CONCLUSIONES



Deus Ex es puro ciberpunk. Se destapa como una de las experiencias más ricas en el ocio electrónico en lo que llevamos de año. La dualidad entre suciedad humanitaria y los avances tecnológicos que llevan a una sociedad al borde de un abismo que explotara argumentalmente en los hechos del primer Deus Ex están tratadas con seriedad y un toque único que lo distancian de otras propuestas de la actualidad, preparadas para ofrecer momentos de éxtasis y que se conocen por tener una durabilidad corta. Human Revolution se desmarca de todo ello, se olvida de modas imperantes y se la juega con un título cuidado en todos sus aspectos y que no se fija en estudios de mercado. De entre los cuatro pilares sobre los que se sustenta Human Revolution destaca su concepción como juego de sigilo, pues se destapa como uno de los más completos de los últimos años, al nivel de experiencias como Thief o los primeros Splinter Cell. Las labores sociales y “roleras” del juego le otorgan una profundidad al alcance de casi ninguna aventura e incluso pocos juegos de rol de acción.

La sobriedad reinante en su desarrollo no hacen sino convertir a Human Revolution en una visión realista de un futuro negro -literalmente y como concepto artístico- y esto se ve aderezado por un apartado estético de excelencia pura, ya que el trabajo de Jonathan Jacques-Belletete en el diseño visual se antoja imprescindible para entender Deus Ex como lo que es, la nueva percepción del ciberpunk en el ocio y el entretenimiento. Del trabajo argumental, cuidado hasta el último detalle y la libertad que ofrece su desarrollo para abordar las decenas de situaciones que plantea.

¿Elementos negativos? Los hay. Pero no interfieren en ningún momento la agradable experiencia de Human Revolution. A un sistema de apuntado alejado de los cánones del shooter aceptado hoy hay que añadir un apartado gráfico que no pasa de aceptable así como algunas animaciones faciales, rígidas en ocasiones; nada importante si se apoya tal apartado con una de las mejores estéticas y usos de color que hemos visto últimamente. En definitiva, un juego excelente que sitúa sus ilimitadas opciones y jugabilidad al alcance de muy pocos. Un trabajo con carisma y personalidad, desde los colores dorados que revolotean el decadente paisaje hasta la pretendida angulosidad de los bellos rostros de los personajes. Si habéis jugado a los Deus Ex previos, éste es vuestro juego del verano, si no… también. Lo dicho: puro ciberpunk.

LO MEJOR

– El ciberpunk tiene nuevo referente audiovisual.
– Las opciones que ofrece a la hora de abordar las decenas de situaciones.
– Estética, estética y estética.
– El sigilo se convierte en el verdadero motor jugable de Human Revolution.
– Un juego con carisma y personalidad, alejado de modas imperantes de acción instantánea.
– El rostro de algunos personajes y su pretendida angulosidad le confiere un toque único.

LO PEOR

– El apartado gráfico es simplemente correcto, pero queda eclipsado por completo al poseer tal torrente de estética.
– Las partes de acción carecen de la explosividad de otros títulos.
– Para quien no esté acostumbrado, cuesta hacerse con el movimiento de apuntado del personaje y los fans de la acción se pueden sentir desorientados.
– La carga de fases se alarga demasiado.
– La regeneración instantánea, única concesión a los jugadores actuales.

DEUS EX: HUMAN REVOLUTION-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción y antecedentes.

PÁGINA 2 – Apartado Gráfico y Jugabilidad.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Adrián Hernán 22 | 08 | 2011