Nina Freeman vuelve a tirar de relato íntimo para una nueva historia interactiva, Cibele. En este indie desarrollado por Star Maid Games, el jugador es espectador de primera fila de un momento significativo de la vida de la protagonista del juego, que a su vez, está basado en la experiencia real de Freeman.

Cibele pantalla de inicio del juego

Cibele puede parecer simple, pero tiene el don de la autenticidad, de lo cotidiano, y seguro que más de uno se ve identificado, si no en los mismos términos, en alguna situación parecida en la que se ha dejado engañar, ciego de amor, o en la que tenido un desengaño amoroso en la red.

El juego es peculiar, y aunque no deje mucho a la interacción del espectador, este tiene mucha papeletas para acabar satisfecho con el espectáculo.

Cibele escritorio del ordenador

Cibele Log in en Valtameri

Cibele es el nick de la protagonista, una chica joven de 19 años enganchada a un popular MMORPG en el que explora cada día el mundo de Valtameri con los mismo amigos online. El título se divide en tres actos, entre los que pasa algo de tiempo, y además, presenta tres piezas de información diferentes: por un lado tenemos el escritorio del ordenador de la protagonista, con fotografías, poemas y correos electrónicos que nos sirven de contexto de su vida, y que son imágenes reales de Nina Freeman. Por otro lado, tenemos el juego online, al que nos conectamos para matar monstruos y chatear con amigos, y por último, vídeos de imagen real en los que vemos cómo se calienta la cosa entre Cibele y su amor platónico online.

Es la historia de la primera vez de la protagonista, de la curiosidad que le despierta, de la tontería de los 19, del flirteo, del descaro, de la confianza ciega y también del engaño, la manipulación o la decepción. Es todo aprendizaje a esa edad.

Luchando en Valtameri contra los monstruos de Cibele

La sencillez de su historia, y lo cercana que se siente es el gran éxito de Cibele. Quizá quedará muy alejada para aquellos que nunca han mantenido en la red grandes amistades, pero incluso así, es una historia contada de manera tan abierta, que puede emocionar a cualquiera. ¿Y quién no ha dado más de lo que ha recibido?

En la vertiente gráfica, la verdad es que los diseños del MMO son muy bonitos, oníricos, en tonos pastel y muy agradables, muy alejados de los gráficos de How yo do it, el mini F2P con el que Nina Freeman nos sorprendía en 2014 y que como este, tiraba de cotidianidad, sexo, descubrimiento, curiosidad… Y si nos fijamos en las imágenes reales, las fotografías son muy simpáticas (explícitas algunas), y los vídeos, un tanto implícitos, sin duda es lo que nos muestra que Nina Freeman se vuelca de lleno a contar su historia, y lo hace en primera persona. No es un juego para todas las edades, y tampoco para todos los gustos.

 

Lo mejor de Cibele

  • Una historia real, sincera, cercana
  • Todos los detalles del escritorio de Cibele/Nina

 

Lo peor de Cibele

  • Poca rejugabilidad
  • Poca/nula interacción
Rocío González en 24 | 12 | 2015