La edad de oro de los juegos de lucha data de las 16 bits, con el exponente claro de series como Street Fighter o Mortal Kombat que, basándose en la lucha bidimensional, han conseguido atraer a multitud de usuarios en todo el mundo. Su secreto fue una jugabilidad depurada, unos personajes bien diferenciados y un elenco de modos de juego que ofrecían horas de rejugabilidad sin demasiadas complicaciones.

Poco después, con la siguiente generación de consolas en las 32 y 64 bits, empezaron a surgir series en 3D como Tekken o Virtua Fighter y la amplia variedad de movimientos poniéndose de moda los susodichos combos y la lista interminable de habilidades y barras por personaje. Durante esta generación los juegos de lucha se popularizaron hasta masificar un género que dejaba atrás los conceptos clásicos e intentaba innovar por la vía tecnológica, perdiéndose cierto carisma que muchos usuarios clásicos demandaban.

En la actualidad la comunidad de desarrolladores se ha propuesto volver a las raíces bidimensionales del género pero sin olvidar los avances jugables y técnicos que se han ido introduciendo en las generaciones pasadas. Un claro ejemplo lo vemos con Capcom y su Street Fighter que con una combinación de lo nuevo y lo viejo ha conseguido catapultar de nuevo a su emblemática serie a lo más alto. En todo caso, Arc System Works siempre ha remado a contracorriente y con BlazBlue: Calamity Trigger dio una vuelta de tuerca espectacular al género que dejó a primeros de año un gran sabor de boca.

PULIENDO UN DIAMANTE EN BRUTO

Ahora, escasamente unos meses después que Calamity Trigger, nos llega su continuación Continuum Shift, que curiosamente nos llega con bastante retraso y a las puertas de una nueva entrega de la serie. Un “timing” bastante particular de lanzamientos que pueden llegar a saturar el mercado por estos lares, aunque a buen seguro que a los amantes de las luchas en 2D les va a encantar.

El corto espacio de tiempo entre una entrega u otra no va a permitir, como es lógico, implementar una larga serie de novedades a la entrega, y si somos sinceros, ni falta que hace. Continuum Shift recubre de platino el baño de oro jugable y visual que ya de por sí tenía su antecesor, mejorando varios aspectos como el equilibrio entre los luchadores, la suavidad de movimientos, la potencia de los combos, y dando un empujón a los modos de juego que repiten.

En todo caso, profundizando un poco más, lo que más llama la atención a primera vista es el plantel de luchadores. Si el original ofertaba 12 personajes, algo que a primeras parece poco, se ha demostrado que la diferenciación de cada uno de ellos junto a la profundidad narrativa impuesta justificaba el número. En esta entrega tendremos dos personajes más junto a otro secreto que no desvelaremos. Así aparecen Hazama y Tsubaki, personajes que pueden gustar o no, pero que dotan de cierta savia nueva al plantel.

AMPLIA OFERTA DE COMBATES

Los modos de juego de Continuun Shift están expuestos a modo de lista que inunda la pantalla, con un número que puede catalogarse hasta de exagerado y que dota de una duración mayúscula al juego. Muchos modos repiten de la anterior entrega pero otros se estrenan. Los nuevos son el Tutorial que nos permite aprender los fundamentos básicos del juego, la mecánica de la lucha 2D y el sistema de lucha de Blazblue que es más complicado de lo que a principio parece.

El otro modo que entra por la puerta grande es el Legión, que a modo de tablero nos permite crear nuestro propio ejército de luchadores mientras vayamos derrotando a los contrincantes. La idea es conquistar todas las bases para que acaben estando bajo nuestro control. Un modo bastante fresco y diferente a los demás que será visita de la mayoría de los usuarios.

Otros modos que debemos reseñar por su importancia son el Arcade, que nos ofrece historias individuales de los personajes mientras luchamos en una decena de niveles contra la máquina, permitiendo que otro jugador se enfrente a nosotros con solo activar otro mando. El modo Enfrentamiento nos pone en partidas contra otro jugador o contra la máquina pero en esta ocasión personalizando las reglas de combate, eligiendo el escenario y hasta la música de fondo. En el modo ataque por puntos, como bien dice su nombre, nos permite enfrentarnos a rivales con la principal preocupación de hacer un buen papel para conseguir el máximo número de puntos, pudiendo registrar dichas puntuaciones en la comunidad del juego.

