Los personajes más conocidos de la franquicia Final Fantasy se reúnen de nuevo para luchar contra la amenaza que se cierne sobre su destino (y el nuestro): el caos. Pero por suerte tenemos a los personajes más habilidosos de la saga de nuestro lado junto a un sistema de control que rebosa acción por todos lados. ¿Nos divertirá más que su anterior entrega? Vamos a descubrirlo

UN “EXPERIMENTO” CON EL J-RPG MÁS CONOCIDO

El primer Dissidia saltó a la palestra por sorpresa y con un estilo totalmente nuevo para la saga Final Fantasy. Prometiendo combates intensos con los personajes más famosos de la franquicia, al fin sus seguidores tenían un spin-off que les proponía olvidarse de los combates por turnos y entrar de lleno en la acción más directa.

A pesar de las buenas intenciones de Square Enix, el resultado no fue del todo satisfactorio y el juego despertó amor y odio a partes iguales, sin dejar a nadie indiferente. Una profundidad y duración de juego que brillaban por su ausencia y especialmente una cámara que dejaba bastante que desear. A pesar de todo, la originalidad de Dissidia cuajó lo suficiente entre los aficionados como para que una segunda entrega viese la luz y saliese de nuevo de tierras niponas.

MÁS GRANDE, MÁS ÉPICO Y… ¿MEJOR?

Así pues, con los deberes bien aprendidos llega esta segunda entrega en forma de precuela para presentarnos los hechos previos al Dissidia original. En este caso se nos presenta una historia “base”, no especialmente complicada ni rebuscada, que nos presenta la eterna lucha entre la diosa Cosmos y el dios Caos. Cosmos, viendo que la batalla se inclinaba a favor de Caos, decide invocar a nuestros 12 héroes (Lightning, Kain, Yuna…) y pedirles ayuda para recuperar los cristales y así derrotar a Caos.

Como la cosa no podía ser tan fácil, nos encontramos con unos seres llamados “manikins” que saldrán a nuestro paso e impedirán que los héroes puedan llevar a cabo su misión. A partir de aquí serás tú quién averigüe qué es lo que pasa y desvele todos los misterios que se esconden tras la historia de Duodecim.

Eso sí, Square Enix tampoco se olvida de los seguidores que disfrutaron de una primera entrega no demasiado pulida ni de aquellos que no se animaron a probarla. Es por ello que, tras finalizar la nueva aventura que nos propone Duodecim, nos encontramos inmediatamente después con la historia del primer Dissidia, pero con más opciones y con todas las mejoras que incorpora esta entrega. Algo realmente irresistible.

DEJANDO EL RPG A UN LADO

La mezcla de géneros que nos trae Dissidia consiste básicamente en pequeños momentos de exploración por un mapa del mundo, ciertos rasgos de RPG a la hora de subir de nivel y equipar nuestro personaje con equipo y objetos de cara a la lucha, y grandes dosis de acción cuando saltamos al campo de batalla para enfrentarnos a nuestro adversario.

Es este aspecto del juego, la lucha, el que se mantiene igual de fresco que en el Dissidia original pero con las ventajas de una cámara bastante más cómoda que antes. Para los que todavía no hayáis probado su sistema peculiar de batalla, simplemente deciros que es uno de los más adictivos que un amante a la estrategia puede encontrar en cualquier juego de lucha en tiempo real, por raro que parezca.

LUCHANDO CON CABEZA

Una vez que estés en plena lucha (con total libertad de movimientos y peleas aéreas incluidas) tu principal preocupación pasará a ser el indicador de puntos de vida (HP) y los “bravery points”. ¿Dónde te crees que deberás mirar más a menudo? ¿A los puntos de vida? Sí y no. Los “bravery points” tendrán vital importancia, ya que cuantos más acumules más daño harás al contrario en cada ataque, y viceversa.

Vamos a explicarlo. Con tu ataque principal golpeas al adversario y le dañas hasta cierto punto según los “bravery points”. Si lo que quieres es hacer más daño y, de paso, evitar que el enemigo te lo haga a ti, deberás usar tu ataque secundario para así obtener “bravery points” y quitar al enemigo los suyos. Así, cuantos más acumules, más daño harás con cada golpe, llegando al punto de poder acabar con tu adversario de una única estocada con tu ataque principal.

Si esta mecánica la combinas con unos espectaculares combos con personajes de asistencia, la presencia de esferas que subirán como la espuma los “bravery points” del personaje que la recoja en primer lugar, escenarios enormes y destructibles… cada lucha pasa a ser una genial mezcla de adrenalina y cabeza fría que te engancha sin piedad. Y si lo tuyo no son los reflejos, siempre te quedará el curioso modo “RPG” que te permite dar órdenes a tu personaje al más puro estilo batalla por turnos pero sin dejar en ningún momento el tiempo real.

EXTRAS Y MÁS EXTRAS

Siendo este Dissidia la “niña bonita” de Square-Enix para PSP, no podemos esperar batalla tras batalla, un mapa a explorar y poco más. Tenemos a nuestra disposición, además del modo historia para un jugador, un modo arcade, party, contrarreloj y laberinto. Todo ello una maravilla a la hora de darnos horas y horas de diversión una vez que nos hayamos enganchado al sistema de combates.

No pueden faltar tampoco extras como cartas y bandas sonoras, así como los escenarios de batalla directamente extraídos de los mapeados más reconocibles de diversas entregas de Final Fantasy. Desbloquear los diversos secretos que oculta el título nos costará nuestro tiempo, pero seguro que el buen fan de la saga va a ser capaz de revolver el juego de arriba a abajo

Sí, también nos encontramos con un modo multijugador pero, para nuestra desgracia, es sólo en modo ad-hoc (local). Aún así, y siempre que encontremos a los contrincantes dispuestos a jugar con nosotros, podremos participar en un cinco contra cinco en el que sólo habrá dos jugadores en la arena luchando mientras los demás observan a la espera de su turno. Un pequeño manchón negro no demasiado comprensible cuando hay otros títulos que usan el multijugador sin ningún problema.

DISSIDIA 012: FINAL FANTASY-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Ernesto J. Perez-Durias 31 | 03 | 2011