DI DI MAU! DI DI MAU!

En su vertiente jugable, Black Ops sigue las pautas marcadas por Modern Warfare 2 y vuelve a ofrecer una opción de jugabilidad perfecta, casi sin fisuras, que nos permitirá disfrutar en todo su esplendor del modo que queramos. La mecánica de juego será idéntica a la vista en otras entregas, con hasta dos armas en nuestro inventario, diferentes gadgets, granadas y un arma de combate cuerpo a cuerpo, que nos sacará de momentos apurados cuando sea necesario. Por descontado, el sistema de salud se repite con respecto a entregas previas anteriores.

Además de los combates a pie tendremos la opción de utilizar diferentes vehículos a lo largo de la historia. Motos, coches, camiones y helicópteros desatarán nuestra vena destructiva y caótica, originando desolación allá por donde pasemos. Como ya hemos comentado, la campaña principal es rica en situaciones variadas, algo que afecta a la jugabilidad de forma positiva, aportando momentos frescos y originales. El principal cambio con respecto a Modern Warfare 2 lo encontramos en el estrechamiento de los escenarios, que serán menos abiertos, algo que repercutirá también de forma positiva, en este caso en el apartado gráfico, del que hablaremos más adelante.

Black Ops, además, ofrece una Inteligencia Artificial bastante elaborada. Siempre iremos acompañados por aliados y los enemigos serán lo suficientemente listos como para tendernos pequeñas emboscadas. Todo esto, lógicamente, variará dependiendo del nivel de dificultad que hayamos seleccionado. A lo anteriormente destacado conviene sumar la calidad de las secuencias interactivas, algunas de ellas terriblemente violentas. Algo que, por suerte, podremos desactivar si no queremos ver más sangre de la necesaria. No obstante, la calificación del título recomienda la obra sólo para adultos, por lo que nadie debería rasgarse las vestiduras por ello.

VISIÓN BÉLICA

A nivel gráfico, Black Ops cumple perfectamente con su cometido y ofrece impresionantes espacios abiertos a la vez que detalla con gran saber hacer los entornos cerrados. Como ya hemos comentado anteriormente, la reducción del espació jugable hace que los mapas parezcan más pequeños pero, por suerte, el efecto conseguido ofrece todo lo contrario, con grandes paisajes y panorámicas que nos dejarán boquiabiertos.

Treyarch ha utilizado el mismo motor gráfico usado en World at War, aunque han realizado una serie de retoques que han sentado de maravilla al apartado visual. Así, tenemos una mejor definición de imagen, paisajes más amplios y con una mayor profundidad de campo y unas animaciones faciales más completas, logrando otorgar verosimilitud a los personajes. El modelado de los mismos resulta siempre correcto y, para nuestro regocijo, la tasa de “frames” por segundo se mantiene siempre estable, con una imagen realmente fluida y dinámica, donde los errores pasarán desapercibidos gracias a la siempre presente diversión.

Al efecto de inmersión cinematográfica ayuda la lograda ambientación del juego, que ofrece un correcto retrato del periodo histórico tratado. El diseño artístico de la obra es muy similar a lo ya visto en otras entregas de la saga Call of Duty, aunque aquí se ha prestado especial atención a espacios escénicos interactivos tan dispares como junglas, ciudades o túneles subterráneos, lo que otorga un punto de vista diferente para un “shooter” que, en el fondo, no ofrece nada nuevo, pero consciente como es de ello, opta por regalarnos un trabajo digno y plausible, destinado a cualquier buen amante del género de acción en primera persona.

ESPECTÁCULO SONORO

Por supuesto, el apartado sonoro del juego ofrece una biblioteca de efectos tremenda, con explosiones, disparos, golpes, frenadas, pisadas y demás a un ritmo vertiginoso. El montaje de sonido ayuda como siempre en la buena inmersión dramática y la banda sonora nos acompaña en los momentos más importantes. Aunque no hay escenas tan míticas como las vistas en Modern Warfare 2, seremos testigo de momentos únicos, que también se grabarán a fuego en la memoria de los videojugadores.

En la versión original, los siempre grandes Gary Oldman y Ed Harris prestan sus voces a sendos personajes secundarios, convirtiendo en producción hollywoodiense la obra que nos ocupa. En España, el juego llega completamente en castellano, donde destaca una excelente y profesional labor de los dobladores. Por desgracia, algo ha debido fallar en el proceso de post producción, ya que en muchas ocasiones el volumen bajará automáticamente durante un diálogo y se producirán breves fallos en la sincronización entre voz y personaje virtual. Estos problemas ya están en conocimiento de Treyarch, que buscará solucionarlos mediante un parche de actualización.

No obstante, conviene realizar un pequeño tirón de orejas a los encargados de la localización del título en español. No estaría de más poder contar con unos subtítulos para la historia y, sobre todo, sería genial poder disfrutar de la obra en su versión original. Sin desmerecer la labor de los profesionales dobladores españoles, hubiéramos aplaudido con entusiasmo poder escuchar al bueno de Gary Oldman o al genial Ed Harris en este Black Ops. Con todo, la labor de sonido es notable, por lo que todo el mundo podrá disfrutar con el sistema de audio del que disponga.

CALL OF DUTY: BLACK OPS-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción e historia.

PÁGINA 2 – Apartado técnico y jugable.

PÁGINA 3 – Multijugador.

PÁGINA 4 – Conclusiones.

Antonio López 17 | 11 | 2010