Después de tanto esperar desde que se liberaran las primeras imágenes de Child of Light, por fin le hinqué el diente a este suculento cuento de princesas y monstruos creado por Ubisoft Montreal. En el proyecto ha intervenido un equipo de desarrollo que contaba con unas 40 personas, demostrando que con poco se puede hacer un producto de bajo presupuesto y de calidad.

Child of Light

En el juego Child of Light nos metemos en la piel de Aurora, una pequeña princesa que emprenderá una aventura poética a través de Lemuria, las tierras donde acontece el juego. Con la ayuda de los amigos que se irá encontrando, y que la ayudarán durante el juego, se embarcará en esta historia para volver con su desolado padre, deprimido por la pérdida de su amada hija.

De principio a fin, sus diálogos rimados, sus detalles estéticos y su sencillez se hacen de notar en un cuento agradable y redondo, aunque para ser un RPG de plataformas se hace un poco corto. Child of Light claramente se centra en la historia, una historia que para muchos será un tanto infantil y para otros todo un alarde de poesía para todos los públicos.

Durante el juego nos encontraremos muchos secretos y diversos puzles que para nada supondrán un reto, más bien minijuegos extremadamente fáciles, a la par que curiosos, para los jugadores más experimentados. El progreso es rápido y fluido, dando lugar a multitud de combates por turnos que recuerdan a los ya clásicos Final Fantasy, aunque con una interesante vuelta de tuerca que ofrece un toque estratégico renovado y fresco.

Gráficos, estética

Child of Light - Análisis

En su apartado gráfico destacan la agradable y cuidada estética llena de fabulosos dibujos hechos a mano, las buenas animaciones que se van recreando en el entorno y los combates, y la fluidez de 60FPS a 1080p en PC, PS4 y Xbox One, obviamente. Absolutamente todo son animaciones 2D, anteriormente creadas a mano, menos la protagonista y un par más que están hechos en 3D con texturas también dibujadas, pero que prácticamente se mimetizan con el resto. En definitiva, una delicia visual y artística.

Música y sonido

La banda sonora de Child of Light combina muy bien con el contexto del juego dependiendo del lugar donde nos encontramos. La ha compuesto el canadiense Cœur de pirate y añade confort y color a esta obra de arte interactiva. Los efectos de sonido son muy correctos, tanto en los menús como en los combates o las travesías por el mapa, lo que termina de hacer que la experiencia sea redonda y completa.

Child of Light

Por último hay que subrayar el doblaje al castellano, aunque solo en los tramos más destacados del juego, pero que es un detalle que se agradece para la inmersión.

Conclusiones

En definitiva, estamos enfrente de un juego que reúne los elementos para disfrutar de él, aunque para ser un RPG sea corto, lo compensa su precio y el arte que emerge de este título destinado a todos los públicos y apto incluso para los más pequeños de la casa. Y es que lo bueno, si es breve, dos veces bueno.

 

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Arturo Olmeda 09 | 05 | 2014