Dust: An Elysian Tail es una maravilla visual y jugable que se inspira en los inolvidables trabajos de Vanillaware (Muramasa) para ofrecernos una obra inédita con un carácter muy particular. Con el trabajo de un hombre, y un presupuesto forjado en base a muchas horas de sueño perdidas, el título enjuaga varios géneros y los revisita en una historia de la que es difícil escapar.

Ofrece un sistema de juego sencillo de aprender, un desarrollo no lineal que invita a perderse, y una historia que cambia de tono conforme se avanza, con varias sorpresas. Recuerda mucho a títulos de los 16 y 32 bits, aunque revestido con las oportunidades visuales actuales. Es largo con alrededor de 15 horas de experiencia tomándoselo con calma, es entretenido y encima no decepciona porque ofrece bastante más que otros título que valen cinco veces más.

Un videojuego necesario, bastante particular, lleno de encantos y con una savia que refresca un sector anclado en unos ideales muy comerciales. La espera ha merecido la pena, porque aunque de primeras entre por los ojos, al final se queda ahí, en esa parte del jugador donde se idealiza una experiencia y se acaba haciendo inolvidable.

LO MEJOR


– El trabajo artístico invita a jugarlo
– El sencillo sistema de combate y la facilidad de combos
– Bastante largo y rejugable
– Exigente pero sin desesperar

LO PEOR


– El comportamiento de los enemigos
– La escasez de jefes finales
– Cierto caos en algunos momentos

DUST: AN ELYSIAN TAIL-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

David Hernández 21 | 08 | 2012