por pura diversión.

gta-chinatownsDentro de espacio escénico vectorial, se ha optado por la utilización de sprites bidimensionales para la representación de los personajes humanos que pululan por la ciudad. El protagonista ve potenciado el carácter de sus movimientos por unas exageradas animaciones, cuyo objetivo es el de mostrar las acciones de forma efectiva, pese al tamaño de la pantalla. De la misma forma, los transeúntes reaccionan ante situaciones diferentes de forma muy reconocible, por lo que se puede identificar si están asustados, huyendo, peleándose o hablando entre ellos de un simple vistazo. La integración de estos sprites con los elementos tridimensionales definidos por el entorno y los diferentes vehículos modelados en 3d es muy satisfactoria, dando como resultado un conjunto sólido y bien ensamblado.

Ante tal elenco de virtudes visuales, se hace necesario destacar algunos carencias que, aunque no afectan de forma notable al apartado gráfico del juego, si son algo molestas y perfectamente detectables por el jugador. La casi absoluta ausencia de interiores tridimensionales hace que prácticamente toda la acción se desarrolle en el exterior de la ciudad, recurriendo a la representación bidimensional para el diseño de los pisos francos. Por otra parte, cuando se acumula un exceso de elementos en pantalla o nos desplazamos a gran velocidad, la acción sufre de ralentizaciones y cargas tardías de determinados elementos. No obstante, ninguno de estos aspectos desmerecen el enorme trabajo realizado por los diseñadores y artistas gráficos responsables del apartado visual del título.

AMBIENTACIÓN SONORA DE LUJO.

Las relativas limitaciones sonoras que sufre la consola Nintendo Ds, hace que no podamos disfrutar de canciones reales para las diferentes emisoras de radio incluidas en el título. Todas estas melodías se basan en sonidos sintetizados que, sin embargo, cumplen su cometido a la hora de representar composiciones de Jazz, Rock, Tecno y Funk. Las melodías presentes en las diferentes misiones ambientan y potencian la carga dramática de las conversaciones entre personajes, representadas mediante viñetas fundamentalmente estáticas, definiendo de forma característica las diferentes situaciones a las que debemos enfrentarnos durante el modo historia.

gta chinatowns warsPero el verdadero fuerte de este apartado viene al analizar los efectos de sonido. Si anteriormente hablábamos de la cantidad de situaciones diferentes con las que nos podemos encontrar, todas ellas no serían ni la mitad de sorprendentes de no ser por la recreación sonora de los diferentes efectos que acompañan a la acción en todo momento. El sonido de los pasos, las voces digitalizadas de los transeúntes, el ruido de la lluvia, los efectos que acompañan a las explosiones, el sonido de las armas y de los diferentes vehículos que podemos manejar son, además de abundantes, sorprendentes a nivel de representación. Un apartado más que ralla a un nivel muy por encima de la media dentro del catálogo de esta consola.

DELINCUENCIA A GOLPE DE STYLUS.

Si hay algo que caracteriza a este capítulo de la mundialmente afamada serie Grand Theft Auto, es que define una revisión jugable del género imposible de concebir en cualquier otro sistema de entretenimiento. Y es que la pantalla táctil de nuestra Nintendo Ds sirve como mecanismo interactivo a lo largo de toda la aventura. Pese a que el control general del personaje, tanto a pie como cuando conduce algún vehículo, obedece a un sistema clásico manejado por medio de la cruceta y los botones principales, la combinación de este control con la constante ayuda de la pantalla táctil para realizar todo tipo de ingeniosas acciones está perfectamente llevada a cabo.

Una vez tomamos el mando del primer vehículo, adaptarse al control, teniendo en cuenta el ángulo de visión que ofrece la perspectiva cenital, es algo que nos tomará algunos minutos. De todos modos, contamos con una modalidad de dirección asistida que centra nuestro coche en la carretera de forma automática. La implementación de este sistema es simplemente perfecta, debido a que no merma la capacidad interactiva del jugador en ningún momento. Una vez dominada la conducción de los diferentes vehículos disponibles, podremos dar rienda suelta a nuestro instinto más temerario, momento en el que nos daremos cuenta de la exquisitez del sistema jugable. De todos modos, cuando manejemos motocicletas o coches deportivos demasiado veloces, la vista aérea, a pesar de ofrecer distintas grados de alejamiento de la cámara, no evitará que choquemos con elementos del escenario que escapan a nuestro campo de visión. Fácilmente podremos desencadenar una persecución policial si entramos en contacto con alguno de sus vehículos, advirtiendo gracias a ello otra de las novedades que aporta este título a la saga. Además de huir entre las calles de la ciudad, esta vez podremos neutralizar a las unidades policiales haciendo que choquen contra elementos del escenario, lo que irá restando estrellas a nuestro contador. Si optamos por utilizar nuestro arsenal, podremos accionar algunas armas desde el coche, ayudados por un sistema de apuntado automático. Una vez fuera de él, tanto las armas pesadas como las ligeras cuentan con un divertidísimo manejo, pudiendo sembrar el caos de forma totalmente desproporcionada en pocos segundos, ayudados eso sí por un sistema que fija a los enemigos presionando el botón R.

