Ubisoft vuelve a los orígenes de la saga con Assassin’s Creed Unity, pero demuestra la veteranía que siete años de franquicia le otorgan. Pasamos de una América cautivadora pero polémica, menos vertical de lo que nos gustaría y con unas divertidas batallas navales pegadas, y recuperamos las grandes ciudades, los enormes edificios, la verticalidad característica. Lo hacemos de la mano de un nuevo personaje, Arno Dorian, que se sitúa entre la seriedad de Altaïr, sin su rectitud, y el desparpajo de Ezio, con sus timbas pero con menos líos de faldas. Serán sus recuerdos por los que recorramos una de las épocas más convulsas de la historia reciente de Francia, la Revolución, con La Toma de la Bastilla, el Asalto a las Tullerías, el septiembre negro que le siguió, la caída de la monarquía…

Análisis de Assassin's Creed Unity
Al amparo de una ciudad mágica como París, a escala 1:1 con el personaje y que se presenta como el mapa más grande que hemos tenido que recorrer (benditos viajes rápidos), acompañaremos a Arno desde su iniciación hasta su consagración en Asesino mientras venga las muertes de quienes más han marcado su vida.

El París de las bulliciosas calles, el de las altas iglesias y el de infinitas catatumbas se dan la mano para ofrecer diferentes formas de movernos por la ciudad. No podemos olvidar las habituales atalayas o los café de Arno con los que haremos negocio por toda la ciudad y que nos permitirán desplazarnos rápidamente de un punto a otro, y no porque el mejoradísimo sistema de parkour no sea adictivo, que lo es, mucho; pero es que París es GRANDE, con mayúsculas.

Assassin’s Creed Unity presenta un juego de acción sandbox que deja la ciudad de París a nuestra disposición. Con mejorados sistemas de sigilo, combate y parkour tenemos que acompañar al nuevo héroe de la saga en una historia de intrigas, conspiraciones y traiciones que pondrán en jaque al mundo de Asesinos y Templarios. Lo que comienza como una misión de venganza, termina por desenmascarar a los verdaderos poderes ocultos de la Revolución Francesa. El desarrollo del título se ha llevado a cabo en las oficinas de Ubisoft Montreal, habitual sede de operaciones de la franquicia. La travesía hasta su lanzamiento ha durado casi cuatro años y es que el proyecto se puso en marcha poco después de publicarse Assassin’s Creed: La Hermandad (2010).

La historia es una borrachera de realidad y ficción, con personajes creados para la misma y otros extraídos de la historia real como Napoleón, el Marqués de Sade o Robespierre, por citar lo mejor de cada casa. En la narración de la lucha entre las facciones de Asesinos y Templarios, se cuela una fantasiosa conspiración que apunta con el dedo a los verdaderos culpables del caos vivido en la Revolución, pero no haremos aquí spoiler alguno. Descubrir qué poderes se mueven en la sombra será nuestro cometido. O más bien el de Arno, a nosotros  que estamos conectados a Helix donde no deberíamos (nos despedimos hace tiempo de Desmond Miles y ahora somos un usuario anónimo), tenemos otra misión mientras sondeamos los recuerdos de Arno Dorian.

Assassin's Creed Unity

En general, la historia es atractiva sin más y nunca es capaz de crear una verdadera curiosidad. Pronto se convierte en tirar de un hilo tras otro: abrimos una puerta y tras esta, se esconde ¡otra puerta! La historia de amor da volumen a la narración y acerca a Asesinos y Templarios de una manera diferente a la vista hasta ahora o a la que veremos en Assassin’s Creed: Rogue. Pese a esto, es entretenida y variada y aunque no inventa nada nuevo cumple su función, que es proporcionar respaldo y justificar las misiones de nuestro Asesino.

Continúa en la siguiente página >>>

 

Análisis de Assassin’s Creed Unity – ÍNDICE

  • PÁGINA 1: Introducción, historia y contexto
  • PÁGINA 2: Jugabilidad: nuevas mecánicas. Multijugador, Companion App
  • PÁGINA 3: Gráficos y Conclusiones
  • PÁGINA 4: Requisitos de PC
Rocío González en 11 | 11 | 2014