Veníamos hablando de licencias y estadios y no hay duda que ambos son puntos fuertes del juego. Pero ningún estadio tendría sentido si no estuviera fielmente representado tal y como son en la realidad. Esto es algo que vienen cumpliendo los títulos deportivos desde hace años con mucho éxito y esta vez no iba a ser menos.

La primera sensación nada más ver el juego es como si hubieran limpiado la imagen. Tiene una tonalidad distinta con la que representa de manera más fiel los pequeños detalles desde la lejanía de la cámara grúa. Pero es cuando nos acercamos mediante la repetición cuando observamos que los jugadores tienen la cara, en su inmensa mayoría, de quien representan, cosa que no ocurría, inevitable comparación, con PES.

Goodison Park, gran estadio presente en FIFA 14.

No hay duda de que el apartado gráfico es superior durante el juego pero siguen siendo los aficionados los peor parados. Un aspecto en el que todos los títulos deportivos deben ponerse las pilas pues no es suficiente con dejarlos fuera de foco para no verlos con detalle. Queremos pensar que en la nueva generación de consolas este será un punto a tener en cuenta por las distintas desarrolladoras.

Algo que nos ha dejado un sabor agridulce han sido algunas transiciones y planos recurso tan utilizados en la transmisión de un partido en televisión. Un portero hace una gran parada y podemos verle en primer plano, lo mismo ocurre con algunos delanteros o cuando los jugadores son sustituidos. Los movimientos que realizan pueden ser muy conseguidos o verdaderamente estancados en el tiempo y en la saga, dando las mismas indicaciones que daban en los FIFA 13 o 12.

ASOMBROSA JUGABILIDAD

Los gráficos están íntimamente ligados a la jugabilidad y este también sigue siendo el punto fuerte del título. Es en el centro del campo donde se fraguan las jugadas y donde nacen las ocasiones de gol. Por fin tenemos algo que siempre le ha faltado a esta saga y es un buen desmarque a la espalda de los defensas, la posibilidad de hacer un pase entre líneas que deje solo al delantero ante el portero para que decida si tirar fuerte, colocar, probar con un globito o intentar regatear.

Y es en esta entrega en la que el balón se muestra más que nunca como un cuerpo independiente al de los jugadores. Simplemente le pegan patadas y es con fuerza y con velocidad una de las nuevas armas para robar el balón. Los controles de los jugadores con poca técnica no son perfectos, sino que se les va el balón unos metros, ocasión perfecta para interceptar el balón y lanzar un contraataque. Las inercias de los jugadores son otro punto a tener en cuenta. No pueden ir a donde les mande el usuario porque un cambio de dirección brusco requiere un breve período de tiempo que antes no existía.

Fellaini, nuevo fichaje del Manchester United.

Los disparos cruzados cuando vamos corriendo a toda velocidad han vuelto con algunos de los jugadores, cuando lo intentamos el balón no se nos va a las nubes sino que si el jugador tiene la calidad suficiente puede armar un buen disparo.

Los lanzamientos de falta y de penalti no han cambiado su sistema y observamos que esta vez no hay discusión. Se pitan las manos. Durante muchas entregas usuarios debatían si pitaban las manos (en caso de alguna falta incomprensible) o no. Ahora no hay duda puesto que el comentarista lo dice y podemos establecer desde el menú si queremos que el árbitro las pite o no.

ANÁLISIS DE FIFA 14-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción.

PÁGINA 2 – Gráficos y jugabilidad.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Nacho Ros 02 | 10 | 2013