El sistema de combate explicado está directamente relacionado con el propio sistema de trabajos que recuerda a los Final Fantasy clásicos. A cada uno de los personajes les podremos profesionalizar en cada uno de los 24 trabajos disponibles, aunque algunos de ellos sólo serán accesibles superando misiones secretas. Al especializar a un personaje en un trabajo, no sólo cambian sus habilidades, sino también su apariencia. Es digno de mención que podamos equipar un trabajo secundario, incluso hacer uso de las llamadas habilidades pasivas para equipar poderes que sólo están presentes en otras clases. Así podríamos especializar a un gran guerrero en magia blanca, aunque no tendría el mismo poder curativo que un mago blanco que tenga este trabajo como el principal.

UN CUENTO A TU MEDIDA

El videojuego también tiene unas altas dosis de personalización, no sólo en lo que respecta a habilidades, armas, tipos de ataque o trabajos, sino también en opciones de juego y en reconstrucción. Quizás te suene extraño última palabra, pero en Bravely Default podremos reconstruir el pueblo de Norende tras haber sido devastado en el inicio del juego. Para ello la funcionalidad del Street Pass cobra, una vez más, un gran protagonismo, porque por cada persona que nos encontremos podrá sumarse como aldeano a nuestra ciudad para ayudar a tareas de reconstrucción. Además de divertirnos en este minijuego, también encontraremos habilidades secretas y objetos únicos no accesibles a lo largo de la aventura.

Brave Default Hack'n slash

La personalización también está directamente relacionada con la dificultad. En el programa se permite personalizar la frecuencia de encuentros, y la dificultad del juego en cada momento. Por ejemplo, habrá ciertas zonas por las que ya hayamos pasado anteriormente y no queremos que los enemigos, que aparecen aleatoriamente, nos paren una vez más ralentizando la experiencia jugable. Bajando la frecuencia de encuentros nos va a permitir avanzar más rápidamente, aunque por contra subiremos el nivel de los personajes de forma más lenta. La idea contraria sería aumentar la frecuencia de encuentros para subir las habilidades, trabajos o el nivel de los personajes de una manera más rápida si lo que queremos es derrotar a un enemigo superior que no nos deja dormir. Otros aspectos que podemos personalizar son los indicadores del juego, o incluso acelerar o ralentizar las animaciones que suceden en los combates.

ARTE PORTÁTIL EN MOVIMIENTO

En Bravely Default: Where the Fairy Flies tenemos un apartado visual que se escapa de los cánones actuales. Los escenarios están totalmente dibujados a mano, y los personajes tienen un aspecto super-deformed que recordarás de los primeros Final Fantasy. Ese carácter preciosista viene potenciado por el buen provecho que se saca de las 3D estereoscópicas de la nueva portátil de Nintendo. El juego cambia totalmente al tener las 3D activadas, ofreciéndonos un paraje de sensaciones que poco juegos antes nos han ofrecido. Cabe decir, que debido a este efecto 3D tan bien conseguido, la imagen se desdobla con mayor facilidad, con lo que los ojos sufren más y no permite que el jugador se mueva mucho de su posición.

Brave Default

La banda sonora es otro aspecto excelente, con multitud de melodías que nos recuerdan a aquellos ritmos nacidos en los 16 bits. La cantidad de temas presentes, muy variados según situaciones, es uno de los aspectos más ricos que contiene esta experiencia de juego. A destacar el excelente doblaje que tiene el programa, pudiendo elegir las voces entre el inglés y el japonés. Para aquellos que no sepan inglés, el producto nos llega con todos los textos traducidos al castellano.

ANÁLISIS DE BRAVELY DEFAULT: WHERE THE FAIRY FLIES – ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción.

PÁGINA 2 – Disfrutemos del juego.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

David Hernández 04 | 12 | 2013