Las visiones atormentaban a Kratos. Haber sido proclamado Dios de la Guerra no había conseguido borrar de su mente aquellos recuerdos del pasado, recuerdos que le inquietaban y aumentaban su ansia por conocer la verdad… Lo que pasó a continuación forma parte de la historia del fantasma de Esparta…

TODO UN CLASICO QUE NO PIERDE FUERZA

De la mano de Santa Monica y Ready at Dawn, nos llega una nueva entrega de esta aclamada saga, esta vez para el dispositivo portátil PSP. Una vez más, asumiremos el papel de Kratos, Dios de la Guerra, en una nueva y trepidante aventura que desde un primer momento hará subir nuestra adrenalina con un ritmo frenético y endiabladamente divertido.

La historia comienza con un recuerdo, en el cual podremos observar a Kratos de niño jugando con su hermano. En un momento dado aparece en el recuerdo la madre de ambos pidiendo ayuda. Esta turbadora visión pone en guardia a Kratos, el cual sale presto en busca de respuestas, pese a los ruegos de Atenea por que olvide aquellos sueños, ya que no le conducirán a nada bueno. Pues bien, a partir de aquí apareceremos en un barco rumbo a Atlantis, y sin más dilación comenzarán nuestros problemas… Pero antes de seguir con el análisis, hagamos un poco de memoria sobre títulos anteriores.

UN POCO DE HISTORIA

Allá por el 2005, llegaba el primer God of War para PS2. En él se nos dio a conocer a Kratos y su rebeldía contra los dioses, en pro de proclamarse Dios de la Guerra. Dicho juego revolucionó el género de aventura de acción denominado Hack and Slash (algo así como cortar y trocear), ya que sus altas dosis de violencia y combos brutales, nos permitían componer una epopeya de desmembramientos y brutalidad que marcó un estilo en títulos posteriores de otras compañías. Además, el hecho de añadir puzles al juego y diversidad de situaciones y acciones del personaje, acompañado de una historia que lo dotaba de un atractivo especial, encumbró al juego dentro de los clásicos de todos los tiempos.

En el 2007 tuvimos la ocasión de disfrutar de la segunda entrega de este título. ¿La mecánica? La misma ¿Y el resultado? Juego del año 2007. Una nueva trama en la cual la furia de Kratos se revelaba contra Rodas y una nueva historia bien trabajada, hicieron las delicias de los ya miles de seguidores de las aventuras de Kratos. En el 2008, God of War dio el salto a PSP con Chains of Olympus, una precuela al primer God of War, en la cual se contaba el periodo en el cual Kratos servía a los Dioses antes de su revelación. Fue sorprendente su calidad gráfica y profundidad, convirtiéndose en uno de los mejores juegos para la consola portátil.

Ya en este año 2010 hemos asistido a la tercera entrega de God of War, esta vez en PS3. En esta ocasión, el juego ha vuelto a estar a la altura, con una mejora gráfica evidentemente considerable al tratarse de tan potente plataforma y de nuevo sorprendiendo con una historia absorbente. Y ahora le llega el turno al videojuego cuyo análisis nos ocupa, el cual transcurre en la etapa entre el primer y el segundo God of War.

CARACTERÍSTICAS BÁSICAS

La interfaz de juego se basa en una barra de energía en la parte superior izquierda de la pantalla y otras posteriores que nos indicarán magias diversas. Aparte nos aparecerán los orbes que hayamos recolectado, con los cuales tendremos la posibilidad de realizar un cambio por mejoras en nuestras armas, o desbloquear algún que otro contenido adicional importante si queremos saciar nuestras ansias de saber…

El sistema de juego sigue la fórmula de anteriores entregas. Manejo del personaje en tercera persona, saltos, golpes, monstruos increíbles y acción a raudales. Se han añadido nuevos combos y formas de golpear, consiguiendo así una mayor variedad de acciones con un resultado francamente adictivo de principio a fin, pudiendo, por ejemplo, embestir a nuestros enemigos y golpearlos una vez en el suelo, o dar golpes de gracia de formas diferentes y espectaculares. Comenzaremos el juego empuñando las espadas de Ares, conseguidas tras vencerlo en la última batalla de la primera entrega.

