El terror de los alienígenas, de las pibas y los otros héroes de acción que saben no le llegan a la suela de los zapatos. El único “Duke” que también es rey. Duke Nukem. Imagen transgresora, icono pop, verborrea misógina con alma aduladora. Bruto, excesivo en sus formas y cool… Aunque hace quince años era “molón”. Es lo que tiene vivir al margen de las modas y a través de ellas. Convertirte en mito no está al alcance de muchos, pero Duke Nukem ya hace tiempo que lo consiguió gracias a su contundencia verbal y física además de una utilización pluscuamperfecta de las armas y los bíceps más desarrollados del medio interactivo y por ende de todo medio ocioso. La espera ha terminado, y como no puede ser de otra forma, ha llamado la atención de todos, ha encendido iras y quemado cerebros de asociaciones de padres estancadas en el Medievo. Todo esto es justo lo que nos esperábamos de él. No iba a ser menos.

Con todos ustedes, Duke Nukem Forever. El juego más… Ya lo sabéis de memoria. Esperado, alargado, amado y odiado del año. Un personaje que se erige más allá de las notas y los decimales que cada profesional del medio, con sus miserias, miedos y odios propios, le otorga. Él se mea en nuestros cuellos tras habernos rebanado el pescuezo, solamente él es capaz de insultar a otros iconos de los videojuegos, del cine y la sociedad y hacernos esbozar una sonrisa. Sólo él es capaz de contar con nuestra total predisposición en sus interminables y cómicas fechorías. Como si de un Síndrome de Estocolmo se tratase, aplaudimos cada censurable acto, cada insulto a nuestra persona y cada palmeo a pechos femeninos y ajenos. ¿Por qué nos gusta tal reunión de obscenidades? Porque, ante todo, su comportamiento, su misoginia y su xenofobia interestelar no es otra cosa que una burla a sí mismo y a una sociedad necesitada de saber reírse de sus propios fallos. Sin más dilación, hablemos del juego y dejemos a la aletargada figura del héroe ochentero por antonomasia descansar, mientras con un puro en la boca nos mira con desdén. Esperamos no enfadarle, pues eructando suelta su último epitafio mortal hasta que llegue el siguiente. Tu cara, tu culo ¿Cuál es la diferencia?

LA TRAVESÍA ACCIDENTADA DE DUKE NUKEM

El desarrollo de Duke Nukem Forever ha sido, cuanto menos, llamativo. Las reconstrucciones completas debido a la aparición de un nuevo motor gráfico, los pasos en falso y la menguante fe de los usuarios a lo largo de los años han hecho que Duke Nukem Forever se haya convertido en el producto de ocio audiovisual con mayor tiempo de desarrollo. Muchos de los integrantes de Forever a lo largo de estos años han trabajado lo indecible y algunos han pagado la cara producción con su propio dinero como George Broussard.

Duke Nukem Forever ha sido testigo del avance de los juegos por medio de sus motores gráficos, primero el de Quake 2, pasando por el Unreal Engine y acabar con su segunda versión modificada, por lo tanto un motor más antiguo que el del primer Gears of War. Pese a los problemas que iban acumulándose en la libreta de sus programadores, había algo que no cambiaba ni mutaba con los años, y esa es la figura del héroe.

Duke Nukem, a diferencia de otros héroes que se han ido amoldando a las modas y al cambio de los tiempos, no ha cambiado ni un ápice desde su primera frase grabada en Duke Nukem II hasta las últimas pronunciadas por Jon St. John. Su comportamiento y su vestimenta han sido los únicos elementos que han permanecido inalterables mientras el juego en sí se ahogaba con los cambios. Forever es un juego hecho para un personaje básico en la cultura popular americana y no al contrario, como suele suceder en estos casos. Es por ello que hay que entender que es, con seguridad, un producto fan service global.

Creado para la excitación de sus seguidores en todo el mundo y para captar nuevos seguidores, sabiendo la dificultad que ello supone en un mundo dominado por los shooters bélicos donde no mandan a la mierda de forma grosera a sus enemigos. Pese a lo que se pueda pensar tras sus catorce años de desarrollo, Forever no tiene, ni ha tenido desde el año 2000, la posibilidad de poder encabezar técnicamente un género, los continuos retrasos y amores por motores gráficos ha dejado huella en su desarrollo, siempre un paso por detrás de los que, con un plazo específico de tiempo de desarrollo, se iban lanzando. Forever no es un juego perfecto, es más, se aleja bastante de ello, pero por una serie de características intangibles se convierte en un indispensable para los seguidores del “Duque”, pero también en un divertidísimo videojuego para los jóvenes que nunca jugaron a Duke Nukem 3D, auténtica revolución estética y una concatenación de valores más allá de la mera programación técnica del 96.

Volviendo a nuestros días, vemos como Duke Nukem ha vivido en tranquilidad desde que salvara al mundo del emperador Cicloide. En el ático de un hotel, en un piso sesenta y nueve -lógicamente- descansa el nuevo héroe griego, hasta que los alienígenas del anterior título vuelven a la Tierra. En su estancia se dedican a pedir Atomic Burgers en el Duke Burger de la esquina, pero su plan, estudiado durante más de una década da resultado: raptar a todas las mujeres bellas del mundo es su coartada, poner e Duke en un gran aprieto su verdadera misión. No saben lo que han hecho, pues tras su letargo decide levantarse de su trono, consciente de vaporizar a cada enemigo que se le aparezca.

DUKE NUKEM FOREVER-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción, desarrollo e historia.

PÁGINA 2 – Apartado Técnico y Jugabilidad.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 24 | 06 | 2011