Es un género en el que es muy difícil hablar de gráficos. Normalmente los gráficos en los juegos por turnos han de cumplir su función para soportar un bien mayor, la jugabilidad. No vamos a ver una calidad muy pulida, tampoco será necesario el uso de grandes máquinas para mover a nuestros personajes.

Fuera de la introducción, que usa el formato cómic estilo Sandman con blancos y negros, con movimiento de cámara dinámicos, el resto de momentos que dirigen la historia será con el propio motor de juego, más bien estático, y el uso de diálogos y toma de decisiones. Que cumplen perfectamente su función.

Blackguards

En donde más cómodo se mueve el juego en cuestión de gráficos, como he comentado anteriormente, es en los hechizos. Aquí Blackguards brilla por su capacidad de sorprendernos, tanto en el lanzamiento del hechizo en sí, como los efectos adversos en el terreno o los daños colaterales, que harán las delicias de los más roleros, haciéndonos disfrutar por un instante del poder de nuestros personajes.

 

CONCLUSIONES

Tenemos delante un juego que se aferra al género, con ciertas novedades con respecto a la interacción de los escenarios, y la cada vez más famosa gestión del loot, aunque esta vez sin legendarios o épicos en nuestros bolsillos.

Los más asiduos al género disfrutarán con una historia lineal pero muy rica en detalles, que no hará que nuestro interés se pierda en ningún momento, con unos personajes carismáticos y únicos. Y los recién llegados disfrutarán de la diversidad de batallas, escenarios y efectos que espero cada vez más se vean reflejados en el rol por turnos.

 

 

ANÁLISIS DE BLACKGUARDS – ÍNDICE

Chus Seoane 23 | 05 | 2014