El título más esperado del año por los usuarios de Xbox 360 ya está aquí. Ha sido un camino largo, que incluso tuvo que ver como su fecha de lanzamiento inicialmente prevista (el ocho de abril) se posponía hasta septiembre para poder pulir más el título y ofrecer la experiencia que Epic tenía en mente. Y, desde luego, que la compañía lo ha conseguido. Defraudar a los usuarios no era una opción y eso es algo que desde Epic Games tenían muy claro, por lo que han puesto toda la carne Locust en el asador y han prendido una barbacoa legendaria.

La tercera entrega de la saga Gears of War ofrece una nueva definición para el concepto “espectáculo interactivo” con un despliegue de medios y un apartado técnico que pocos títulos en Xbox 360 tienen al alcance de la mano. Microsoft es también responsable del interés que ha levantado este cierre de trilogía, pues sin el mimo que profesa hacia su franquicia exclusiva más potente nada sería posible. La pirotecnia más salvaje del año aterriza en las tiendas para demostrar que las superproducciones al estilo ‘blockbuster’ de Hollywood son posibles.

PILAR FUNDAMENTAL

Conviene destacar antes de entrar en materia que la saga Gears of War forma parte indispensable de los pilares básicos que componen la consola Xbox 360. Junto con Halo y Forza Motorsport es, hoy por hoy, el único exclusivo capaz de vender ‘packs’ junto con la consola en grandes cantidades. Aunque la primera entrega apareció para PC, Microsoft pronto se dio cuenta del potencial que tenía Gears of War en consolas, por lo que apostó fuerte para ofrecer la franquicia en exclusiva para su Xbox 360.

Es por esto que se ha puesto todo el empeño en ofrecer el mejor resultado posible. El título mejora sustancialmente con respecto a las dos primeras entregas, algo que notamos nada más introducir el disco en nuestra consola y, más especialmente, durante los primeros minutos de juego, cuando apreciamos todos los cambios gráficos y técnicos que la franquicia ha experimentado desde que en 2006 Marcus Fénix y compañía hicieran su presentación en sociedad.

Epic Games también ha crecido como estudio (algo que demuestra el divertidísimo Bulletstorm) y ha seguido explorando las posibilidades que ofrecía su más potente creación, el Unreal Engine, el motor gráfico que han exprimido hasta la saciedad centenares de títulos conocidos por todos. Tenían todas las papeletas para convertirse en los únicos capaces de exprimir Xbox 360 al máximo y podríamos asegurar que lo han conseguido, ofreciendo una exhibición técnica en muchos aspectos, que analizaremos más adelante, en su sección correspondiente.

HERMANOS HASTA EL FINAL

Pero no adelantemos acontecimientos y pongámonos en situación. Sin entrar en destripes importantes de la trama (algo que los foros y los vídeos ya hacen en nuestro lugar), nos plantamos dos años después de los hechos acontecidos en Gears of War 2. Marcus, Dom, Anya y compañía sobreviven como buenamente pueden tras haber visto como todas las ciudades humanas eran destruidas y los Locust tomaban el control. Ahora son los Lambent (mutaciones de los primeros producidas por la imulsión) los que campan a sus anchas por Sera, el planeta en el que tiene lugar la historia. El rumbo de los acontecimientos cambiará cuando un viejo conocido entre en escena y nos haga entrega de un importante documento, que da señales de vida de alguien muy querido y, lo más importante, vital para acabar con la amenaza Locust.

Se venía comentando desde hace tiempo que Epic Games quería ofrecer una historia más madura y profunda que la vista en las dos primeras entregas. Y, aunque no estemos hablando de un libreto digno del Nobel, lo cierto es que el guión de Karen Traviss se antoja muy superior a los ya vistos. Habrá quien piense que esto no era tan complejo, pero resulta muy interesante comprobar como la escritora británica sabe encajar casi todas las piezas del rompecabezas para crear una trama sólida. Para algo ella es la responsable de los libros de la saga.

Además del cambio argumental palpable, también se aprecia una madurez interesante en la narrativa del juego, que apuesta por variar en algunos momentos la línea temporal y mostrarnos situaciones en paralelo desde distintos puntos de vista. Todo muy “palomitero” y muy espectacular. La pareja formada por Baird y Cole ponen el contrapunto cómico necesario a los serios Dom y Marcus. Y no serán ellos los únicos personajes, puesto que Anya, Jace, Sam y Carmine también estarán ofreciendo fuego de cobertura en varios momentos. Y, si, como ya se había confirmado, podremos encarnar a cada uno de los ocho personajes principales, gracias al completo y genial modo cooperativo.

Está claro que Epic se ha tomado con más seriedad la conclusión de su saga más popular. Aunque aún faltan algunos peldaños por superar en lo dramático, debemos recordar en todo momento que estamos ante un ‘shooter’, por lo que tampoco podemos recriminarle un texto más elaborado. Lo interesante aquí es comprobar como la franquicia ha ido madurando con el paso del tiempo y de sucesivas entregas hasta conseguir ofrecer un espectáculo visual con un trasfondo mínimamente interesante. Y eso para un “juego de tiros” es bastante logro.

GEARS OF WAR 3-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y gráficos.

PÁGINA 3 – Sonido y multijugador.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

Antonio López 16 | 09 | 2011