Tras unos 20 minutos familiarizándonos con el control consolero de Nick, de ver que hemos de comer para curarnos, que hemos de cambiar entre armas manteniendo pulsadas una tecla y escogiendo una de las alternativas, que hemos de pulsar teclas para golpear, y la de al lado para recoger cosas, y otra para recargar, e interactuar, y que todo eso hay que hacerlo mientras nos arrollan los enemigos: el teclado se queda enorme… Entonces es cuando pensaremos, vaya, a cuanto andará el mando de Xbox para PC.

Ya con el mando entre las manos, todo parece mucho más sencillo. Lo cual no es sorprendente, ya que las adaptaciones a las que estamos acostumbrados suelen importar todo, a excepción de la calidad gráfica, siempre muy mejorada.

Dead Rising 3 análisis PC

Ya en Los Perdidos nos encontraremos un mundo abierto, lleno de zombis, en el que estaremos inmersos, junto a otros supervivientes, en una historia en la que parece que nada puede acabar bien. Con la información básica de movimiento y ataque, lo que queremos son armas nuevas, combinaciones de armas, y objetos que por separado no nos dicen nada, pero que combinándolos pueden darnos horas de diversión, masacrando zombis.

Dead Rising 3 tiene más de 100 tipos de armas combinables. El suelo está lleno de objetos que por sí solos no son más que armas simples, barras de metal, bates, pistolas, picos, palas, porras, machetes, katanas, dinamita, rifles de asalto, recortadas… pero mediante diseños que podemos encontrar a lo largo del mapa, podemos mezclar esas armas con robots de juguete, granadas, microondas, mando de consolas, trozos de metal, sillas de ruedas, aceites de motor, etc… para formar armas aún más mortíferas.

Y en este detalle es donde reside la jugabilidad de Dead Rising 3, en combinar todas esas armas, para destruir con estilo la ingente cantidad de zombis a nuestro paso.

Si le añadimos vehículos como coches, bicicletas, forklift, bulldozer, ambulancias y permutaciones de todos esos elementos entre sí, entonces tenemos la diversión asegurada. Y si esto no parece suficiente, le añadimos armas especiales como ositos robot con ametralladoras, ositos de peluche en sillas de ruedas con dinamita, bombas dentro de microondas, carritos de comida explosivos, cayados electrificados, dragones robotizados con katanas, y otras decenas de combinaciones alucinantes, entonces no querremos parar de buscar donde están los planos de los diferentes diseños para volver a hacer otra batida zombi.

Dead Rising 3 artefactos letales

El resto del juego es una excusa para permitirnos encontrar más diseños, ya que el sistema de juego y misiones se repite hasta la saciedad. Nuestro objetivo, saciar nuestra vena coleccionista, y encontrar todo lo que se puede encontrar, siempre detrás de una masa infecta de zombis, claro. Y luego ver cómo y cuaántos somos capaces de destruir con el menor número de impactos. Toda una alegria a la vista.

El juego sigue una dinámica muy cinematográfica. Las escenas previas a la acción suelen ser muy vistosas, como aviones que se estrellan en medio de la ciudad a unos metros de nosotros, asedio de zombis a un taller que acaba por volver loco a otros supervivientes que se lanzan desquiciados a la masa, encuentros con otros supervivientes con tensión y desconfianza… todo está muy cuidado y detallado para captar nuestra atención y hacernos seguir una historia, con la misma base de jugabilidad.

Al final de cada capítulo de la historia, nos encontraremos con un jefe final que nos hará mover, dar rolos por el suelo, y al mismo tiempo encontrar el punto débil para impactar en el momento adecuado. Se agradece que las dinámicas de jefe sean variopintas, sabiendo que llegado a un determinado punto de vida, se ejecutará una nueva fase en la que el jefe modificará su forma de atacar. Si les vencemos, hay que acordarse de recoger sus armas, nunca se sabe que podemos hacer con ellas.

Dead Rising 3 análisis del port para PC

La verdad es que con una base sencilla, Dead Rising 3 consigue mantener nuestra atención muchas horas. Nos centraremos en la forma en la que acabar con todas las criaturas y seremos siempre recompensados con primeros planos espectaculares de desmembramientos, explosiones o la forma que hayamos buscado una vez combinadas las armas a nuestro gusto.

Si nos sentimos solos, siempre podemos buscar en nuestra lista a un amigo, o quizás permitir la libre entrada a personas que busquen partidas libres, y avanzar la campaña en compañía. Aunque aquellos que sean más del palo coleccionista y constante, no van más que a desquiciarse, por la tendencia a avanzar mejor, más rápido y más fuerte que suele haber en las partidas online. Si lo que quieres es ver una fiesta de destrucción y pasar un buen rato junto a un amigo, no dudes, ya que este modo de juego no os defraudará.

Dead Rising 3 es todo aquello que dice que es, ni más ni menos. Con una jugabilidad simple y especializada en destruir zombis de la manera más llamativa y divertida, nos enfrentará a horas intentando encontrar la manera más bestia de acabar con todos. Siempre con una nota de humor y con una historia lo suficientemente llamativa como para servirnos de hilo conductor entre zombis.

 

ANÁLISIS DE DEAD RISING 3 – ÍNDICE

Chus Seoane 01 | 10 | 2014