Bastion se ha destapado como uno de los insustituibles de las plataformas descargables, otro más en lo que va de año. Y es que tanto Xbox LIVE como Steam o Playstation Network se han convertido en las acogedoras casas de títulos que de otra forma no podrían tener más opción que convertirse en un juego de navegador gratuito. Bastion se adentra en el salón de la fama de lo que llevamos de 2011 como un juego indispensable para todo amante de la belleza gráfica y de la jugabilidad bien entendida y equilibrada. Junto con otros videojuegos espectaculares en su concepción y realización como Outland, Limbo o Trials HD, Bastion tiene su hueco asegurado gracias al díptico belleza/mecánica, cada una representada y ejecutada con maestría por los semidesconocidos -hasta ahora- desarrolladores Supergiant Games, una empresa californiana que ha concebido Bastion como primer título de su esperanzadora carrera.

No es casualidad, pues, que Bastion haya sido galardonado en varias ocasiones en un evento del calibre del E3 de Los Ángeles. La delicadeza de sus elementos contrasta con otros títulos más directos y, justamente ese hecho es el que convierte a Bastion en un juego peculiar y único, pues su mecánica y su desarrollo no se diferencian mucho de juegos actuales y pasados. Es, en definitiva, el mimo y el cuidado de los diseñadores gráficos y dibujantes lo que convierte al juego de Supergiant Games en una delicia para los sentidos, tanto para el oído como para los ojos. Nos adentramos en los dominios de “The Kid”, el chico que protagoniza esta aventura de superación y valor en un mundo mágico y bello como pocos.

THE KID Y EL VIAJE DEL HÉROE



El planteamiento de Bastion es simple, básico. Se trata de un juego de acción y rol, donde los elementos más aventureros y también los referidos a la equipación de armas, golpes especiales y mejoras del héroe quedan en un lugar secundario. En primer lugar es un juego de acción, de vista isométrica y que narra la gran aventura de The Kid. Como hemos mencionado, todo aspecto proveniente del rol está trabajado con gran atención; las armas y sus mejoras son originales, interesantes y abundantes, así como el resto de opciones para el propio avatar. El resto es un juego de acción y de exploración limitada que se tiñe de manera magistral con elementos de aventura onírica y fantasiosa, dando lugar a un juego que no innova en la mecánica, pero sí la lleva hasta una nueva meta, multiplicando las opciones de exploración y equipación de manera gradual a medida que avanzamos la aventura.

1.200 puntos Microsoft es el precio de un juego dotado de un carisma innato, como algunos de los mejoras descargables del año, que deben innovar y arriesgar muchas veces en su apartado visual para llamar la atención de los compradores online. La experiencia que se recibe por ese precio es, no obstante inmensa en muchos sentidos. A medida que avanzamos con nuestro personaje descubriremos nuevos mundos, armas y mejoras; todo ello con un sentido del ritmo muy bien ejecutado por los chicos de Supergiant Games, donde no viviremos apenas momentos de apatía hacia el juego que tenemos entre manos.

BASTION: UNA LUCHA DE FONDO

El elemento clave en el desarrollo de Bastion, más allá del soberbio trabajo artístico y técnico son las opciones desbloqueables de nuestro avatar. A medida que avanzamos y derrotamos enemigos podremos utilizar una serie de objetos previamente desbloqueados según nuestro nivel para mejorar la experiencia de combate. Tanto para las armas (muy originales todas ellas y alejadas en su mayoría de lo canónicamente recomendable para este tipo de aventuras de fantasía), como para el propio niño protagonista se nos ofrecen una serie de cavidades con las que otorgar una mejora o poder especial.

El motivo de tan satisfactorio trabajo reside en la aparente sencillez de manejo y las, a priori, limitadas opciones de desbloqueo. En el fondo son decenas y decenas de formas de jugar que cambian por completo la experiencia de juego, pues podremos seguir un estilo de combate a larga distancia, tipo tanque, de rapidez y huida, etc. Todo ello, junto con los minijuegos y las habilidades dan a Bastion una profundidad de opciones excelente, tanto, que deja en ocasiones al propio juego y a su mecánica de golpes, acción y un poco de exploración como meros acompañantes de la equipación de objetos o armas.

ESTÉTICAMENTE IMPECABLE



El motivo por el que Bastion ha conseguido encandilar a medio E3 y a muchas revistas especializadas es su excelso apartado gráfico y técnico. No solamente el trabajo referente a su arte y los tonos de color sobresalen de la media de juegos, no únicamente descargables, sino de todos en general; también el esfuerzo técnico de construir y destruir los escenarios como moldes resulta de lo más llamativo.

Con ello se desmarca de otros juegos que ofrecen un trabajo artístico de gran altura pero con simples construcciones de escenarios. En Bastion, tanto la forma como el fondo llegan a cotas de calidad pocas veces vista. Los elementos destruibles, miles por fase y el propio diseño de cada objeto del juego lanza la figura de Jen Zee, encargada del arte de Supergiant Games, hasta los más altos estándares de calidad dentro del ocio electrónico, pues aún rememorando otros estilos, no se puede catalogar su trabajo, a medio camino -aunque suene extraño- entre el manga, el estilo europeo de cómics y el realismo colorido.

BASTION -ÍNDICE

PÁGINA 1 – Análisis.

PÁGINA 2 – Conclusiones.

Adrián Hernán 04 | 08 | 2011