Desde que las consolas son consolas y los pads son pads, siempre ha existido una enorme diferencia entre aquellos oficiales y los fabricados por terceros. Quién no ha ido a casa de un amigo y le ha tocado -sin más remedio- el mando perruno para jugar, de botones gomosos, sticks cutres e imprecisos, y la sensación de fragilidad constante ante una inusitada variedad de crujidos y chasquidos. Ardistel ha querido poner fin a todo eso con su nueva gama de mandos para PlayStation 3, destacando el pequeño Black Fire Compact que analizamos a continuación.

MINIMANDO DE CALIDAD

El primer detalle que nos hace pensar que el mando no es un subproducto es el empaque del mismo, lejos del blister digno de una tienda de chinos que suelen tener los no oficiales. Tras sacarlo de su receptáculo comienzan las buenas noticias: un cable de carga de tres metros de longitud, permitirá continuar una maratoniana sesión de juego aún cuando hayamos fulminado su batería. Y hablando de la batería, de iones de litio con una capacidad de 600 miliamperios por hora (mAh) y extraíble, superior a la incluida en el oficial Dualshock 3, de 570 mAh embutida en el propio mando. En cuanto a duración, las pruebas realizadas han dado resultados dispares, ya que un título que gusta de exprimir los motores de vibración como Burnout Paradise, ha dado una mayor autonomía al pad de Ardistel, otro como Gran Turismo 5 de menor uso de este sistema ha mantenido en pie al DS3.

Ardistel ps3 mando

Puede que el consumo de la tecnología empleada en su rumble llamada VibrationDuo, que no es igual a la usada por Sony en sus productos y propiedad de Inmersion, sea el motivo de las diferencias encontradas al respecto. Al uso, ambos tipos de vibración resultan en apariencia similares, quizás algo más rudo el del Black Fire, pero con la misma sensación que aporta el sistema de contrapesos del Dualshock 3. En cuanto a la botonera, destacan la calidad de sus frontales, L1 y R1, y además los gatillos R2 y L2 presentan un recorrido mayor y con mejor agarre que en el pad de Sony -algo por otra parte nada difícil de mejorar- aunque los primeros milímetros de recorrido inicial resultan demasiado blandos, lo que puede variar la precisión a bajo nivel si no se tiene cogido el tacto. La cruceta es de una sola pieza y pensada para moverse presionando con toda la yema del pulgar; las pruebas realizadas con Super Street Fighter IV han dado como resultado una mayor precisión a la hora de cargar y realizar medias lunas, pero inferior a la hora de realizar movimientos de diagonales rápidas, como el Sho Ryu Ken.

Los sticks responden bien y son cóncavos, con la suficiente dureza para una mayor precisión y con una zona muerta de inicio similar al oficial. Si bien, su uso como botones es más duro y tosco, por lo que será cada usuario quien decida qué se adapta mejor a sus necesidades en este aspecto. En cuanto a diseño y ergonomía, el Compact resulta superior al ya añejo diseño de los tiempos de la primera Playstation que sigue marcando el DS3, no sólo en su adaptación a las manos, pues sigue las líneas del mando de Xbox 360, sino por su textura Soft Touch, y estriado en la base sobre la que reposa la primera falange de los pulgares, para evitar que se nos escape por mucho que transpiren las manos. El único inconveniente es el reducido tamaño de este mini mando, pues aquellos con manos grandes tendrán problemas a la hora de jugar, sobretodo tocar por error los sticks en cambios rápidos de botones equis a cuadrado o al usar la cruceta, pues se puede mover los sticks involuntariamente.

caracteristicas ardistel

Se incluye a su vez la función de turbo, algo que no es de excesiva relevancia al no ser selectiva (o todos los botones o ninguno) en los tiempos que corren, pero que ahí está. Por lo demás, función sixaxis y Bluetooth 2.0, como el Dual Shock 3, nada de mandos por radiofrecuencia que tienen mayor latencia y ocupan innecesariamente un puerto USB de la consola para el receptor. Además, tanto el sistema de vibración como el Bluetooth son actualizables, por lo que es posible que en un futuro podamos usarlo en las consolas de la próxima generación.

En definitiva, el Black Fire Compact de Ardistel consigue por fin que las comparaciones dejen de ser odiosas ante un mando oficial; es robusto, ligero, responde perfectamente, goza de una mejor ergonomía -salvo si tenemos las manos grandes-, incluye cable de carga de tres metros y con una autonomía a grandes rasgos similar, todo a un precio muy competitivo. Tan sólo el hecho de tener un mando capaz de rivalizar con el oficial a la hora de ocupar el privilegio de ser el mando de uso habitual, ya dice mucho de este producto, pues ofrece todo sin renunciar a nada. Retomando el tema de las manos grandes, siempre se puede mirar por el Black Fire Hardcore también de la compañía aragonesa Ardistel, idéntico en prestaciones pero con un tamaño acorde a los mandos actuales, así como con un precio igual al Compact.

José Luis Fernández 30 | 12 | 2011