ARSENAL, MAGIA Y HABILIDAD

Si bien las cabronadas ideadas por From Software para machacar al intrépido jugador se presentan bien llevadas a cabo, el único punto negativo lo encontramos a la hora del ataque entre hordas de enemigos, pues Demon’s Souls permitía que se dañasen entre ellos no siendo así en Dark Souls. Más allá de este pequeño detalle concebido para dificultar -aún más si cabe- el avance de nuestro héroe maldito, el resto del apartado jugable se presenta sólido, sin fisuras. Una escueta barra de vida y otra aún más limitada de resistencia, junto a las marcas que mostrarán las armas y escudos a ambas manos, así como los hechizos e ítems que podremos equipar según la clase inicial o el desarrollo de nuestro personaje.

Nos encontramos ante una combinación excepcional de los géneros aventura, acción y rol, afectando las estadísticas del jugador de manera determinante. Así, el peso del equipo que tengamos puesto (armas normales y mágicas de corto y largo alcance, armaduras y escudos) supondrá la pérdida de movilidad y proporcional disminución de la barra de resistencia al atacar o cubrirnos, y de nuestra fuerza y destreza dependerá el uso de las armas. Y es que equiparnos con un pesado mandoble sin el valor de fuerza necesario, conllevará movimientos lentos e imprecisos, haciendo que cualquier enemigo nos haga picadillo al esquivarnos con facilidad, y cosiéndonos a puñaladas antes de que descarguemos el golpe.

De la misma manera, llevar una espada larga en un estrecho corredor supondrá que la estrellemos contra las paredes al blandirla, resultando mucho más eficaz el uso de la magia piromántica o una buena lanza, para pinchar al enemigo manteniendo las distancias. A su vez durante la aventura, hallaremos multitud de objetos con dispares características, pero todos útiles y necesarios bien sea por su uso común, para subir de nivel armas y vestimenta con los herreros, proyectiles, o curar estados alterados e incluso maldiciones, o para usos específicos del tipo de personaje que estemos desarrollando (caballero, mago, vagabundo, arquero, ladrón…), como puede ser la adquisición de hechizos o milagros.

Para cualquier tipo de transacción serán necesarias las almas, de las que nos apoderamos al derrotar enemigos y que sirven a su vez para subir de nivel. Cada nivel supone sólo un punto más algunos apartados estadísticos, tal que fuerza, aguante, aprendizaje, etc, y cada vez costará más almas, aumentando siempre otra serie de parámetros para resultar más poderosos. Por si fuera poco, cada vez que seamos asesinados perderemos todas las almas, volviendo al último de los escasos puntos de control que tocásemos previamente (representados por hogueras) y apareciendo otra vez todos los enemigos que hubiésemos derrotado durante la andadura. Si conseguimos llegar a donde fenecimos, podremos recuperar las almas perdidas, pero si en el trayecto volvemos a morir desaparecerán para siempre, así se las gasta Dark Souls.

TODOS MALDITOS


Continuando con la magistral lección de cómo integrar modos multijugador en un RPG, que From Software ya nos brindara con Demon´s Souls, permaneceremos conectados siempre, contemplando extrañas sombras que son otros jugadores, y permitiendo interactuar con ellos de diferentes maneras. Por un lado podremos dejar mensajes que leerán otros aventureros, con frases predefinidas para advertir de un enemigo muy duro, un tesoro escondido, una posible emboscada… También encontraremos manchas de sangre en el suelo, permitiendo revivir al tocarlas los últimos segundos de vida de otro jugador. Por último, dependiendo de nuestra condición como humamos o como no muertos, podremos invadir partidas ajenas o que nos invadan la nuestra, ya sea para colaborar en forma de fantasma blanco, bien para asesinar al jugador invadido y robar sus almas, en forma de fantasma rojizo.

A pesar de su simplicidad, la perfecta integración de estos elementos en el resto del juego resulta en cientos de posibilidades, pues para atraer a quien nos ayude deberemos gastar nuestras piedras de humanidad para dejar de ser no muertos, amén de producirse espectaculares y duraderos combates entre jugadores. Cuando veáis el aviso de que un jugador en forma de fantasma carmesí ha entrado en la partida, echaos a temblar, pues nada nos tensará más que la posibilidad de que otro jugador nos asalte y asesine cuando las almas que embolsamos se cuentan por miles. Quizás se hubiera agradecido algo más de variedad respecto a su antecesor en este apartado, aunque al menos sigue funcionando igual de bien que en el anterior exclusivo de PlayStation 3.

DARK SOULS-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción, historia y antedecentes.

PÁGINA 2 – Jugabilidad y Multijugador.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

José Luis Fernández 14 | 10 | 2011