Mientras tanto, en la tienda de Cranky…

¡Zarandajas! Unos tipos muy raros están convulsionando la isla con sus ojos chillones. En mis mejores tiempos no habría tardado ni 10 segundos en resolver el problemón, pero con el torpe de Donkey y su amigo flojeras Diddy la cosa está complicada. Menos mal que en mi tienda les vendo a módico precio mis pociones de invencibilidad que les servirán de ayuda. Pero, ¡pamplinas! un héroe como yo nunca habría necesitado estas ayudas. La juventud de hoy día no es capaz de valerse por sí misma. Sin mí no sé que harían.

UN REGRESO MUY MONO

Catorce años ha tenido que esperar el sector del videojuego para albergar una nueva entrega de Donkey Kong Country. El imperecedero, clásico e inolvidable título creado por Rare bajo el auspicio de Nintendo se merecía desde tiempos inmemoriales un sucesor digno que no se ha lanzado durante esta última década. En 1994 se lanzó el videojuego original para Super Nintendo, en un título que por primera vez ofrecía gráficos 3D pre-renderizados en consolas y que resultó ser un éxito increíble en aquellos tiempos, haciendo olvidar el precio excesivo del cartucho en el mercado. Poco después, y de forma continuada año tras año, Rare terminó de cerrar la trilogía con Donkey Kong Country 2: Diddy´s Kong Quest y Donkey Kong Country 3: Dixie Kong´s Doble Trouble!, títulos que ofrecían la misma fórmula del éxito pero con una serie de innovaciones que le sentaban bien al resurgimiento del simio más mono de Nintendo.

Tras estas tres obras de arte, el letargo llegó a Nintendo en lo que respecta a esta franquicia. No se sabe muy bien cómo el paso a Nintendo 64 marcó un bajón tan considerable en Donkey Kong, porque la entrega de la 64 bits de Nintendo no desprendió, ni por asomo, la calidad, frescura ni la diversión de sus originales. Tras ello y la marcha de Rare a Microsoft, la serie perdió identidad. Cierto, no debemos olvidarnos de Donkey Kong: Jungle Beat, tanto en Gamecube como en Wii, pero son juegos de índole sencilla que no se han acercado -Nintendo no se marcó esta meta- a los clásicos.

En el último E3 Nintendo sorprendió con el anuncio del remake del primer juego, -aunque como ya pasó con Goldeneye de remake no tiene absolutamente nada, porque a excepción del universo y de la primera fase, todo lo demás será nuevo-. Un nuevo acierto. Delegar a Retro Studios (serie Metroid Prime) desarrollar un título tan importante ha demostrado una vez más, la calidad y eficiencia del estudio norteamericano con la resurrección de viejas glorias. El disco que nos atañe es un conjunto bien hilvanado de sensaciones, que busca enfatizar los sentidos y ofrecer diversión por la vía rápida, tal como se ofertaba en tiempos pasados. De hecho, a pesar de su bella factura artística, el panorama técnico se condensa sobre una excelsa jugabilidad.

AMIGOS PARA SIEMPRE


Donkey Kong Country: Returns es una vuelta a los orígenes desde un presente necesitado de este tipo de juegos. Se sigue apostando por una jugabilidad en 2D pero con distintos planos de profundidad en los escenarios, y todo rodeado de gráficos preciosistas y una nueva brisa de retromelancolía que muchos sabrán valorar como principal reclamo. No nos vamos a llevar excesivas sorpresas en el plano jugable del título, aunque se han incluido algunos movimientos en consonancia con el sensor de movimiento de Wii que pueden llegar a disgustar a los más clásicos del lugar.

El juego nos propone dos tipos de control: el clásico con el wiimote en horizontal o el combo con el nunchuk y wiimote. Cualquiera de los controles es notable y quedará a elección del jugador optar por uno u otro. El problema radica en los movimientos que requieren que agitemos el mando, sea para dar golpes al suelo o para rodar en movimiento, algo que en ciertos momentos no concuerda muy bien con un juego de este tipo y que trae errores jugables en las fases de contrarreloj. Tampoco se incluye ningún tipo de compatibilidad con los mandos clásicos, algo chocante viendo el carácter retro del título.

Si jugamos solos controlaremos a Donkey Kong, con un repertorio de movimientos más que digno. Además de poder moverse y saltar, ahora podrá dar golpes sobre el suelo para atontar a los enemigos o descubrir secretos; soplar para levantar flores y encontrar pequeños detalles; y rodar en velocidad para derribar enemigos o estructuras. Al encontrar un barril con las palabras “DK” el bueno de Diddy se unirá a nosotros subiéndose a nuestra espalda. El pequeño mono nos ayudará con un jet pack para poder planear durante un par de segundos y así alcanzar otras zonas, además de darnos dos toques más de vida. Lamentablemente la presencia de Diddy es casi anecdótica ya que no será posible realizar ningún relevo entre ambos monos, algo que si pasaba en los juegos originales. En el caso que juguemos a dos jugadores, cada uno de los monos será controlado por un usuario, aunque el nivel de cooperación está bastante por debajo del que hemos visto en New Super Mario Bros.

DONKEY KONG COUNTRY RETURNS-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y apartado técnico.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

David Hernández 08 | 12 | 2010