¡Gladiadores a la arena! La Roma imperial más steampunk llega a PC, PlayStation 3 y Xbox 360 de la mano de los madrileños de Freedom Factory con BloodBath, una arena online, en la que lucharemos a muerte…

BloodBath

Freedom Factory ha lanzado al mercado el juego BloodBath al mismo tiempo que el beat’em up callejero Kick-Ass 2, y ambos presentan los mismos errores técnicos. Aunque la idea de BloodBath pueda parecer interesante, presenta las mismas carencias gráficas y técnicas que su compañero de estudio, aunque en su caso, se note menos.

En BloodBath nos ponemos en la piel de un gladiador que lucha a muerte contra sus compañeros de arena. En combates de todos contra todos o por equipos entre un máximo de tres personajes por bando (rojo y azul), debemos ayudar a que nuestro equipo gane e intentar destacar como el jugador que más muertes consigue, que menos veces muere o que más asiste en muertes. En el juego solo encontramos dos modos: online y entrenamiento. En el modo online buscaremos oponentes en línea para darnos de mamporros con otros jugadores, mientras que con el modo entrenamiento, podemos practicar nuestros movimientos contra la máquina.

En el modo online participaremos en torneos por equipos en partidas libres o de clasificación para ranking. Para jugar, podemos escoger entre un puñado muy limitado de gladiadores (seis, una mujer), que una vez en la arena, poco se diferencian pues la experiencia se vuelve un amasijo de mamporros a ver quién puede más con golpes de definición pobre. La mejor parte del online, se convierte en la peor: si el pique entre jugadores pudiera ser la razón de ser del modo (del juego), se nos antoja absurdo por los pocos jugadores que encontramos y la mayoría de las veces nos enfrentaremos contra bots por la gloria. Así no hay manera de reaccionar como equipo y trazar, sin palabras, estrategias de combate.

Tampoco los combates tienen la intensidad necesaria como para emocionarnos con la idea de jugar en partidas privadas y machacar a los amigos que han caído en la trampa.

En el online podemos elegir entre cuatro tipos de partida: 2v2, 3v3, Domination (controlar puntos determinados) y Wagon (empujar una vagoneta hasta la base contraria).

BloodBath

En el modo entrenamiento nos encontramos con enfrentamientos de todos contra todos entre cuatro personajes en un escenario despejado o con sorpresas (trampas, personajes neutrales que intentan fastidiar a todos por igual). Es el modo ideal para prepararnos para el online, para aprender los mejores movimientos de cada personaje o para probar los diferentes gladiadores para elegir a nuestro favorito… O lo sería si realmente tuviéramos que preparar movimientos o si los bots que tenemos enfrente no tuvieran la cabeza llena de serrín. IA bajo mínimos.

La estética de los personajes es de gladiadores steampunk y sus armas hacen honor al estilo. Gráficamente no es de la parte final de PlayStation 3, aunque han conseguido que los combates sean fluidos, es lo único que podemos decir de ellos. Para luchar solo tenemos dos botones para atacar, uno para protegernos y otro para fijar objetivos. Combinando los botones de ataque, cada personaje tiene tres combos, y además, disponen de una técnica especial con la que pueden matar a un enemigo de un golpe, pero que se gasta en cada vida que se usa.

Se echan de menos técnicas elaboradas, combos más completos o la personalización de nuestros guerreros, entre otras tantas cosas.

En conclusión. Un juego pobre en ideas, limitado en gráficos, de jugabilidad tediosa y poco imaginativa que además, solo cuenta con modo online, por lo que no hay campaña offline con historia que pueda tirar del carro. Para colmo, un juego online sin muchas ventas, nos deja enfrentándonos a bots tanto en el modo principal como en el de entrenamiento.

Rocío González en 25 | 07 | 2014