Asistimos a un nuevo lanzamiento de Ubisoft con Assassin’s Creed IV que nos había planteado serías dudas en cuanto a la jugabilidad del mismo antes de probarlo. Sobre todo en lo que respecta al manejo de los barcos. Al fin y al cabo correr, saltar y atacar tampoco suponía ninguna gran novedad respecto a entregas anteriores, pero sí lo era manejar los barcos y atacar a los enemigos.

Nos atrevemos a decir que es muchísimo más sencillo de lo que esperábamos. En los vídeos gameplay se antojaba algo verdaderamente complicado y que requería mucha práctica, pero no es el caso. De hecho es un sistema muy similar al utilizado en GTA cuando debemos disparar desde un vehículo. La diferencia es que en Assassin’s Creed IV Black Flag lo hacemos en un barco cargado de madera que tira y recibe cañonazos y, a veces, barriles cargados de explosivos, lo que supone un verdadero destrozo para los barcos.

Plena batalla naval.

Obviamente, el comienzo del juego es muy sencillo y puedes comenzar a reconocer quien es Edward kenway y la historia que hay tras él. Comenzamos muy poco a poco, con misiones sencillas que sirven de tutorial para comenzar a reconocer para qué sirve cada botón. Desde luego, con el paso del tiempo esto va cambiando y el nivel de dificultad aumenta.

GRÁFICOS DE ACIV: BLACK FLAG

Por otra parte, desde Ubisoft han hecho incapié en los gráficos. Ya no estamos en Europa ni en la fría América del Norte, sino en el caribe. Con las mismas playas y paisajes de ensueño que nos enamoran cada vez que las vemos en fotos y a las que estamos deseando ir. Con aguas cristalinas y transparentes que no hace otra cosa que llamar al baño y a tomar un refresco en ellas con buenos amigos. Pues todo eso también lo transmite el juego.

Edward Kenway.

El agua siempre ha sido uno de los elementos más complejos de plasmar en un videojuego y en los últimos años hemos asistido a una evolución más que notable que está dando sus frutos al final de esta actual generación de consolas y que ya se nota en la nueva. Llevando al Caribe a millones de usuarios y dando tanta importancia al medio marino en este título, desde Ubisoft no podían permitirse tener un agua de calidad mediocre. Habría sido un insulto para los jugadores y una deshonra para la compañía francesa. Y de hecho, el esfuerzo ha dado buenos resultados. Tenemos un agua de gran calidad en la actual generación de consolas y mucho mejor en la nueva.

Por un lado, la textura de ella deja claro sin lugar a dudas que es agua y no una masa biscosa y el movimiento de la misma está muy trabajado. El oleaje en alta mar mueve el barco por completo haciendo en ocasiones pensar que aquello se convertirá en un naufragio.

Paisajes del Caribe.

Por otra parte, los paisajes del título también se han trabajado al límite. Podremos visitar tres ciudades de gran importancia como son La Habana, Kingstone y Nassau. Cada una ambientada en cómo era la ciudad de entonces. Pero lo que más nos ha gustado ha sido los paisajes y la selva que se esconde en muchas de las islas. La calidad de las hojas de los arbustos es exquisita, así como el movimiento de los mismos atendiendo a la fuerza del viento o los pájaros que salen volando asustados cuando ven cómo llega Edward Kenway de golpe e inesperadamente.

La ambientación del juego, no solo en cuanto a los lugares, sino a las personas, su forma de vestir y su comportamiento (excepto algunos soldados que piden a gritos ser asesinados por estar empanados) es fantástica.

ANÁLISIS DE ASSASSIN’S CREED IV: BLACK FLAG-ÍNDICE

PÁGINA 1 – Introducción.

PÁGINA 2 – Gráficos y jugabilidad.

PÁGINA 3 – Conclusiones.

Nacho Ros 29 | 10 | 2013