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El binomio héroe-perro puede que no haya dispuesto de todo el protagonismo que debiera, pese a que a lo largo de la historia del videojuego hemos tenido ocasión de protagonizar aventuras de esta índole, como aquella recreativa de SEGA a finales de los ochenta llamada Shadow Dancer: The Secret Of Shinobi, o más impersonalmente en juegos de rol como la saga Fallout, e incluso la segunda entrega de Fable, ese imaginativo mundo concebido por Peter Molyneux. Dead To Rights comenzó su andadura hace ya casi ocho años, en un principio en exclusiva para la primera Xbox, y poco después convertido a Playstation 2, Game Cube y finalmente PC, incluso Game Boy Advance llegó a recibir su particular versión gracias al éxito cosechado en sus hermanas mayores, pero resultó un juego tan infame que mejor dejarla en el más ignoto de los olvidos al igual que la pobre versión de PSP. La crítica especializada por aquel entonces calificó la versión sobremesa como un título correcto que tenía un gran potencial, gracias en buena parte a al concepto de combinar unas fases con el protagonista bípedo y otras con el canino, pero llevadas a cabo con muy poco tino, lo que conllevaría la consecuente cosecha de discretas calificaciones, más duras aún en su secuela.

En un arranque de relanzar una franquicia que, pese a tener buena acogida en Estados Unidos pasó un tanto desapercibida en Europa, NAMCO-BANDAI pone a la venta Dead To Rights: Retribution en Playstation 3 y Xbox 360 con la idea de reinventarse a sí mismo, demostrando que en un juego de acción, llevar como compañero a un fiel perrazo de cuarenta kilos y la boca repleta de afilados dientes, resulta ser el arma más mortífera posible. Las bazas para ganarse el favor del público en esta ocasión no distan en demasía de lo acontecido en sus anteriores versiones: tópicos del cine de acción americano de los ochenta por doquier, que van desde el guión hasta las propias localizaciones o diseños de personajes. Marcas de la casa también resultan bien recibidas; como la brutalidad de nuestro camarada perruno Shadow, o la siempre recurrente aparición de Frank Slate, padre del protagonista que muere trágicamente a cada edición para regresar como si nada hubiera pasado en la siguiente.

DOS POLIS, SEIS PATAS, MUY MALAS PULGAS

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Otra de las señas de identidad de la saga y a la que se le ha puesto especial énfasis en Retribution, es la brutalidad de nuestras acciones tanto en el rol de Jack Slate como en el del peludo Shadow; señalar que probablemente un lagrimón descienda por vuestra mejilla cuando veáis al bestia de Jack patear los testículos del esbirro de turno, no es exagerar en absoluto. Reside en los salvajes “fatalities” que podemos practicar con nuestros enemigos una grotesca belleza que fascina por su contundencia directa y cinematográfica. Si bien es cierto que durante los primeros compases de juego este tipo de animaciones se cuentan con los dedos de una mano, a medida que progresemos surgirán nuevas formas de dejar un rastro de cadáveres a cada cual más cafre que la anterior. El uso con mesura de la cámara lenta en el momento justo, acentuará las ejecuciones de Jack, que no se corta en agarrar por el pescuezo a un enemigo, estamparlo contra el suelo para molerle las costillas, y meterle el cañón de su escopeta en la boca para volarle la cabeza acto seguido. Con Shadow la cosa es diferente; sin quedarse atrás en cuanto a violencia, se obvia el mentado efecto slow-motion para dar paso a los chorros de sangre por doquier, bien sea desgarrando gargantas ajenas, bien afilando las garras a base de desollar el pecho de nuestros adversarios.

Los diseños de todos los personajes que aparecen en el juego, desde los protagonistas hasta el más desapercibido secundario, resultan magníficos y desbordantes de carisma, por desgracia, la pobre y previsible trama en la que se ven envueltos los transforma en planos y carentes de personalidad. Se va a dejar notar durante toda la aventura lo contradictorio de este tipo de detalles, sobretodo al principio, aunque por suerte en mucha menor medida a partir del ecuador de su desarrollo, que acaba estimulando lo suficiente al jugador para ganar en interés y desafío. A nivel gráfico muy irregular, comienza bastante flojo en la Torre Temple Networks, edificio icónico propiedad de Julian Temple -el cual será uno de los personajes relevantes de la historia- con algunos destellos de calidad como el espectacular juego de luces y sombras que provoca el foco del helicóptero, que ilumina por las enormes salas acristaladas. El diseño arquitectónico a partir de ahí mejora con creces: los abandonados muelles y astilleros denotan la decadencia de la zona portuaria industrial, el barrio chino luce increíble con neones y farolillos bajo la lluvia, y el premio gordo se lo lleva la hermosa estación de Grant Central, puro art decó inspirado en estaciones reales, como la vidriera superior similar a la de Michigan Central, sobre la base que rodea un impresionante claustro abovedado.

Con semejantes joyas del diseño, otras como diferentes instalaciones militares no lucen igual de bien, pero las localizaciones ya alcanzan un nivel suficiente con dársenas sumidas en la bruma, alcantarillados de piedra y acero, etc para no volver a los simplones diseños del anteriormente mentado rascacielos. Los efectos técnicos tampoco son el punto fuerte del juego: la iluminación no es en tiempo real, y en ocasiones veremos como se han pasado por alto ciertas zonas donde la luz no incide en absoluto sobre Jack o Shadow, la lluvia también resulta pobre en conjunto, no todas las texturas lucen mojadas y las que lo hacen, en ocasiones están muy mal rematadas. Pese a estos defectos, a nivel contextual encaja lo cual es de agradecer, las texturas son variadas, y el conjunto pasa por una Grant City mezcla de Nueva York con Gotham, lo cual no es malo en absoluto. Volatile Games, dependientes de Blitz Games Studios y desarrolladora de este Dead To Rights por encargo de Namco, cumplen bien sus deberes con un diseño de corte europeo para la ciudad americana en la que transcurre la acción, construida por emigrantes del viejo continente.

DEAD TO RIGHTS: RETRIBUTION-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción, personajes y escenario.

PÁGINA 2 – Canes y otras cuestiones.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

José Luis Fernández 26 | 04 | 2010