La saga Call of Duty vuelve un año más para ofrecer a los fans de la acción en primera persona y del mejor multijugador una propuesta realmente esperada: el cierre de la trilogía Modern Warfare. Infinity Ward y Activision, con la inestimable ayuda de Sledgehammer, cierran el spin-off más importante de la industria del ocio electrónico, con una campaña corta pero brutalmente espectacular y la suficiente cantidad de modos en línea como para alargar la duración del título en muchísimas horas.

Es cierto que la formula ya no sorprende y que la innovación en el producto es nula, pero nadie puede negar que la propuesta resulta apabullante y que la historia que se inició con el lanzamiento del primer Modern Warfare tiene aquí un digno colofón, repleto de fuegos de artificio y de todos los ingredientes que han hecho de la franquicia todo un fenómeno pop de nuestro tiempo: violencia, momentos dignos del mejor Hollywood y un toque de polémica en determinados puntos de la trama.

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

La trama de la campaña comienza justo donde terminó Modern Warfare 2, con Price, Soap y Dimitri huyendo hacía un lugar desconocido para planificar un nuevo ataque contra el líder terrorista Makarov, que terminará desencadenando la Tercera Guerra Mundial tras atentar contra un aeropuerto ruso, hecho este que pudimos ver en Modern Warfare 2 y que levantó ríos de tinta. Si en la segunda entrega de este spin-off ya vimos como la batalla llegaba hasta Washington, ahora viajaremos hasta Nueva York, Londres, París y Berlín, con escala en países menos comunes en este tipo de títulos, como Sierra Leona o la India.

La campaña en solitario es un espectáculo visual y jugable que nos mantendrá pegados a la pantalla durante unas pocas horas, dependiendo del nivel de dificultad que escojamos al iniciar el título. Si optamos por la opción Veterano, echaremos un buen rato, pero si somos más prudentes y vamos a por la dificultad Normal, no deberíamos tardar más de cinco horas en superar la campaña, un problema que los FPS contemporáneos deberían solucionar a la de ya para ofrecer historias y tramas más profundas. Resulta espectacular en todo momento, pero cinco horas se antoja una duración mínima para una propuesta tan bien presentada.

Dejando de lado esta pequeña colleja a los desarrolladores, la campaña ofrece, ni más ni menos, que aquello que buscan los amantes de la saga Call of Duty: espectáculo y acción, con bastante violencia y mucha explosión y efectos abrumadores de sonido. Algo que para nada resulta negativo, ya que la función de entretener también resulta imprescindible en los títulos de acción en primera persona. Estamos ante una campaña que, si bien no innova, tampoco tiene aspectos negativos más allá de su duración, por lo que debemos catalogar la experiencia de divertida, mucho más que superproducciones cinematográficas con aires de grandeza. Esto es ficción, no conviene olvidarlo, y resulta endiabladamente épica, aunque cada vez impacte menos al usuario que un caza enemigo pase soplándole la oreja.

DE NUEVO, LA DICHOSA POLÉMICA

Imagen de Modern Warfare 3 en PS3

Como ya hemos comentado, Modern Warfare siempre ha tenido alguna polémica tras su lanzamiento por culpa de contenido violento o moralmente dañino, según la prensa no especializada. Si en Modern Warfare 2 tuvimos que soportar centenares de comentarios despectivos hacia el mundo de los videojuegos tras la misión No Russian, en la que podíamos participar en una matanza de civiles en un aeropuerto ruso, aquí no iba a ser menos. Infinity Ward, que no se ha cortado hasta el momento a la hora de ofrecer escenas crudas (algo que aplaudimos) vuelve a hacernos partícipes de una situación dura, aunque en esta ocasión de una manera diferente, puede que menos justificada que en MW2.

Sea como fuere, y como ya ha sucedido en títulos anteriores de la saga, tendremos la opción de eliminar las secuencias “moralmente peligrosas” al principio del juego, incluso antes de llegar a los menús. Esta pantalla de advertencia, que se repite hasta en dos ocasiones, saldrá justo después de la escena introductoria, por lo que corresponderá a los jugadores decidir si quieren evitar ese contenido, sin que ello afecte en ningún momento a la experiencia del juego, ni a la consecución de logros o trofeos.

Como obra de ficción, Modern Warfare 3 apuesta por explorar la trama de una forma, que puede no gustar a ciertos usuarios y a todos aquellos que no hayan tenido nunca ninguna experiencia con la franquicia Call of Duty, pero que resulta igual de valida que la forma elegida por otros títulos. Si bien aquí el realismo de la batalla permanece ausente, el punto de vista es muy del estilo Michael Bay y hasta se cae en el fascismo panfletario, la etiqueta de obra de ficción hace que nos tomemos todo con calma, o así debería hacerlo.

CALL OF DUTY: MODERN WARFARE 3-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción, campaña y polémica.

PÁGINA 2 – Apartado Técnico y Jugable.

PÁGINA 3 – Multijugador.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

Antonio López 18 | 11 | 2011