Treyarch vuelve a encargarse de una entrega de la franquicia Call of Duty con Black Ops, uno de los títulos más esperados de este 2010 y, posiblemente, el gran éxito de las próximas Navidades, con permiso de Wii, Move y Kinect. La oferta interactiva de la saga se amplia con una obra sobresaliente en muchos aspectos, que gustará a todos los amantes de la acción, tanto en solitario como en su vertiente multijugador, ya sea competitiva o cooperativa.

Y es que Black Ops no sólo busca mantener el éxito económico de la franquicia, si no que se atreve, además, en la mejora de varios aspectos jugables y ofreciendo una campaña principal espectacular, de las que quitan el hipo, que podremos disfrutar todas las veces que queramos sin darle importancia a su duración o a cualquier otro aspecto similar siempre criticado en esta producción de Activision.

Las disputas de la editora norteamericana con Infinity Ward podrían dar al traste con la subsaga Modern Warfare y Treyarch ha sabido poner sus cartas sobre la mesa. A diferencia de esa ruleta rusa que protagonizamos en nuestro particular viaje a los infiernos del sudeste asiático, los responsables de World at War sabían muy bien donde se encontraban la balas en el cargador y han sido capaces de crear una obra intensa, emocionante y siempre in crescendo.

A todo, esto debemos sumar una ambientación estupenda y una trama narrativa muy influencia por los filmes de espías de los años 60 y 70, aunque con la acción y las explosiones de las superproducciones de hoy. La Guerra Fría se convierte en el marco ideal para desarrollar la acción, con personajes reales que significaron un antes y un después para la historia contemporánea y que han avivado la llama de la polémica. Sobra decir que esta ficción bélica no hace más que proponer una aventura de acción donde cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Pero, mejor nos adentramos en la propuesta interactiva para descubrir sus aciertos y errores.

ROJOS Y YANKIS


Parece mentira que no haya sido hasta ahora que la franquicia Call of Duty se ha fijado en buena parte de un periodo histórico tan interesante como la Guerra Fría para centrar uno de sus argumentos y, con casi toda seguridad, iniciar una subsaga que podría tener futuro. La trama alterna varios escenarios temporales, por lo que no todo será lo que parece. Para refresca la memoria al lector menos interesado en las clases del instituto o, mejor, para demostrar el analfabetismo patente en las generaciones actuales (con excepciones, por supuesto), conviene recordar que la Guerra Fría enfrentó, sobre todo en el terreno político, a la extinta Unión Soviética con los EEUU. El bloque comunista contra el bloque capitalista. Para más información, los interesados no tienen más que acudir a su profesor o libro de historia predilecto. La Wikipedia también puede servir.

Volviendo a la obra interactiva que nos ocupa, resulta tremendamente curioso ver los comentarios que la publicación de Black Ops está generando en determinados territorios, especialmente en Cuba, donde ya ven la obra como una jugarreta fascista y golpista que intenta llevar a cabo la acción que en ningún momento se concretó durante la Guerra Fría. El asesinato de Castro se ha convertido en la patata caliente de esta obra de ficción, donde tampoco salen bien parados rusos y demás camaradas comunistas. Sería sensato por parte de todos los “tertulianos y expertos en videojuegos” que pueblan las televisiones probar la obra que tanto critican antes de hablar, comprobando así que en la ficción, todo puede arreglarse con una brusca maniobra de despiste.

Pero, y ahora en serio, retornando al punto central narrativo de la obra, nos encontramos con hasta tres personajes protagonistas que vivirán complejas situaciones mientras desarrollan misiones especiales, de carácter secreto, para el gobierno de su país, que busca acabar con el comunismo cueste lo que cueste. La acción estará presente en todo momento y apenas tendremos momento para el descanso, pues siempre habrá un enemigo dispuesto a terminar con nuestra vida o dejarnos el cuerpo relleno de plomo.

La campaña individual ofrece una excelente variedad de situaciones, consiguiendo que el usuario nunca se aburra y se mantenga pegado a la trama, realmente elaborada y, posiblemente, logrando ofrecer la mejor campaña de toda la saga Call of Duty, algo que nos alegra como usuarios amantes del juego tradicional, donde el multijugador no era más que un añadido. Secuencias impactantes se sucederán y entremezclarán con otras más emotivas, aportando ese punto humano que tan bien le queda a la franquicia de Activision.

Resulta complicado no destripar detalles importantes, más teniendo en cuenta que ya se han encargado de ello los medios generalistas, pero aquí vamos a optar por el silencio, como si de un secreto de estado se tratase. El modo principal del título es divertido, variado, con personajes interesantes y una jugabilidad perfecta, razones más que suficientes para considerarlo atractivo. Si a ello sumamos ciertos detalles de la trama y momentos únicos (homenaje a esa obra maestra llamada El Cazador, dirigida por Michael Cimino en 1978 incluido), tenemos la campaña más redonda de la saga CoD. Lo cual no evita los típicos tópicos de americanos buenos y rusos malos. Un cliché tan viejo como divertido, que esperamos algún día ver desde la perspectiva comunista.

CALL OF DUTY: BLACK OPS-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Apartado técnico y jugable.

PÁGINA 3 – Multijugador.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

Antonio López 17 | 11 | 2010