Con un imparable Sebastian Vettel acariciando una vez más las mieles del triunfo, y a tan sólo cinco carreras de que finalice la temporada, llega F1 2011 para PC y consolas HD, con el fin de satisfacer las ansias de simulación en la más alta competición. Un notable acercamiento al mundo de la Formula One en la segunda intentona de Codemasters, que se redime a sí misma y corrige buena parte de sus errores.

El estudio británico consigue acercar el mundo del motor al salón de casa con un amplio abanico de opciones, siendo los más exigentes los que conseguirán exprimir a fondo las bondades de la conducción que este título atesora, veamos por qué.

DEL PADDOCK AL BOX

Todos los aficionados recuerdan con cierto resquemor el agridulce sabor que dejó la edición de F1 2010, al que un cúmulo de desafortunados factores sumados a las prisas por lanzarlo -esa licencia que vale su peso en oro- supusieron un monoplaza de excelente diseño, pero de neumáticos pelados, pobre aerodinámica y aceite de motor usado. Pero dejemos los símiles automovilísticos de lado y centrémonos en las mejoras que se aplican para esta nueva edición, en las que por fin toma forma lo que, probablemente, pretendía Codemasters hacer desde un principio y que por H o por B no pudo ser entonces, y ahora sirve para acercarnos a la simulación definitiva.

Reciclando convenientemente lo que es menester de reciclar, los británicos han conseguido depurar todavía más el motor gráfico EGO en su versión 2.0, algo que se traduce en un apartado técnico mejorado a todos los niveles: en el plano gráfico, los diecinueve circuitos incluidos lucen mejor que nunca, se ha mejorado la definición cada trazado, añadiendo nuevos elementos y detalles, y si bien existen unos más trabajados que otros (no hay más que comparar el legendario GP de Montecarlo con el Street Circuit Europeo de Valencia), el resultado global es francamente bueno, contribuyendo la iluminación y la climatología dinámica a rematar un concienzudo trabajo en ese aspecto, aunque el coste a pagar es caro, pues los tiempos de carga serán demasiado largos. Para un juego de largo recorrido como éste, los brutales tiempos de carga acabarán resultando un pequeño oasis donde comprobar nuestras estadísticas.

Veinticuatro coches en pantalla modelados con todo lujo de detalle pondrán la guinda al aspecto visual, detallados al milímetro y parcialmente destructibles (pero por desgracia no deformables en su habitáculo). En cuanto al plano técnico, la inteligencia artificial ha sido otra de las sustanciales mejoras que hemos podido apreciar sobretodo a la hora de realizar un pilotaje profesional, con una conducción diferenciada entre los principales pilotos, resultando cautos o agresivos en función de su posición y situación de la carrera e incluso temporada.

Si la F1 es espectáculo, el presente título a analizar reúne todo lo necesario gracias a la recreación de todo lo que ocurre cuando no se disputan carreras, y el paddock junto al box se convertirán en escenario de entrevistas, conversaciones entre ingenieros, bellezas de cada escudería posando ante los fotógrafos, e incluso lugares para el júbilo y el cabreo dependiendo de nuestro resultado en pista. De esta forma, los abrazos con el equipo estarán presentes en la victoria de la misma manera que el zapatazo a la cámara será lo habitual cuando no completemos la carrera.

DEL BOX A LA PISTA

Con el modo Trayectoria como principal abanderado, elegiremos escudería e iremos desarrollando la carrera de piloto, con un ‘motorhome’ para comprobar el parte meteorológico, trazado, correo electrónico de tus ingenieros o de ofertas de la competencia etc, y un box en el que comprobar reglajes y establecer la estrategia. Cobra especial relevancia la competición a nivel de equipo, pues mejoras en el rendimiento y telemetría recaerán en el primer piloto, lo que sumado a la posibilidad de competir en la misma escudería a pantalla partida u online supone todo un acierto digno de ovación.

Las entrevistas serán la tónica a cada carrera de la temporada, imprimiendo Codemasters su sello característico a la hora de crear al piloto y desarrollarlo durante el juego, pues servirán para variar la reacción de los rivales en las siguientes carreras o perfilar nuestras habilidades a tenor de las preguntas formuladas, no de una forma contundente, pero sí apreciable y que dota a la evolución del campeonato de cierto dinamismo.

Entre las temporadas del modo Trayectoria, podremos optar a configurar grandes premios donde tocar absolutamente todo, desde la clasificación hasta los daños, ‘safetycar’, clima, duración de la misma, etc. Tendremos opción igualmente de luchar contra el crono en los entrenos libres, con el ‘handicap’ añadido de superar retos del equipo, lo que supondrá mejoras en el monoplaza gracias a los inestimables ingenieros. Todas las opciones también tendrán cabida convenientemente concentradas en la sección Mi F1 del menú principal, y además no debemos olvidarnos del multijugador, que en según qué versiones requerirá del temido “pase VIP”, lastrando severamente su venta de segunda mano. Con todo ello, meternos en el monoplaza y salir a pista conlleva, desde la cámara en primera persona, un cosquilleo en el espinazo muy de agradecer.

F1 2011-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y apartado técnico.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

José Luis Fernández 03 | 10 | 2011