GRÁFICOS Y SONIDO, A EXAMEN

Llegamos a uno de los puntos más conflictivos de Gran Turismo 5, el tan cacareado apartado técnico que iba a romper con todo lo visto hasta ahora. Siendo francos, podemos decir que realmente rompe, pero no tiene la consistencia que debiera al sufrir ciertos defectos y falta de dedicación en algunos apartados que pueden llegar a hacer chirriar los dientes en según qué condiciones. Para empezar, encontramos con que sólo 220 coches de los más de mil que componen el garaje GT están a un nivel de detalle inaudito en cualquier juego de coches de la historia: más de medio millón de polígonos dan forma a cada uno de estos vehículos con un detalle demencial, incluso en el interior de los mismos. También existen pistas, sobretodo las urbanas, cuya composición sobrepasa todo lo esperado, por no decir de las condiciones climáticas variables y los ciclos día-noche que tienen lugar durante algunos eventos, absolutamente increíbles.

Sin embargo, los vehículos estándar pueden llegar a desentonar en exceso; la mayoría han sido convenientemente retocados para no resultar estridentes, pero algunos parecen un “copia y pega” de Gran Turismo 4 llegando a afear bastante el resultado, máxime cuando se juntan en carrera con los premium. Otro detalle a depurar son las sombras o el humo volumétrico de la goma quemada, lluvia, o directamente por salirnos al sembrado, en ocasiones demasiado pixelado o con evidentes dientes de sierra al estar dichos efectos renderizados a una resolución Sub-HD. El tearing, aunque escaso, también es visible en ocasiones, aunque por suerte no afecta a la jugabilidad. Por último la tasa de refresco, que se suele mantener a sesenta cuadros por segundo la mayor parte del tiempo, en ocasiones baja ligeramente, y con la vista interior de los coches premium (los estándar carecen de esta opción) se mantiene en 45 fotogramas.

Y aún con todos estos defectos, cuando nos encontramos en una carrera de resistencia en la que competimos con otros quince vehículos premium, a gloriosos 1080p y donde se sucede la lluvia, para desaparecer y quedar una hermosa puesta de sol reflejándose en el asfalto mojado, la sensación de estar ante un acabado gráfico que sobrepasa a cualquier otro visto en consolas queda patente. Gran Turismo 5 sirve para que uno se percate de que la potencia de Playstation 3 es finita, pero el motor gráfico creado por Polyphony Digital resulta grandioso y muy superior a todo lo visto pese a sus pequeñas taras. Incluso en los daños físicos, hay determinados modelos cuyos destrozos pueden ser realmente imponentes, una vez más la otra cara de la moneda siguen siendo los estándar, cuyas deformaciones son bastante simples.

En cuanto a efectos de sonido, sobresaliente sin discusión alguna; cada motor ruge de manera diferente y las ruedas chirrían que da gusto oírlas. Otro aspecto que consigue la máxima calificación es la sensacional banda sonora incluida en el juego, con cerca de doscientas composiciones que con música clásica, bossanova, rock, jazz, alternativa y electrónica, culminan las expectativas de cualquier paladar auditivo. Simplemente pasar a toda velocidad ante el coliseo romano a bordo de un Lamborghini Murciélago, mientras escuchamos el Cascanueces de Chaikovski con el rugido del motor trasero de fondo, no tiene precio. No obstante, el juego permite importar nuestra biblioteca de música, por si alguno quiere correr mientras escucha los grandes éxitos de la copla nacional (por aquello de que sobre gustos dicen que no hay nada escrito).

COMPETICIÓN EN LÍNEA

Por el momento uno de los aspectos que se debe mejorar, en principio porque la interfaz es muy engorrosa y nada amigable, lo que dificulta mucho organizar partidas eficientemente. Lo cierto es que las opciones disponibles no invitan en absoluto al multijugador: quedar con los amigos resulta confuso, unirse a las partidas otro tanto (la tacita de café, ¡maldita tacita de café!), una vez dentro no puedes participar hasta que no selecciones el vehículo marcado por las restricciones del creador de la partida, menú que debería de desplegar el garaje automáticamente y que, sin embargo, conduce a cierta frustración. No habría estado de más un menú sencillo: qué tipo de partida quieres crear, qué circuito, y cuantas ranuras públicas o privadas para los participantes, con opción de invitar al alcance de la mano con apenas unos golpes de cruceta.

Además, durante los primeros días resultó una tarea imposible, ya que las ventas sobrepasaron las estimaciones en un amplio margen, y los servidores se colapsaron rápidamente. En principio se solucionó con un parche descargable, por desgracia sólo parcialmente. Otras de las opciones que necesitan de revisión urgente resultan el menú de noticias y GT-TV, en ocasiones inaccesibles o lentas hasta el aburrimiento, incluso con contenidos ya almacenados en el propio disco. Confiamos en que Polyphony no deje esta situación en el aire, y remodele completamente el online, pues aunque el modo carrera da para cientos de horas de juego, somos conscientes de que es en el multijugador donde más se va a exprimir este ambicioso juego.

GRAN TURISMO 5-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción a la obra.

PÁGINA 2 – Circuitos y jugabilidad.

PÁGINA 3 – Apartado técnico y multijugador.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

José Luis Fernández 02 | 12 | 2010