A grandes rasgos, Final Fantasy X relata la historia del alegre y joven jugador de blitzball Tidus, hijo de Jetch, y su odisea tras el conmocionante encuentro con Sinh, la criatura que destruye la avanzada ciudad de nuestro protagonista, Zanarkand. Tras el cruento ataque, Tidus acabará mil años después en un lugar desconocido para él, en el mismo mundo de Spira, donde tendrá que descubrir qué es lo que ha pasado con su hogar y cuál es la verdad sobre el terrible monstruo que intentó acabar con él.

Tidus Final Fantasy X

Entre todo, el jugador estrella de los Zanarkand Abes conocerá a la invocadora Yuna, con la que surgirá la chispa, vivirá los peregrinajes que los invocadores hacen para encontrar el poder con el que derrotar a Sinh y se embarcará en la global aventura de librar a Spira de los males que la acechan para, por fin, volver a su tiempo.

Volver a disfrutar de la décima entrega de Final Fantasy nos hará recordar el paso atrás que supusieron los cambios en el modo exploración, para llevarnos a un desarrollo lineal solamente salvable hacia el final, al tiempo que nos recordará el gran juego que fue supliendo desaciertos como este con una historia magnífica y un relato mayúsculo que lograron catapultarlo al Olimpo de los videojuegos.

La secuela directa del primer juego, Final Fantasy X-2 fue para muchos la cruz de la cara que fue su antecesor, un juego que dejó con ganas de más y que, sin ser especialmente redundante, sí les sobraba a la mayoría. El argumento de X-2 nos transporta a un Spira renovado y cambiante justo dos años después de los acontecimientos que concluyeron la anterior entrega. El mundo ya no es el mismo tras la derrota de su gran enemigo, los habitantes de Spira se dedican ahora a otros menesteres sin una amenaza que detener y la vida tranquila perturba, paradójicamente, a Yuna y buena parte de las gentes del mundo. 

Pero un mensaje lo cambia todo, un Tidus en apuros pone en marcha a Yuna junto a otros personajes en un viaje que los llevará por toda Spira, con el nombre de Las Gaviotas, en busca de esferas que les ofrezcan información sobre el paradero del chico y les lleven hasta él.

En este caso, pese a tratarse de una secuela prescindible que no aporta demasiado a Final Fantasy X, los desarrolladores tomaron buena nota de las quejas que suscitó la anterior entrega para otorgar a este juego -mucho menos profundo que su antecesor, con una liviandad general más que notable- una libertad a la hora de explorar, recorrer la historia e iniciar aventuras mucho mayor, pese a poder controlar únicamente a tres personajes y existir cierto orden establecido.

En ambos juegos podremos recorrer en mayor o menor medida el mundo de Spira realizando multitud de tareas al tiempo que nos dejamos llevar y/o exploramos, además de pelearnos con todo aquel que se nos ponga por delante y de forma aleatoria a lo largo de la historia.

Final Fantasy X Yuna

En FFX no se emplea el habitual sistema ATB de la serie para, en su lugar, pasar a un sistema por turnos con dosis de Action RPG en el que las batallas son realmente épicas, con la participación de multitud de personajes tanto en nuestro bando como en el rival. En FFX-2 sí que se emplea el tradicional y común a la serie sistema ATB con una dinamización e intensidad conseguidas que suplen una minimización de las mismas ciertamente apreciable.

Así pues, Final Fantasy X/X-2 HD Remaster supone el equilibrio entre una historia lograda y potente, con una narración suprema, la de FFX, frente a otra nimia y un poco prescindible, sin demasiado gancho, la de FFX-2. Al mismo tiempo, en cuanto a jugabilidad, pese a ser totalmente perdonable la linealidad de la décima entrega, es de agradecer que en la secuela subsanaran esa falta de flexibilidad con libertad de exploración y mayor autonomía de los personajes respecto al argumento en sí mismo.

ANÁLISIS DE FINAL FANTASY X/X-2 HD REMASTER – ÍNDICE

Toni Castillo en 17 | 03 | 2014