chinatown warsEmbarcados en la aventura principal, seremos partícipes de la utilización masiva de la pantalla táctil. El teléfono móvil, cuyo protagonismo era de vital importancia en Grand Theft Auto 4, se sustituye esta vez por un PDA en la pantalla inferior, que nos ofrecerá todo tipo de información sobre el entorno a través del clásico mapa y nos permitirá utilizar el utilísimo GPS a golpe de stylus. Además, podremos gestionar el menú principal del juego, recibir correo electrónico sin necesidad de utilizar el ordenador, comprar armamento vía online a Ammu-Nation y gestionar nuestras labores como traficante de sustancias ilegales, principal medio para conseguir dinero en Liberty City y una de las novedades jugables mejor implementadas. Desde nuestro piso franco, deberemos gestionar nuestro alijo para adaptarlo a las preferencias de los más de 80 traficantes que podremos conocer a lo largo y ancho de la ciudad, guardar la partida y acceder a los trofeos que han implementado en el título. Desde un tablón de anuncios, disponible en todos los pisos francos que compremos a lo largo de la aventura, se podrá volver a disfrutar de las misiones que hayamos superado en el modo historia, novedad que alarga la vida del juego debido a la ajustada duración de sus divertidísimas tareas principales, todo un alarde de imaginación y variedad puesta al servicio del jugador.

Y es precisamente en estas misiones cuando nos damos cuenta de la divertida implementación de las posibilidades táctiles dentro del juego. Conectar una bomba a la batería de un coche, manejar una grúa, reanimar a un paciente a punto de morir, arrancar una embarcación, hacer una puente, piratear el ordenador de a bordo en un vehículo robado, lanzar granadas y cócteles molotov, dibujar tatuajes, cortar guanteras para conseguir dinero o drogas, romper candados, registrar carteras… La lista es interminable.

La cantidad de misiones secundarias, en otro orden de cosas, ayuda a prolongar la vida del juego, pudiendo llevar la experiencia interactiva más allá de las 20 horas, si nuestra intención es acercarnos al 100% de lo que ofrece el título. La variedad en este aspecto es nuevamente una de sus características principales. La exploración se hace necesaria para superar todos los saltos únicos y destruir las cámaras de vigilancia escondidas por toda la ciudad. Encontrar personajes secretos en la línea de GTA 4 para activar misiones secundarias, superar las diferentes carreras ocultas, hacerse pasar por bombero, repartidor, policía, médico ATS o taxista se convierten en experiencias altamente adictivas. Porque, en la pequeña tarjeta que encontramos dentro de su atractiva caja, junto al fantástico libro de instrucciones y el fabuloso mapa desplegable, se esconde un juego realmente inmenso, lleno de posibilidades interactivas que, sin embargo, se presta a ser jugado en cualquier sitio, puesto que su naturaleza no exige alargar las partidas en exceso. Dedicarle varias horas seguidas puede ser tan placentero como pasárselo en fracciones de diez minutos. Como hemos podido comprobar, Rockstar Leeds ha tenido todos los detalles en cuenta antes del lanzamiento de su ópera prima en el terreno del entretenimiento portátil.

guia gta chinatown warsPor si todo esto fuera poco, la experiencia se ve enmarcada por un modo Wi-Fi para 2 jugadores en red local con varias modalidades de juego realmente divertidas que, sin embargo, no suponen ninguna revolución en este terreno. Modos clásicos como son el Death Match, las Carreras Urbanas o el Defender la base, se unen a otros como Sprint al alijo o Pandilla. Si nuestra intención es la de comparar nuestros progresos con los de los mejores jugadores de todo el mundo y acceder a futuros contenidos descargables, deberemos conectarnos vía online al Club Social de Rockstar. Sin ser el punto más aprovechado del título, se agradece que Rockstar Leeds haya tenido en cuenta las posibilidades Wi-Fi de la consola para darles un uso acorde con el espíritu del título.

Resumir todo lo que ofrece el videojuego que nos ocupa, a modo de recapitulación, resulta verdaderamente sencillo llegados a este punto. El título que mejor aprovecha las virtudes táctiles de Nintendo Ds, dentro de un contexto interactivo adaptado desde los cánones establecidos por una saga de culto, no lo ha programado Nintendo. Tampoco lo ha diseñado Konami ni ha estado vinculado a la incombustible Square-Enix; los responsables de esta obra maestra trabajan en Rockstar Leeds. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el mejor videojuego de Nintendo Ds realizado hasta la fecha pertenece a una de las desarrolladoras europeas más importante de la historia, y su nombre es Grand Theft Auto: Chinatown Wars.

LO MEJOR

Apartado técnico deslumbrante.

Posibilidades interactivas variadísimas.

El uso de la pantalla táctil se convierte en un mecanismo jugable fundamental.

Las misiones de destrucción son realmente frenéticas.

La ajustada duración de sus misiones y la longevidad del título aseguran horas de diversión.

LO PEOR

Alguna que otra ralentización y generación brusca de elementos al sembrar el caos de forma descontrolada.

La inexistencia de canciones reales en la banda sonora, sustituidas por melodías sintetizadas.

El campo de visión resulta, en determinados momentos, insuficiente.

El modo online y el aprovechamiento del micrófono están muy limitados, sirviendo este último únicamente para silbar a los taxis.

Si mantienes la DS cerca de tu alcance, no tardará en quedarse sin batería.

Sergio Melero 13 | 05 | 2009