En el Entrenamiento iremos directamente a luchar bajo el escenario, rival y condiciones impuestas, sabiendo ya los fundamentos básicos y los golpes de nuestro personaje favorito. En el modo Desafío tenemos una serie de sencillas misiones que versan sobre realizar una serie de combos o movimientos en los combates para poder superarlos. En el modo Historia, el que puede considerarse el modo principal, nos permite seleccionar a uno de los personajes para vivir una novela visual con todo lo que ello conlleva. Así tendremos bastante de texto, a veces demasiado a nuestro gusto, y una serie de combates que sirven de unión a las escenas posteriores. Los acontecimientos continúan a los del juego anterior, y se profundiza de una manera muy acusada en los caracteres y pretensiones de cada uno de los personajes, con distintas alternativas que deberemos ir tomando para alcanzar el final verdadero.

Otros pequeños modos que tendremos para seleccionar es la Galería, donde podremos ver videos del juego, escuchar música, observar ilustraciones y degustar las voces de cada uno de los personajes en distintas situaciones. Mientras, en la sala de Proyección tendremos las pertinentes repeticiones de nuestros combates y de otros que hayamos descargado de la comunidad. Y como no, el modo online multijugador para enfrentarte a jugadores de BlazBlue de todo el mundo, con los marcadores, las salas para los jugadores y lo mejor de todo es que no habrá lag desarrollándose así combates muy vistosos y llenos de estrategia jugable, un lugar idóneo para aprender técnicas avanzadas.

CADA PERSONAJE, UN MUNDO

A pesar de que la jugabilidad 2D pueda parecer a primeras una dimensión fácil con la que lidiar, en Continuum Shift la profundidad del combate y la estrategia se basan en un elaborado sistema de combos y pulsaciones de botones para vencer. El hecho de aporrear botones tiene poco sentido en la serie y el dominar los movimientos de cada uno de los personajes nos podría llevar multitud de horas.

Obviando los tres movimientos de ataque divididos por intensidad y los Drive en los especiales, hay otros factores a tener muy en cuenta como por ejemplo el escudo de defensa y los golpes de barrera, que nos van a enseñar cuando se deben realizar mejor los bloqueos y bajo qué sentido. Siempre debemos mirar con atención el indicador de barrera que se va consumiendo conforme utilicemos la barrera algo que, si se consume, nos pondrá en varios problemas. Debajo de la pantalla, casi desapercibido, nos encontramos con el indicador de ira, que se irá consumiendo al realizar envites de distorsión u otros movimientos especiales.

ASPECTOS TÉCNICOS

Visualmente contemplar un combate en Blazblue: Continuum Shift es una delicia, y es que la jugabilidad bidimensional es capaz de ofrecer un arte digital distinto a lo que estamos acostumbrados a día de hoy. Simplemente contemplar a los personajes, dibujados a mano, con animaciones exquisitas, es un premio para los amantes del dibujo y la animación. Por otra parte, los escenarios en 3D cumplen su función, con una amplia variedad de los mismos y con un ofrecimiento sin tapujos de detalles en cada una de sus zonas.

Luego, los efectos de las habilidades especiales es un resultado pirotécnico y visual que merece la pena contemplar. En todo caso si lo jugable está a buen nivel gráficamente no lo es tanto en las distintas escenas de video que se van presentando, que cumplen bien, pero que no son precisamente el fuerte del juego. Las voces están tanto en inglés como en japonés, con unos textos al castellano. Aún así un pequeño tirón de orejas a la traducción del juego, que no es del todo acertada y nos recuerda a aquellos tiempos cuando se empezaron a traducir juegos al español y que estaban repletos de faltas sin sentido. Las melodías se recuperan en su mayoría de la anterior entrega, alguna se remasteriza y otra entra nueva. En general son sobresalientes, pegadizas y siempre que te gusten este estilo de canciones de estilo tecno japonés, no te cansarás de oírlas.

Estamos ante un videojuego tan largo como infinito. Multitud de modos de juego, la presencia del online y personajes suficientes para asegurarnos muchas horas de disfrute. No es un título para principiantes en juegos de lucha, no es un título nada fácil de dominar al completo, pero es un reto continuo y quizás el juego de lucha clásica que muchos llevaban esperando.

BLAZBLUE: CONTINUUM SHIFT-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

David Hernández 14 | 12 | 2010