Como si de un camino por descubrir se tratara, el nuevo BloodRayne abandona los preceptos de los títulos originales lanzados a principios de la década pasada para abordar un nuevo sistema jugable no visto hasta la fecha en la saga de Majesco. Obviando su nueva puesta en escena, mucho más actual y en paralelo a otros títulos descargables como Outland o Limbo, BloodRayne: Betrayal se muestra como uno de los juegos de acción en dos dimensiones más logrados de los catálogos descargables de PS3 y Xbox 360.

No esperemos más para comprobar qué nos tiene preparada esta remasterizada dhampir de curvas sugerentes y pechos generosos. Aquí va nuestra apuesta: Monstruos, sangre, cuchillas y carisma. ¿Estaremos en lo cierto? Os adelantamos que una de las cuatro suposiciones falla por completo. Veamos cuál.

CULTURA POP Y SERIE B, LA SEÑA DE RAYNE

De poder jugar y ver un par de vídeos de BloodRayne: Betrayal, Uwe Boll no podría estar más en contra. El autor de culto cuyas obras trascenderán al tiempo y al espacio, transformó en celulosa las aventuras de Rayne -y muchas otras que provenían del mundo del videojuego- manteniendo, incluso añadiendo a la base, el amor por la serie B, la sangre sin motivo y los argumentos disparatados. Estos elementos, no apreciados por la mayoría, se eliminan en esta concienzuda adaptación de las aventuras de Rayne en las 2D.

BloodRayne: Betrayal prescinde de los signos característicos de una serie nacida bajo el manto del cine de terror de los ochenta para centrar su propuesta en un desarrollo en dos dimensiones, uno donde la acción se erige como la primera de las protagonistas de la función. Siguen los monstruos, sí, pero eliminan su tono grotesco e incluso decididamente feo para abrazar un estilo gráfico más centrado en la belleza y en los sprites. Si muchos juegos de la generación de los ocho y dieciséis bits fracasaron en su intento por abrazar unas tres dimensiones aún en pañales y sin duda mucho menos artística a otros no les ha ocurrido.

En el caso de la serie BloodRayne ha pasado justo lo contrario. De un nacimiento en una época en la que las aventuras con féminas aún mantenían buen cartel nació de la mano de Terminal Reality un juego de los de presupuesto medio -cuando éstos aún existían-, con un apartado técnico simple y una mecánica en ocasiones repetitiva. Al margen de esta carta de presentación no demasiado acogedora se hizo con un buen elenco de fanáticos que lo consideraron, afortunadamente, un juego de culto.

BloodRayne tenía muchos defectos, pero el uso de la serie B cinematográfica y sus más grandes efigies así como la inclusión de temas recurrentes en el género slasher e incluso del moderno cine de la crueldad francés, como anticipándolo, lo convirtieron en una pieza con alma propia, con un aura única que lo separó de sus congéneres gracias a su carisma.

Ahora se ha dado el paso contrario. Volvemos a las dos dimensiones, con un apartado gráfico mucho más depurado y con una mecánica que pese a resultar parca de opciones se mantiene equilibrada en todo momento. La mala noticia, que por el camino se ha perdido todo rastro de juego honesto con sus principios. ¿Es mejor juego que los originales? Objetivamente y comprándolo en el tiempo, sí. ¿Es una experiencia tan placentera? De ninguna manera.

RECORDANDO A CLÁSICOS DE LAS 2D

BloodRayne: Betrayal es consciente de su mecánica en dos dimensiones, no se escoge al azar tras concretarse su origen descargable. A diferencia de las aventuras primigenias, la nueva aventura de una irreconocible Rayne apuesta por la belleza en 2D, esa que no cesa de recibir halagos por todos los usuarios. Desde Majesco han caído en la trampa impuesta por las corrientes actuales del indie. Un juego descargable no es bueno sin un apartado gráfico “artístico”, reza el imaginario del usuario vintage.

Por ello Terminal Reality ha decidido ofrecer su serie estrella en esos términos. Betrayal es bello y violento como los originales, pero desde un prisma que no es el suyo, desde una mirada ajena, y es que han sacrificado sus principios de bajo presupuesto con ambiciones enormes por otro juego de bajo presupuesto que quiere parecerlo a toda costa.

Exceptuando el bello apartado visual -que no deja de serlo aunque recordemos los inicios grunge de la saga- el acompañamiento sonoro llama la atención por sus partituras. La música que acompaña a Rayne por sus escenarios oscuros y bellamente decadentes no casa mucho con el nuevo estilo del juego, parece que hayan sido canciones recicladas de caras B de los dos primeros BloodRayne, ensartándolas en el nuevo desarrollo, por lo que no se sienten integradas, no obstante, no dejan de ser canciones animadas con un toque oscuro y gótico pasado por una moderna computadora.

La mecánica de BloodRayne ha sido comprada decenas de veces con Castlevania, una de las series míticas de Konami. Es cierto tan sólo a medias, pues el desarrollo de Betrayal se asemeja a una película de acción animada de la Warner: bella violenta y descerebrada. No quedan concesiones, pues, a los Castlevania nacidos tras la aventura de Alucard en la primera Playstation. La exploración queda eliminada de la función de Betrayal, que se centra en avanzar de izquierda a derecha sin ningún miramiento.

En cuanto al apartado de opciones, la aventura está programada para mejorar la puntuación en cada fase, con el único aliciente de comparar dichos números con los de otros usuarios. En cuanto a las diferentes mecánicas de combate, Rayne puede atacar de dos formas diferentes, con sus cuchillas y con sus pistolas podrá acabar con los diferentes enemigos de los escenarios. Además podrá utilizar algunos combos con los que aumentar la puntuación. No son muchos, pero sí están perfectamente integrados en la acción y con ellos puede bastar para acabar con el exigente videojuego de Majesco.

BloodRayne: Betrayal se encuentra entre los más divertidos videojuegos descargables de este verano, uno que será disfrutado al cien por cien por los usuarios que nunca hayan jugado a los originales, por muchas cosas: Por su apartado técnico, por la belleza del modelo de Rayne en el juego, por su violencia y su desarrollo clásico en 2D. Por contra, quien conozca las raíces de una serie nacida de lo más sucio y pegajoso del ocio del entretenimiento tan sólo verá un juego notable de acción protagonizado por una Rayne rediseñada para gustar en los tiempos actuales, craso error.

BLOODYRAYNE: BETRAYAL-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 23 | 09 | 2011