Imagina un videojuego de Rol donde, al llegar a una nueva e inhóspita zona, te encuentras con un cúmulo de peligros difícilmente superables si no estás dispuesto a entrenar durante horas para subir 20 niveles a tus personajes. Ahora, piensa en una espectacular travesía: pese a que estás cruzando una escarpada montaña nevada —posiblemente la más peligrosa de todo el reino de Weyard—, los atuendos de tus compañeras son tan minúsculos que lo único que consiguen calentar es al personal masculino del equipo. Por último, imagina que te encuentras en una ciudad plagada de magnánimas construccionesde inusitadas formas y, pese a ello, no hay una mísera posada donde descansar ni una buena tienda de armas —perfecta para conseguir el último grito en escudos de bronce galvanizado—, que calme tu fiebre consumista virtual.

Bien, si has quedado algo decepcionado con lo expuesto al comienzo del artículo, no sufras. Sigue leyendo nuestro detallado análisis porque, para bien o para mal, Golden Sun Oscuro Amanecer es un videojuego de Rol que se articula en las bases clásicas del género, para proyectar la misma mecánica que los dos anteriores capítulos de la saga en la pantalla doble de nuestra Nintendo DS. Es posible que su desarrollo no suponga un desafío para los más duchos en este tipo de videojuegos de rol por turnos. También queda fuera de toda duda que no incorpora mecánicas revolucionarias. Cierto, estamos ante un videojuego que no será recordado por su espectacular historia. Pese a ello, hay algo en Golden Sun Oscuro Amanecer, heredado del primer videojuego de Camelot para Game Boy Advance, que hace que nos sintamos realmente reconfortados mientras visitamos sus variadas aldeas, luchamos contra enemigos la mar de feotes haciendo gala de nuestro dominio de la Psinergía, y resolvemos imaginativos puzles en una mazmorra alejada de la mano de dios.

RPG PORTÁTIL CON MAYÚSCULAS

Muchos recuerdan con añoranza los tiempos de Game Boy Advance, nuestra querida consola portátil que nos permitía disfrutar en cualquier parte de unos videojuegos equivalentes en calidad a los del Cerebro de la Bestia. Resultaba increíble revivir los mejores videojuegos de Super Nintendo, o ser partícipes de nuevos y espectaculares proyectos bidimensionales cuya magia no podía lograrse mediante polígonos y texturas hiperrealistas.

Mientras tanto, una noticia comenzó a tomar forma y, con ello, aparecieron las primeras imágenes de un juego de rol muy prometedor. Mientras llegaban noticias sobre proyectos tan llamativos como Magical Vacation, las capturas del videojuego de Camelot (si, esas que nos enseñaban fragmentos del poblado de Tale) desprendían una magia y una calidad fuera de toda duda: en pocos días se contaban por millares los fanáticos de la consola de Nintendo que esperaban más información acerca del título.

El lanzamiento del juego demostró el buen hacer de la compañía japonesa, en cuyo currículum destacaban los capítulos de la serie Shining cuando pertenecía a Sega, y los videojuegos de Mario Golf y Mario Tenis que, además de rubricar un gran comienzo con Nintendo, demostraban que la adaptación de la compañía a la programación de videojuegos tridimensionales fue perfecta (pese a algunas críticas vertidas a raíz de su trabajo en Sega Saturn y Sony Playstation).

DORADO HORIZONTE

Pero, sin ninguna duda, su ópera prima llegaría con el lanzamiento de Golden Sun en todo el mundo. Las excelentes críticas que recibieron, tanto por la prensa especializada como por el sector de usuarios, hizo que Nintendo proyectara en su calendario de lanzamientos futuros un segundo y apoteósico capítulo de la saga.
Para los que no han tomado aún contacto con la franquicia, el inicio de Golden Sun nos situaba en el papel de Hans, un niño cuya fuerza interior escondía una habilidad innata para el dominio de la Psinergía (fenómeno unificador del universo del juego, derivado de los elementos de la naturaleza, a saber: fuego, aire, tierra y agua). Lo que no se imaginaba el pequeño Hans, es que se convertiría en uno de los elegidos para proteger a Wayard de los males que amenazan su integridad.

A partir de esta premisa, Golden Sun gira en torno a una idea concreta: la Alquimia posibilita el control de los elementos de la naturaleza para el beneficio de la humanidad y, a su vez, dichos elementos mantienen el equilibrio del mundo conocido. Pese a ello, la impulsividad del ser humano hace que la Alquimia se convierta en un arma de doble filo, por lo que llega un momento donde resulta insostenible la situación. Desafortunadamente, al sellar la Alquimia también se pone en grave peligro la estabilidad del planeta, lo que resulta tanto o más peligroso que mantenerla neutralizada.

En el último capítulo de la saga, tomaremos el papel de los descendientes directos de los queridos y repudiados (a partes iguales) guerreros de Tale, en un periplo que se inicia como un mero viaje en busca de un material especial para reparar un dispositivo de vuelo, y termina convirtiéndose en un periplo a través de un Wayard amenazado por la aparición de unos misteriosos vórtices sinérgicos. Dichos vórtices cada vez son más numerosos, y están absorbiendo la energía elemental de la tierra y el poder Psinérgico de los Adeptos, lo que pone en serio peligro la estabilidad del mundo entero.

GOLDEN SUN: OSCURO AMANECER-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Apartado Artístico.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Sergio Melero 18 | 01 | 2011