JUGABILIDAD

dragon age ingame
Cuando entramos por primera vez en el juego, lo primero que nos llama la atención es que todos los elementos están cuidados con un detalle asombroso. Se ha convertido en un elemento habitual el poder elegir las características físicas de nuestro personaje más allá de la raza o la facción, y en Dragon Age escogeremos tanto el sexo como el color de piel o el de ojos, hasta una personalización bastante digna. Obviamente, cada raza, bien sean humanos, enanos o elfos, tendrá unas habilidades específicas, así como las clases, que en esta ocasión serán inicialmente de Guerrero, Mago o Pícaro. Sin embargo, en Dragon Age se rompe la tradición tolkiana de elfos hieráticos y enanos rudos para volver a los orígenes (nunca mejor dicho) de los mitos europeos con una cierta perversión en pos de la dramatización, de modo que los enanos serán considerados como una de las razas más evolucionadas y apreciadas por su comercio fundado en la minería, con una cierta semblanza en su organización a la que tenía en la realidad la Europa del Medievo, y los elfos se transforman en los más bajos sirvientes de los humanos, poco más que los restos de una raza venida a menos.

En cuanto a la clase que elijamos, tan solo señalar que los únicos que tienen limitaciones son los enanos, que al haber desarrollado una cierta inmunidad hacia la magia les es particularmente complicado convertirse en magos. Por supuesto y como es tradición, los elfos son los indicados para este cometido por su condición de seres semi feéricos y los humanos son los todoterreno del juego.

Una vez elegido el personaje bajo el que queremos jugar comenzará la aventura, y ésta será muy diferente desde el comienzo en función de la raza y clase. De este modo, un elfo comenzará siempre siendo denostado por todos, un guerrero comenzará en el castillo y un mago siendo custodiado por Templarios por ser considerado como un peligro potencial. Cada comienzo será diferente y sentará las bases sobre el carácter de nuestro personaje, sus primeras elecciones influirán en la visión que los demás tendrán de nosotros, y la introducción es lo suficientemente corta como para ser jugada en todas las formas y opciones que se nos pase por la cabeza, lo que es de agradecer para los indecisos. Si nuestro personaje es, por ejemplo, un elfo, tendremos por seguro el ser confundido en más de una ocasión con sirvientes o comenzarán a tratarnos de modo despectivo, a lo que podremos responder con un cierto humor, de forma cortés, o por el contrario con toda la bilis que seamos capaces de soltar.
dragon age gameplaydragon age video
Si jugamos como humanos, muchos de los elfos con los que tengamos que hablar nos guardarán rencor, bien por haber subyugado a su pueblo (las pocas facciones que aún permanecen libres y aisladas), bien por ser ellos mismos los subyugados por otros humanos. No vamos a desvelar más detalles, simplemente comentar que una de las experiencias más divertidas a la vez que fascinantes es comenzar y avanzar nuestro personaje desde diferentes perspectivas, ya que los puntos de partida de cada “vida”, así como las reacciones de los NPC varían sensiblemente en función de nuestra primera elección, aún incluso sin haber llegado a jugar muchas horas.

El hecho de que sólo puedan elegirse tres clases (Guerrero, Pícaro o Mago), puede parecer en un principio escaso, pero dentro de cada una de ellas tenemos multitud de posibilidades para poder desarrollar, lo que lo compensa con creces. Esta gran cantidad de opciones permiten que el jugador pueda ser desde una especie de todoterreno dentro de su clase, sin alcanzar los niveles más altos pero teniendo gran variedad de opciones de batalla o defensa, entre otras, o que se especialice en alguno de los campos que le son abiertos, lo que permite que un guerrero pueda desarrollar todo su potencial sin llegar a parecerse en absoluto a otro guerrero, o tener dos magos de máximo nivel en el grupo y que ninguno de los dos tenga el mismo tipo de magia o hechizos, complementándose entre ambos.

Además, existen clases especiales que vienen bloqueadas en un principio y que sólo se desbloquean con unas condiciones concretas, encontrando determinados objetos como libros, localizando entrenadores o tomando decisiones en ocasiones muy difíciles de proyectar por su ambigua moralidad. Una vez conseguida alguna de ellas permitiría tener un abanico aún más amplio y profundo de posibilidades de personalización de nuestros protagonistas.

ANÁLISIS DE DRAGON AGE: ORIGINS – ÍNDICE

PÁGINA 1- Introducción

PÁGINA 2- Apartado gráfico y apartado sonoro

PÁGINA 3- Jugabilidad

PÁGINA 4- Un mundo coherente

PÁGINA 5- Filias y fobias, pero no moralidad

PÁGINA 6- El sistema de batalla

PÁGINA 7- Conclusión, lo mejor y lo peor

Rodrigo Perez 18 | 01 | 2010