En un momento en el que los juegos progresivamente divergen más entre la escena indie y la categoría AAA, cada vez somos más los que buscamos títulos de clase media, en los que se puede observar calidad proveniente de la experiencia (y un presupuesto detrás) y el salto directo a la acción propio de los juegos independientes.

En Blackguards nos encontramos con un gran ejemplo de este punto medio. Daedalic Entertainment, muy conocida por sus títulos en el mundo de Deponia, así como el esperado RPG Divinity: Original Sin, ha querido saltar de su experiencia en las aventuras al clásico RPG por turnos.

Blackguards

Blackguards no defrauda en ningún momento en términos de historia. Desde que la primera escena entra en pantalla, la oscuridad nos envuelve, nos sumerge y presenta una trama donde esta vez no somos héroes con una gran trayectoria, sino forajidos envueltos en la muerte de una mujer.

El mundo en el que se desarrolla esta peculiar historia está basado en el juego de rol alemán The Dark Eye, y ambientado perfectamente en este. Por ello, en todo momento nos encontraremos en ambientes oscuros y extraños, donde solo encontraremos claridad en ciertos pueblos y ciudades.

Y esto es algo que ha sabido hacer muy bien el equipo de diseño, a través de muertes crueles, personajes oscuros, dudas sobre nuestros compañeros, y una trama que desde el principio promete intriga: descubriremos cómo hemos sido un peón más en la de seres poderosos, uno de tantos otros, y no parece que los últimos.

 

ANÁLISIS DE BLACKGUARDS – ÍNDICE

Chus Seoane 23 | 05 | 2014