A lo largo del título iremos consiguiendo nuevas mejoras y armas. En esta ocasión contaremos con las ya comentadas espadas de Ares, con el reflejo de Atenea que nos permitirá devolver o reflectar algunos ataques, pudiendo hacer rebotar por ejemplo flechas contra los enemigos que nos las lancen. Más adelante conseguiremos que nuestras espadas se envuelvan en fuego con la plaga de Thera, esta mejora será de crucial importancia para poder vencer algunos enemigos, así como para destruir algunos materiales que sin esta adquisición sería impensable.

También adquiriremos el ojo de Atlantis, con el cual podremos lanzar rayos a distancia, ideal para quitarnos de encima a más de un enemigo incordiante, muy potente y efectiva. En un momento dado se nos darán las armas de Esparta, compuestas por la antigua lanza y escudos de Kratos cuando era mortal, dándonos la posibilidad de atacar a distancia lanzando la lanza o defendernos con el escudo. Por último tendremos el cuerno de Bóreas que nos permitirá congelar a nuestros enemigos momentáneamente y el Azote de Erinias, que absorbe la energía del contrario llegando al extremo de eliminarlo, pudiendo darnos a nosotros una parte de su fuerza vital. Luego podremos conseguir diversas reliquias, las cuales nos aportarán ventajas y mejoras al pasarnos el juego y empezar una nueva partida.

LA FORJA DE UN COLOSO

God of War: Ghost of Sparta, ha sido desarrollado con una calidad gráfica que sorprende al ser jugado en la consola portátil, ya que la ambientación, los decorados y los personajes de la obra, gozan de unas texturas excepcionales que cuestan de asimilar tratándose de una máquina tan pequeña. Desde el principio quedaremos maravillados con los movimientos de cámara, la majestuosidad de los grandes enemigos con los cuales nos enfrentaremos en encarnizadas batallas y la espectacularidad de las localizaciones, las cuales nos harán sentir parte de la historia mitológica que sólo un juego de estas características es capaz de ofrecernos.

Viajaremos a lugares como Atlantis, asistiendo a su hundimiento al hacer entrar en erupción el volcán de Metana, veremos terribles bestias que nos acecharán cuando menos nos lo esperemos, atravesaremos majestuosas salas y pasillos para encontrarnos con espectaculares paisajes y disfrutaremos a cada paso que demos con un entorno perfectamente creado para nuestro disfrute visual.

Las numerosas animaciones de Kratos nos harán sentir con una total libertad, limitada eso sí, pero llena de dinamismo, ya que pasaremos de una lucha a trepar una pared, hacer equilibrios sobre una viga o colarnos por un hueco lateralmente para descender a gran velocidad por una pendiente y encontrarnos de repente nadando o buceando en busca de una nueva salida, donde la acción vuelva de nuevo sin darnos apenas tiempo de respirar.

Cabe destacar también las luces y sombras que conforman un ambiente con un realismo a la altura de la calidad gráfica y los detalles, dándonos la sensación de estar frente la lava de un volcán, al pasar por delante de la misma y quedar iluminados con su incandescencia sobre la piel de Kratos.

La música cumple al 100% con lo que vivimos en el juego, y los efectos de golpes, crujidos y explosiones a nivel de cuerpos destrozados o volcanes por ejemplo, nos harán vibrar, sobre todo si utilizamos los auriculares mientras jugamos, ya que apreciaremos con más gusto lo que el apartado sonoro nos puede llegar a ofrecer. El soberbio doblaje al español de las voces culminan esta obra maestra, dotándola si cabe de mayor emoción y sentimiento de cara al avance de la aventura.

Las escenas cinemáticas se funden con el juego y nos contagian de protagonismo conforme logramos nuestros objetivos. En ellas se nos irán narrando hechos que nos harán aclarar algunas de las preguntas que hayan quedado en el tintero en otras entregas de la saga. Una perfecta fusión realizada con gusto por las cosas bien hechas.

GOD OF WAR: GHOST OF SPARTA-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Luis Martinez 12 | 11 | 2010